Película cristiana completa | Qué voz más hermosa

Película cristiana completa | Qué voz más hermosa

Dong Jingxin es predicadora de una iglesia clandestina en China. Hace treinta años que cree en el Señor y ama la verdad; suele leer las palabras del Señor, que son su impulso. Se dedica al Señor con entusiasmo. Por su trabajo predicando, la policía del Gobierno comunista chino la detuvo y la envió a la cárcel, donde soportó crueldad y tortura. Fueron las palabras del Señor las que la guiaron para soportar siete años de vida inhumana en la cárcel. Cuando sale en libertad, su compañera Chenguang va a verla y le lee unas palabras de Dios Todopoderoso que dan testimonio de que Dios ha aparecido y está obrando en los últimos días. También le regala un ejemplar de La Palabra manifestada en carne. Tras leer bastante de las palabras de Dios Todopoderoso, Dong Jingxin siente que tienen autoridad y que provienen de Dios. Cultiva un corazón deseoso de buscar. Dong Jingxin y su marido devoran con fruición las palabras de Dios Todopoderoso y descubren que son toda la verdad y la voz de Dios. Comprueban que Dios Todopoderoso realmente es el regreso del Señor Jesús que han esperado por años. En el preciso momento en que les inunda el gozo de recibir el regreso del Señor, el comisario de policía les hace una visita para advertirles que no asistan a reuniones ni prediquen. Concretamente, les advierte que deben denunciar a todo aquel que predique el Relámpago Oriental, lo cual pone muy nerviosa a Dong Jingxin. Más tarde, cuando el pastor descubre que Dong Jingxin lleva a hermanos y hermanas a estudiar la obra de Dios en los últimos días, también interviene y se lo prohíbe. Confundida y alterada por las fuerzas de Satanás, Dong Jingxin logra ver con claridad el verdadero rostro de los pastores y ancianos del mundo religioso por medio de la oración, la búsqueda y las enseñanzas. No se echa atrás, sino que continúa llevando a hermanos y hermanas a estudiar el camino verdadero e invita a gente de la Iglesia de Dios Todopoderoso a que comparta sus enseñanzas y dé testimonio de la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días. Al final, todos reconocen que las palabras pronunciadas por Dios Todopoderoso son realmente la voz de Dios y que Él es la aparición de Dios. Todos están profundamente emocionados. ¡Qué voz más hermosa es la palabra de Dios Todopoderoso!

Testimonio cristiano 2021 | ¿Se puede realmente acoger al Señor mirando hacia el cielo?

Testimonio cristiano 2021 | ¿Se puede realmente acoger al Señor mirando hacia el cielo?

Muchos creyentes en el Señor aguardan a que el Señor Jesús regrese en una nube para ascenderlos al reino de los cielos antes de los desastres. El protagonista de este vídeo, Jin Cheng, no es una excepción. Lleva más de veinte años mirando al cielo como un necio mientras aguarda al Señor, y cuando oye el testimonio de que el Señor Jesús ya ha regresado, está expresando muchas verdades y realizando la obra del juicio, que comienza por la casa de Dios, se aferra a la idea de la venida del Señor en una nube. Por consiguiente, se niega a buscarlo o investigarlo y el regreso del Señor casi le pasa de largo. Al final, ¿cómo renuncia a sus nociones y acepta la obra de Dios de los últimos días? ¿Se puede recibir al Señor con solo mirar al cielo sin escuchar atentamente Su voz? Veamos la experiencia de Jin Cheng.

Ver más: Películas cristianas en español

Película cristiana «Esperando» | Tráiler

Película cristiana «Esperando» | Tráiler

Yang Hou’en es un pastor de una iglesia clandestina en China. Junto a su padre, Yang Shoudao, han esperado a que el Señor Jesús descienda sobre las nubes y los lleve al reino de los cielos. Para ello, trabajaron diligentemente para el Señor, se aferraron a Su nombre y creyeron que cualquiera que no fuese el Señor Jesús descendiendo sobre las nubes era un falso Cristo. Así pues, cuando oyeron las noticias de la segunda venida del Señor, no las escucharon ni las aceptaron. Creyeron que era mejor vigilar y esperar. … Mientras ellos esperaban impasiblemente, Li Jiayin, prima de Yang Hou’en, aceptó la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días y les difundió el evangelio. Tras varias discusiones intensas, Yang Hou’en entendió finalmente el verdadero significado de “vigilar y esperar”, y pudo ver que las palabras de Dios Todopoderoso son la verdad, el camino y la vida, y que estas son la voz del Señor, y que Dios Todopoderoso es la segunda venida del Señor Jesús que estuvieron esperando durante tantos años…

Para conocer más: Reflexion del evangelio de hoy

Palabras diarias de Dios | Fragmento 39 | «La visión de la obra de Dios (3)»

El nombre de Jesús marcaba el comienzo de la Era de la Gracia. Cuando Jesús empezó a desarrollar Su ministerio, el Espíritu Santo comenzó a dar testimonio del nombre de Jesús, y ya no se habló más del nombre de Jehová. En su lugar el Espíritu Santo inició la nueva obra principalmente bajo el nombre de Jesús. El testimonio de los que creyeron en Él fue dado para Jesucristo, y la obra que hicieron fue también para Jesucristo. La conclusión de la Era de la Ley del Antiguo Testamento significaba que la obra principalmente conducida bajo el nombre de Jehová había llegado a su fin. Después de esto, el nombre de Dios ya no fue más Jehová y pasó a llamarse Jesús; de ahí en adelante el Espíritu Santo comenzó la obra principalmente bajo el nombre de Jesús. Por tanto, si las personas que siguen hoy comiendo y bebiendo las palabras de Jehová y lo siguen haciendo todo de acuerdo con la obra de la Era de la Ley, ¿no estás cumpliendo las reglas a ciegas? ¿No estás estancado en el pasado? Ahora sabéis que los últimos días han llegado. Cuando Jesús venga, ¿se le seguirá llamando Jesús? Jehová le dijo al pueblo de Israel que vendría un Mesías, pero cuando llegó no se le llamó Mesías, sino Jesús. Jesús dijo que vendría de nuevo, y que llegaría tal como partió. Estas fueron Sus palabras, ¿pero presenciaste cómo se fue? Lo hizo sobre una nube blanca, ¿pero volverá en persona entre los hombres sobre una nube blanca? Si eso fuera así, ¿no se le seguiría llamando Jesús? Cuando Él venga de nuevo, la era ya habrá cambiado, entonces ¿se le podría seguir llamando Jesús? ¿Es que solo se conoce a Dios por el nombre de Jesús? ¿No se le podría llamar por un nuevo nombre en una nueva era? ¿Pueden la imagen de una persona y un nombre concreto representar a Dios en Su totalidad? En cada era, Dios hace nueva obra y se le llama por un nuevo nombre; ¿cómo podría hacer Él la misma obra en diferentes eras? ¿Cómo podría aferrarse a lo antiguo? El nombre de Jesús se adoptó para la obra de redención, entonces ¿se le seguiría llamando por el mismo nombre cuando vuelva en los últimos días? ¿Seguiría haciendo Él la obra de redención? ¿Por qué son Jehová y Jesús uno, pero se les llama por nombres diferentes en eras diferentes? ¿Acaso no es porque las eras de Su obra son distintas? ¿Podría un solo nombre representar a Dios en Su totalidad? Siendo esto así, se debe llamar a Dios por un nombre diferente en una era diferente y Él debe usar el nombre para cambiar la era y representarla. Porque ningún nombre puede representar totalmente a Dios mismo y cada nombre sólo puede representar el aspecto temporal del carácter de Dios en una era dada; todo lo que necesita hacer es representar Su obra. Por tanto, Dios puede escoger cualquier nombre que encaje con Su carácter para representar a toda la era. Independientemente de que sea la era de Jehová, o la de Jesús, cada era está representada por un nombre. Después de la Era de la Gracia, la era final ha llegado y Jesús ya ha venido. ¿Cómo se le podría llamar aún Jesús? ¿Cómo podría adoptar aún la forma de Jesús entre los hombres? ¿Has olvidado que Jesús fue sólo la imagen de un nazareno? ¿Has olvidado que Jesús fue sólo el Redentor de la humanidad? ¿Cómo podría Él asumir la obra de conquistar y perfeccionar al hombre en los últimos días? Jesús se marchó en una nube blanca, esto es una realidad, pero ¿cómo podría volver entre los hombres en una nube blanca y seguir llamándose Jesús? Si realmente llegara en una nube, ¿cómo no iba a reconocerlo el hombre? ¿No lo reconocerían las personas de todo el mundo? En ese caso, ¿no sería Dios únicamente Jesús? En ese caso, la imagen de Dios sería la apariencia de un judío, y sería la misma eternamente. Jesús dijo que Él llegaría tal como se fue, pero ¿conoces el verdadero significado de Sus palabras? ¿Pudo realmente habérselo dicho a este grupo que formáis? Sólo sabes que Él llegará tal como se fue en una nube, pero ¿sabes exactamente cómo hace Su obra Dios mismo? Si de verdad fueras capaz de ver, entonces ¿cómo deben explicarse las palabras de Jesús? Él dijo: Cuando el Hijo del hombre venga en los últimos días, Él mismo no sabrá, los ángeles no sabrán, los mensajeros en el cielo no sabrán, y las personas no sabrán. Sólo el Padre sabrá, esto es, sólo el Espíritu sabrá. Ni siquiera el propio Hijo del hombre sabe, ¿y tú eres capaz de ver y saber? Si tú fueras capaz de saberlo y verlo con tus propios ojos, ¿acaso estas palabras no se habrán dicho en vano? ¿Y qué dijo Jesús en ese momento? “Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre. Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. […] Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre”. Cuando llegue ese día, el Hijo del hombre no lo sabrá. El Hijo del hombre se refiere a la carne encarnada de Dios, una persona normal y corriente. Ni siquiera el propio Hijo del hombre lo sabe; así pues, ¿cómo podrías saberlo tú? Jesús dijo que llegaría tal como partió. Ni siquiera Él sabe cuándo llegará, ¿cómo podría informarte entonces de antemano? ¿Eres capaz de ver Su llegada? ¿No es eso una broma?

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

El Salvador ha retornado hace tiempo, ¿has oído al Señor llamar a la puerta?

Ya estamos en los últimos días, en el día de la ocurrencia de desastres frecuentes. El anhelo de recibir al Señor cuanto antes es la voz interior de todo los que genuinamente creen en Él. Entonces, ¿cómo debemos hacer para poder acoger al Señor? Las palabras de Dios ya nos han dicho el camino exacto: El Apocalipsis profetiza: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).

Dios Todopoderoso dice: “Ya que estamos buscando las huellas de Dios, nos corresponde a nosotros buscar la voluntad de Dios, por Sus palabras y declaraciones; porque dondequiera que haya nuevas palabras dichas por Dios, allí está la voz de Dios, y donde están las huellas de Dios, ahí están los hechos de Dios. Donde está la expresión de Dios, ahí aparece, ahí existe la verdad, el camino y la vida. Al buscar las huellas de Dios, habéis ignorado las palabras ‘Dios es la verdad, el camino y la vida’. Y así, muchas personas, incluso cuando reciben la verdad, no creen que han encontrado las huellas de Dios y mucho menos reconocen la aparición de Dios. ¡Qué error tan grave!”.


Extracto de “La Palabra manifestada en carne”


Lo que dice la Biblia “si alguno oye mi voz y abre la puerta” se refiere a que el Señor expresará palabras y llamará a la puerta de nuestro corazón cuando vuelva. Si queremos dar la bienvenida a Él, tenemos que enfocarnos en escuchar Su voz. Cuando escuchamos a alguien testificar que el Señor ha venido a declarar Sus palabras y hacer una nueva obra, hemos de buscar e investigar activamente como vírgenes prudentes para escuchar si estas palabras son la voz de Dios o no, si tienen autoridad y poder o no, una vez que determinamos que sí, aceptamos y obedecemos, así podremos recibir al Señor y asistir al banquete con Él. ¿Usted ha oído la voz de Dios ahora? ¿Ha abierto su puerta para acoger al Señor? 

¿Cómo entender la Biblia para comprender correctamente el misterio de la segunda venida del Señor y encontrar remedios de recibir a Él? Discuta y comuníquese con nosotros a través del medios de contacto abajo.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Estudios profundos de la Biblia – ¿Hay algún error en la Biblia?

Comencé a leer la Biblia cuando comenzó a seguir al Señor. Así que conocía mucho la obra que Dios había hecho anteriormente. Tales como, la creación de Jehová Dios de los cielos y la tierra y todas las cosas, destruyendo el mundo con un diluvio, la quema de Sodoma, Jesucristo curando a los enfermos y expulsando a los demonios, alimentando a los cinco mil con cinco panes y dos peces, etcėtera. Al leer la Biblia, estaba convencida de que Jesucristo es el único Dios verdadero que creó los cielos y la tierra y todas las cosas. Desde entonces, la Biblia se convirtió en la base de mi creencia en Dios. Creía que todas las palabras en la Biblia eran las palabras de Dios, que la Biblia era un libro celestial, un libro sagrado, era sagrado, no contenía inexactitudes ni errores, y que las escrituras de cualquier gran hombre no podían compararse con ella. Entonces, leer la Biblia se convirtió en una parte esencial de mi vida cotidiana, y lo hice día tras día y año tras año. Un día, me encontré con algunos versículos en la Biblia que daban diferentes versiones de la misma cosa. Me quedé sorprendida: ¡No! ¿Cómo puede ser esto? ¿Cómo podría haber discrepancias en los registros de la Biblia? ¿No es la Biblia dada por inspiración de Dios? ¡Viene completamente de Dios! ¿Cómo podría haber discrepancias? Pensé que lo leí mal, así que los leí de nuevo cuidadosamente. Después de leer, descubrí que los registros son realmente diferentes. Me confundí. Más tarde, encontré los relatos de más asuntos inconsistentes o contradictorios en la Biblia. Los siguientes son algunos ejemplos:

El Registro De La Muerte De Judas

Hechos 1:18 registra: “Este, pues, con el precio de su infamia adquirió un terreno, y cayendo de cabeza se reventó por el medio, y todas sus entrañas se derramaron”. Pero Mateo 27:5 ilustra: “Y él, arrojando las piezas de plata en el santuario, se marchó; y fue y se ahorcó”. De los dos versículos, uno dice que Judas se reventó por el medio, mientras que el otro dice que se ahorcó. ¿Cómo él murió exactamente? ¿Cuál de los dos versículos es exacto?

El registro de Pedro negando al Señor tres veces

Marcos 14:30 ilustra: “Y Jesús le dijo: En verdad te digo que tú, hoy, esta misma noche, antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces”. Pero Juan 13:38 ilustra: “Jesús le respondió: ¿Tu vida darás por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo sin que antes me hayas negado tres veces”. Estos dos versículos ilustran lo mismo, pero sus descripciones de las tres negaciones del Señor por parte de Pedro son diferentes al mismo tiempo. Si fueron dados por inspiración de Dios, no debe haber ninguna discrepancia entre ellos.

Genealogía de Jesús, Creado por Mateo

Mateo 1:1 y 16-25 ilustran: “Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham. … Jacob engendró a José, el marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo. De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones; y desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce generaciones; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones. Y el nacimiento de Jesucristo fue como sigue. Estando su madre María desposada con José, antes de que se consumara el matrimonio, se halló que había concebido por obra del Espíritu Santo. Y José su marido, siendo un hombre justo y no queriendo difamarla, quiso abandonarla en secreto. Pero mientras pensaba en esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor, diciendo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque el Niño que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo. Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había hablado por medio del profeta, diciendo: He aqui, la virgen concebira y dara a luz un hijo, y le pondran por nombre Emmanuel, que traducido significa: Dios con nosotros. Y cuando despertó José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer; y la conservó virgen hasta que dio a luz un hijo; y le puso por nombre Jesús”. La Biblia dice claramente que Jesucristo fue concebido por el Espíritu Santo, y que Él y José no fueron emparentados por sangre. La genealogía documentada aquí es la de José. ¿Cómo podría ser Jesucristo? ¿Cuando habla de la genealogía de Jesucristo, no significa que Ėl es un hombre, el hijo de José, pero no el Dios encarnado concebido por el Espíritu Santo? Porque solo el hombre tiene su genealogía.

Dios no es un miembro de la raza humana, entonces ¿cómo podría Ėl tener Su genealogía? Estas preguntas me han dejado cada vez más y más desconcertada. Entonces muchas veces oré a Dios, “¡Oh Señor! ¿Cómo podría haber discrepancias en la Biblia? ¿De qué se trata todo esto? ¿Toda la Biblia no viene de la inspiración de Dios? ¿Podría haber errores en ella? ¡Pero, de hecho hay contradicciones en estos versículos! ¡Oh, Señor! Realmente no puedo entenderlos. Que Tú me ilumines y me guíes para comprender el misterio que hay en ellos”.

Jesucristo es fiel. Como dijo Ėl : “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7). Él realmente escuchó mi oración. Un día, vi un pasaje de palabras en un libro:El Evangelio de Mateo, en el Nuevo Testamento, documenta la genealogía de Jesús. Al principio, dice que era descendiente de Abraham, hijo de David, e hijo de José; después dice que fue concebido por el Espíritu Santo, y nacido de una virgen; esto significaba que no era el hijo de José o un descendiente de Abraham, que no era el hijo de David. La genealogía, sin embargo, insiste en asociar a Jesús con José. Seguidamente, la misma comienza a relatar el proceso por medio del cual nació Jesús. Dice que fue concebido por el Espíritu Santo, que nació de una virgen, y no fue el hijo de José. Pero en la genealogía está escrito con claridad que Jesús fue el hijo de José; y como esta se escribe para Jesús, registra cuarenta y dos generaciones. Cuando llega a la generación de José, dice apresuradamente que era el marido de María, palabras con el fin de demostrar que Jesús era descendiente de Abraham. ¿No es una contradicción? La genealogía documenta con nitidez el linaje de José, es obviamente su genealogía, pero Mateo insiste en que es la de Jesús. ¿No niega esto la realidad de la concepción de Jesús por el Espíritu Santo? Por tanto, ¿no es la genealogía escrita por Mateo una idea humana? ¡Es ridículo! De esta forma sabes que este libro no vino totalmente del Espíritu Santo”. A partir de este pasaje, entendí que la genealogía que Mateo creó para Jesús no es la voluntad de Dios, sino que es enteramente su propia idea. ¿Cómo podría Dios tener Su genealogía? Mateo conocía muy bien la concepción de Jesús por el Espíritu Santo, pero creó una genealogía para Jesús, diciendo que Ėl es la simiente de David y el hijo de José. ¿No es esto una contradicción? ¿No es esto negando la concepción de Jesús por el Espíritu Santo? ¿No engaña a las personas a pensar que Jesucristo es el hijo de José, un hombre? ¡Esto es oponerse y blasfemar a Dios! En ese momento, me di cuenta de que hay inexactitud en el versículo, “Toda Escritura es inspirada por Dios …” (2 Timoteo 3:16).

¿De qué se tratan las otras contradicciones en la Biblia? Seguí leyendo el libro:

Si los Cuatro Evangelios vinieron todos del Espíritu Santo, entonces ¿por qué dicen Mateo, Marcos, Lucas y Juan cosas diferentes sobre la obra de Jesús? Si no creéis esto, mirad entonces los relatos de la Biblia de cómo Pedro negó al Señor tres veces: son todos diferentes y cada uno tiene sus propias características. […] Leed detenidamente los Cuatro Evangelios; leed lo que registraron acerca de las cosas que Jesús hizo y las palabras que habló. Cada relato era, simplemente, diferente y cada uno de ellos tenía su propia perspectiva. Si lo escrito por los autores de estos libros vino todo del Espíritu Santo, entonces tendrían que ser todos iguales y coherentes. Entonces ¿por qué existen discrepancias? […] Después de que Lucas y Mateo hubieran oído las palabras de Jesús y visto Su obra, hablaron desde su propio conocimiento en forma de reminiscencias que detallaban algunos de los hechos llevados a cabo por Jesús. ¿Puedes decir que su conocimiento fue revelado completamente por el Espíritu Santo?”. “Puede decirse que lo que registraron fue acorde con su nivel de educación y calibre humano, que fueron las experiencias de los hombres, que cada uno tuvo sus propios medios de recopilar y conocer, y que cada registro era diferente. Por tanto, ¡si adoras la Biblia como si fuera Dios eres extremadamente ignorante y estúpido!” Mientras leí estas palabras, reflexioné sobre ellas cuidadosamente. Entendí que los Cuatro Evangelios son los registros de la obra de Jesucristo por Sus discípulos. Como dijo Lucas: “Por cuanto muchos han tratado de compilar una historia de las cosas que entre nosotros son muy ciertas, tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra, también a mí me ha parecido conveniente, después de haberlo investigado todo con diligencia desde el principio, escribírtelas ordenadamente, excelentísimo Teófilo, para que sepas la verdad precisa acerca de las cosas que te han sido enseñadas” (Lucas 1:1-4).

Los Cuatro Evangelios fueron escritos por Lucas y otros según lo que los predicadores habían dicho y lo que ellos mismos habían escuchado y visto; el libro de Hechos es el relato de los discípulos de Jesús predicando Su camino. Es decir, los Cuatro Evangelios y el libro de Hechos son registros de las cosas que sucedieron. Porque fueron escritos según los recuerdos de los hombres y lo que habían oído de los demás, inevitablemente hay algunos errores en ellos. Los hombres tienen pensamientos y, por lo tanto, tienen sus propias opiniones y conocimientos sobre muchas cosas. Entonces, la obra de los hombres está inevitablemente mezclada con sus puntos de vista subjetivos. Por lo tanto, lo que ellos expresan en su obra no se puede decir que represente completamente la voluntad de Dios. Por ejemplo, Mateo podría escribir la genealogía de Jesucristo, que es suficiente para demostrar que hay impurezas en la obra del hombre. Sin embargo, consideré todas las palabras en la Biblia como las palabras de Dios, pensando que se daban por inspiración de Dios y provenían completamente de Dios. ¡Soy extremadamente estúpida! Leía la Biblia todos los días, pero no encontré muchas palabras en ella que sean registros de las experiencias y el conocimiento de los hombres, y hasta la consideré como un libro celestial, un libro sagrado. ¿Estoy creyendo en Dios? ¿No he considerado la creencia en la Biblia como una creencia en Dios?

A través de la iluminación del Espíritu Santo, llegué a entender que el autor de la Biblia es el hombre, no Dios. Si consideramos que creer en la Biblia es creer en Dios, es una blasfemia contra Dios. En ese caso, no importa cuántos sufrimientos suframos y cuántos precios paguemos, Dios no reconocerá nuestra fe. Por lo tanto, para ser aprobado por el Señor en nuestra fe, la condición más fundamental es tratar la Biblia correctamente, y no considerar la creencia en la Biblia como la creencia en Dios. Lo más importante en la fe en Dios es esforzarse más en leer y practicar Sus palabras. Si creemos en Dios pero no practicamos Sus palabras, incluso si recitamos la Biblia al revés, no seremos reconocidos por Dios, y mucho menos entraremos en el reino de los cielos, porque Jesucristo nos dijo claramente “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21).

Agradezco a Dios por Su iluminación y guía, para que yo sepa cómo caminar el camino para seguir a Él en el futuro y cómo buscar ser complacida por Él. Que toda la gloria sea para nuestro Padre que está en los cielos. ¡Amén!

(Traducido del original en inglés al español por Jose M. Flecha)

Aprender más: Qué es un devoci¿Qué es un devocional? ¿Cómo hacer correctamente un devocional?

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Conocer a Dios es la senda para temer a Dios y apartarse del mal

Cada uno de vosotros deberíais examinar nuevamente cómo habéis creído en Dios durante vuestra vida para que podáis ver si, en el proceso de seguirlo, habéis verdaderamente entendido, verdaderamente comprendido y verdaderamente llegado a conocer a Dios; si sabéis realmente qué actitud les tolera Dios a los diversos tipos de seres humanos y si entendéis verdaderamente la obra que Dios está llevando a cabo en vosotros y cómo define Él cada uno de vuestros actos. A este Dios, que está a tu lado, guiando el rumbo de tu progreso, ordenando tu destino y cubriendo tus necesidades, ¿cuánto lo comprendes, a fin de cuentas? ¿Cuánto sabes realmente acerca de Él? ¿Conoces la obra que Él lleva a cabo en ti cada día? ¿Conoces los principios y propósitos en los que Él basa cada uno de Sus actos? ¿Sabes cómo te guía Él? ¿Conoces los medios por los cuales te provee? ¿Conoces los métodos con los cuales te dirige? ¿Sabes lo que Él desea obtener de ti y lo que desea lograr en ti? ¿Conoces la actitud que Él adopta ante las diversas formas en las que te comportas? ¿Sabes si eres una persona amada por Él? ¿Conoces el origen de Su gozo, ira, tristeza y deleite, los pensamientos y las ideas detrás de ellos, y Su esencia? ¿Sabes, finalmente, qué clase de Dios es este Dios en el que crees? ¿Son estas y otras preguntas por el estilo algo que nunca has comprendido o en lo que nunca has pensado? En tu búsqueda de la fe en Dios, ¿has disipado tus errores de comprensión acerca de Él a través de apreciar verdaderamente la palabra de Dios y experimentarla? ¿Has obtenido obediencia y preocupación genuinas después de recibir la disciplina y el castigo de Dios? ¿Has llegado a conocer la rebeldía y la naturaleza satánica del hombre y has obtenido un mínimo de entendimiento acerca de la santidad de Dios en medio de Su castigo y de Su juicio? ¿Has comenzado a tener una nueva perspectiva de la vida bajo la dirección y el esclarecimiento de las palabras de Dios? ¿Has sentido, en medio de las pruebas enviadas por Dios, Su intolerancia hacia las ofensas del hombre así como lo que Él exige de ti y la forma como te está salvando? Si no sabes lo que es malinterpretar a Dios o cómo disipar este malentendido, entonces se puede decir que nunca has entrado en la verdadera comunión con Dios y que nunca le has comprendido, o, al menos, que nunca has deseado comprenderle. Si no sabes qué son la disciplina y el castigo de Dios, seguramente no sabes qué son la obediencia y la preocupación, o, al menos, nunca has obedecido a Dios ni te has preocupado por Él verdaderamente. Si nunca has experimentado el castigo y el juicio de Dios, seguramente no sabrás lo que es Su santidad, y tu idea respecto a lo que es la rebeldía del hombre será aún menos clara. Si nunca has tenido verdaderamente una perspectiva correcta de la vida ni un objetivo correcto en la vida, y permaneces en un estado de confusión e indecisión sobre tu senda futura en la vida, al punto de titubear en cuanto a seguir adelante, es indudable que nunca has recibido el esclarecimiento y la guía de Dios; se puede decir también que las palabras de Dios nunca te han provisto ni alimentado verdaderamente. Si no has pasado aún por las pruebas de Dios, sobra decir que, desde luego, no sabrás lo que es la intolerancia de Dios hacia las ofensas del hombre ni entenderás lo que Dios en última instancia te exige y, menos aún, en qué consiste, a fin de cuentas, Su obra de gestionar y salvar al hombre. No importa cuántos años haya creído una persona en Dios, si nunca ha experimentado o percibido nada en Sus palabras, no cabe duda de que no está caminando por la senda que lleva a la salvación; con toda seguridad, su fe en Dios no tiene un contenido real, su conocimiento de Dios es nulo, y sobra decir que no tiene idea en absoluto de lo que es venerar a Dios.

Las posesiones y el ser de Dios, Su esencia, Su carácter, todo ello ha sido dado a conocer en Sus palabras a la humanidad. Cuando el hombre experimente las palabras de Dios, en el proceso de ponerlas en práctica llegará a comprender el propósito subyacente a las palabras que Dios habla, a comprender la fuente y el trasfondo de Sus palabras, y a entender y apreciar el efecto deseado de dichas palabras. Para la humanidad, todas estas son cosas que el hombre debe experimentar, captar y lograr a fin de obtener la verdad y la vida, captar las intenciones de Dios, ser transformado en su carácter y ser capaz de obedecer la soberanía y las disposiciones de Dios. Cuando el hombre experimente, capte y logre estas cosas, obtendrá gradualmente un entendimiento de Dios y, en ese momento, también alcanzará diferentes grados de conocimiento sobre Él. Este entendimiento y este conocimiento no surgen de algo que el hombre haya imaginado o compuesto, sino, más bien, de lo que valora, experimenta, siente y confirma dentro de sí mismo. Solo después de valorar, experimentar, sentir y confirmar estas cosas adquiere contenido el conocimiento que el hombre tiene de Dios; solo el conocimiento que el hombre obtiene en este momento es exacto, práctico y preciso, y este proceso —de alcanzar un entendimiento y un conocimiento genuinos de Dios mediante la valoración, la experimentación, la sensación y la confirmación de Sus palabras— no es otro que la comunión verdadera entre el hombre y Dios. En medio de esta clase de comunión, el hombre llega a entender y comprender verdaderamente las intenciones de Dios, llega verdaderamente a comprender y conocer las posesiones y el ser de Dios, llega a comprender y conocer verdaderamente la esencia de Dios, llega a comprender y conocer gradualmente el carácter de Dios, llega a una certeza real y a una definición correcta de la realidad del dominio de Dios sobre toda la creación, y obtiene una orientación y un conocimiento esenciales de la identidad y la posición de Dios. En medio de este tipo de comunión, el hombre cambia paso a paso sus ideas sobre Dios; ya no imagina que sale de la nada ni da rienda suelta a sus propias sospechas sobre Él, ni lo malinterpreta, lo condena, lo juzga o duda de Él. Por tanto, el hombre tendrá menos disputas con Dios, menos conflictos con Él, y habrá menos ocasiones en las que se rebelará contra Él. Por el contrario, la preocupación del hombre por Dios y su obediencia a Él se incrementarán, y su reverencia por Dios se volverá más real y más profunda. En medio de esta comunión, el hombre no solo obtendrá la provisión de la verdad y el bautismo de vida, sino que obtendrá, al mismo tiempo, el verdadero conocimiento de Dios. En medio de esta comunión, el hombre no solo será transformado en su carácter y recibirá la salvación, sino que al mismo tiempo conseguirá la reverencia y la adoración verdaderas de un ser creado hacia Dios. Habiendo tenido esta clase de comunión, la fe del hombre en Dios ya no será una hoja de papel en blanco o una promesa ofrecida de labios para afuera o una forma de búsqueda e idolatría ciegas; solo con este tipo de comunión crecerá la vida del hombre, día tras día, hacia la madurez, y solo en ese momento se transformará gradualmente su carácter, y su fe en Dios, paso a paso, dejará de ser una creencia vaga e incierta y se convertirá en una obediencia y una preocupación genuinas, en una veneración real, y, en el proceso de seguir a Dios, el hombre avanzará gradualmente de una actitud pasiva a una activa, de lo negativo a lo positivo; solo con este tipo de comunión el hombre llegará a un entendimiento y una comprensión verdaderos de Dios, al conocimiento verdadero de Dios. Debido a que la gran mayoría de las personas nunca han entrado en la verdadera comunión con Dios, el conocimiento que tienen de Él se detiene en el nivel de la teoría, de las letras y de las doctrinas. Es decir, independientemente de cuántos años hayan creído en Dios, en lo que respecta al conocimiento que tienen de Él, la gran mayoría de las personas están en el mismo lugar que cuando empezaron, atorados en la etapa básica de las formas tradicionales de culto, con sus supersticiones feudales y sus matices románticos asociados. Que ese conocimiento de Dios por parte del hombre se encuentre estancado en su punto de partida significa que prácticamente no existe. Aparte de la afirmación de la posición y de la identidad de Dios por parte del hombre, la fe de este en Él permanece en un estado de incertidumbre confusa. Siendo esto así, ¿cuánta reverencia verdadera puede albergar el hombre hacia Dios?

No importa lo firmemente que creas en la existencia de Dios, esto no puede sustituir tu conocimiento de Dios ni tu reverencia hacia Él. No importa lo mucho que hayas disfrutado de Sus bendiciones y Su gracia, esto no puede sustituir tu conocimiento de Dios. No importa lo dispuesto que estés a consagrarte y a esforzarte por completo por Su causa, esto no puede sustituir tu conocimiento de Dios. Quizá te has familiarizado mucho con las palabras que Dios ha pronunciado, o quizá incluso te las sabes de memoria y puedes recitarlas, pero esto no puede sustituir tu conocimiento de Dios. Por muy decidido que pueda estar el hombre a seguir a Dios, si nunca ha tenido una comunión genuina con Él o una experiencia genuina de Sus palabras, su conocimiento de Dios se basaría en la nada o en una ensoñación sin fin; con todo y que te hayas “codeado” con Dios al pasar o te lo hayas encontrado cara a cara, tu conocimiento de Él seguiría siendo cero, y tu veneración hacia Él no sería más que un eslogan vacío o un concepto idealizado.

Muchas personas se aferran a leer las palabras de Dios día tras día, incluso hasta el punto de comprometerse meticulosamente a memorizar todos los pasajes clásicos en ellas como su posesión más valiosa; y, además, predican las palabras de Dios en todas partes, proveyendo y ayudando a los demás con las palabras de Dios. Piensan que hacer esto es dar testimonio de Dios, dar testimonio de Sus palabras; que hacer esto es seguir el camino de Dios, vivir según Sus palabras, traerlas a su vida actual, y que esto les permitirá recibir el elogio de Dios y ser salvos y perfeccionados. Pero, aunque prediquen las palabras de Dios, nunca las cumplen en la práctica ni tratan de alinearse con lo revelado en ellas. En su lugar, utilizan las palabras de Dios para ganarse la adoración y la confianza de los demás con engaños, para entrar en gestión por su cuenta, y para defraudar y robarse la gloria de Dios. Esperan, en vano, aprovechar la oportunidad que les proporciona difundir las palabras de Dios para que se les adjudiquen la obra de Dios y Sus elogios. Cuántos años han pasado, y estas personas no solo han sido incapaces de obtener el elogio de Dios en el proceso de predicar Sus palabras, sino que, también, han sido incapaces de descubrir el camino que deben seguir en el proceso de dar testimonio de las palabras de Dios. No solo no se han ayudado a sí mismos ni han provisto para sí mismos en el proceso de ayudar y proveer a otros con las palabras de Dios ni han sido capaces de conocer a Dios —o de despertar en ellos una veneración genuina hacia Él— en el proceso de llevar a cabo todas estas cosas, sino que, por el contrario, sus malinterpretaciones sobre Dios son cada vez más profundos, su falta de confianza en Él es cada vez más grave, y sus imaginaciones sobre Él son cada vez más exageradas. Provistos y guiados por sus teorías acerca de las palabras de Dios, parece como si estuviesen completamente en su elemento, como si emplearan sus habilidades con gran facilidad, como si hubiesen encontrado su propósito en la vida, su misión, y como si hubiesen obtenido nueva vida y hubiesen sido salvos; como si, al salir las palabras de Dios nítidamente de su boca cual recitación, hubiesen adquirido la verdad, comprendido las intenciones de Dios y descubierto el camino para conocerlo; como si, en el proceso de predicar las palabras de Dios, se hubiesen encontrado frecuentemente cara a cara con Él. También, con frecuencia se ven “movidos” a tener ataques de llanto y, a menudo dirigidos por el “Dios” que está en las palabras de Dios, parecen aferrarse incesantemente a Su ferviente preocupación y Su amable intención; al mismo tiempo parecen haber comprendido la salvación del hombre por parte de Dios y Su gestión, haber llegado a conocer Su esencia, y haber entendido Su justo carácter. Con base en esto, parecen creer aún más firmemente en la existencia de Dios, ser más conscientes de Su estado elevado y sentir aún más profundamente Su grandeza y trascendencia. Impregnados del conocimiento superficial de las palabras de Dios, parecería que su fe ha crecido, que su determinación a resistir el sufrimiento se ha fortalecido y que su conocimiento de Dios se ha profundizado. Poco se imaginan que, hasta que experimenten realmente las palabras de Dios, todo su conocimiento de Él y sus ideas sobre Él surgen de sus propias imaginaciones y conjeturas ilusorias. Su fe no se sostendría bajo ninguna clase de prueba proveniente de Dios, su supuesta espiritualidad y su supuesta estatura simplemente no soportarían la prueba o la inspección por parte de Dios; su determinación no es sino un castillo edificado sobre la arena, y su supuesto conocimiento de Dios no es más que un producto de su imaginación. En realidad, estas personas que han puesto, por así decirlo, mucho esfuerzo en las palabras de Dios, nunca han sido conscientes de lo que es la fe real, la obediencia real, la preocupación real o el conocimiento real de Dios. Toman la teoría, la imaginación, el conocimiento, el don, la tradición, la superstición e, incluso, los valores morales de la humanidad y los convierten en “capital” y en “armamento” para creer en Dios y seguirlo, y los convierten, incluso, en la base para tener fe en Dios y seguirlo. Al mismo tiempo, toman este capital y este armamento y los convierten en talismanes mágicos mediante los cuales conocen a Dios y para afrontar y tratar con las inspecciones, las pruebas, el castigo y el juicio de Dios. Al final, lo que obtienen siguen siendo solo conclusiones acerca de Dios inmersas en connotaciones religiosas, supersticiones feudales y en todo lo que es romántico, grotesco y enigmático. Su forma de conocer y definir a Dios está grabada en el mismo molde que el de las personas que solo creen en el Cielo Arriba o en el Viejo que está en el Cielo, mientras que la realidad de Dios, Su esencia, Su carácter, Sus posesiones, Su ser, etcétera, —todo lo relacionado con el verdadero Dios mismo— son cosas que su conocimiento no ha logrado captar, de las que su conocimiento está completamente divorciado e, incluso, tan separado de ellas como los polos norte y sur. De esta forma, aunque viven bajo la provisión y el nutrimento de las palabras de Dios, son incapaces de recorrer verdaderamente la senda del temor a Dios y apartarse del mal. La verdadera razón de esto es que nunca se han familiarizado con Dios ni han tenido nunca un contacto o una comunión genuinos con Él; por tanto, es imposible que lleguen a un entendimiento mutuo con Dios o que despierte en ellos una fe auténtica en Dios, que sigan de forma auténtica a Dios o que lo adoren de manera genuina. Que consideren de esa forma las palabras de Dios y a Dios mismo son la perspectiva y la actitud que los ha condenado a volver de sus empeños con las manos vacías, a no ser capaces en toda la eternidad de recorrer la senda del temor a Dios y apartarse del mal. El objetivo al que aspiran, y la dirección en la que están yendo, indican que han sido enemigos de Dios a lo largo de la eternidad, y que a lo largo de ella nunca serán capaces de recibir la salvación.

Si en el caso de una persona que ha seguido a Dios durante muchos años y ha disfrutado de la provisión de Sus palabras durante ese tiempo, su definición de Dios es, en esencia, la misma que la de alguien que se postra en homenaje delante de ídolos, esto indicaría que esa persona no ha alcanzado la realidad de las palabras de Dios. Esto se debe a que, simplemente, no ha entrado en la realidad de las palabras de Dios y, por esta razón, la realidad, la verdad, las intenciones y las exigencias sobre la humanidad, todos ellos inherentes a las palabras de Dios, no tienen nada que ver con esa persona. Es decir, independientemente de lo duro que pueda trabajar esa persona en el significado superficial de las palabras de Dios, todo es en vano: dado que lo que persigue son meramente palabras, lo que obtiene, necesariamente, serán también meramente palabras. Ya sea que las palabras pronunciadas por Dios sean sencillas o profundas en apariencia, todas ellas son verdades indispensables para el hombre a medida que entra en la vida; son la fuente de aguas vivas que le permiten sobrevivir tanto en el espíritu como en la carne. Proveen lo que el hombre necesita para seguir vivo; los principios y el credo para conducir su vida cotidiana; la senda, la meta y la dirección por la cual debe pasar a fin de recibir la salvación; cada verdad que él debería poseer como un ser creado delante de Dios y toda verdad sobre cómo obedece y adora el hombre a Dios. Son la garantía que asegura la supervivencia del hombre, el pan diario del hombre, y también el apoyo firme que le permite ser fuerte y mantenerse en pie. Son ricas en la realidad-verdad de la humanidad normal tal como la viven los seres humanos creados; ricas en la verdad por la cual los seres humanos se liberan de la corrupción y eluden las trampas de Satanás; ricas en la enseñanza, la exhortación, el aliento y el consuelo incansables que el Creador brinda a la humanidad creada. Son el faro que guía y esclarece a los hombres para que comprendan todo lo que es positivo, la garantía que asegura que los hombres vivirán y tomarán posesión de todo lo que es justo y bueno, el criterio por el que todas las personas, todos los eventos y todos los objetos son medidos, y también la brújula que lleva a los hombres hacia la salvación y la senda de la luz. Solo al experimentar de manera práctica las palabras de Dios al hombre se le puede suministrar la verdad y la vida; solo en esto puede llegar el hombre a entender lo que es la humanidad normal, lo que es una vida con sentido, lo que es un auténtico ser creado, lo que es la verdadera obediencia a Dios; solo en esto el hombre puede llegar a entender cómo debería preocuparse por Dios, cómo cumplir con la obligación de un ser creado y cómo poseer la semejanza de un hombre real; solo en esto el hombre puede llegar a comprender lo que quieren decir fe y adoración genuinas; solo en esto puede llegar a entender el hombre quién es el Soberano de los cielos y la tierra y de todas las cosas; solo en esto puede el hombre llegar a comprender los medios por los cuales Aquel que es el Maestro de toda la creación gobierna, dirige y provee a la creación, y solo en esto puede el hombre llegar a entender y comprender los medios por los cuales Aquel que es el Maestro de toda la creación existe, se manifiesta y obra. Separado de la experiencia real de las palabras de Dios, el hombre no tiene un conocimiento verdadero ni una perspectiva de Sus palabras y de la verdad. Ese hombre es, claramente, un cadáver viviente, un total caparazón, y todo el conocimiento relativo al Creador no tiene nada que ver con él. A los ojos de Dios, tal hombre nunca ha creído en Él ni lo ha seguido nunca, y, por tanto, Dios no lo reconoce como creyente en Él ni como Su seguidor; mucho menos, como un auténtico ser creado.

Un auténtico ser creado debe saber quién es el Creador, para qué sirve la creación del hombre, cómo cumplir con las responsabilidades de un ser creado y cómo adorar al Señor de toda la creación; debe entender, comprender, conocer y preocuparse por las intenciones, los deseos y las exigencias del Creador, y debe actuar de acuerdo con Su camino: temer a Dios y apartarse del mal.

¿Qué es temer a Dios? ¿Y cómo puede alguien apartarse del mal?

“Temer a Dios” no significa sentir un terror u horror indescriptibles ni evadir ni distanciarse; no es idolatría ni superstición. Más bien es admiración, estima, confianza, entendimiento, preocupación, obediencia, consagración, amor, así como adoración, compensación y sumisión incondicionales y resignadas. Sin un conocimiento genuino de Dios, la humanidad no tendrá una admiración, una confianza, un entendimiento, una preocupación u obediencia genuinos, sino solo pavor e inquietud; solo duda, conceptos erróneos, evasión y evitación. Sin un conocimiento genuino de Dios, la humanidad no tendrá una consagración y una compensación genuinas; sin un conocimiento genuino de Dios, la humanidad no tendrá una adoración y una sumisión genuinas, solo idolatría y superstición ciegas; sin un conocimiento genuino de Dios, la humanidad no puede actuar de acuerdo con Su camino ni temerle ni apartarse del mal. Por el contrario, toda actividad y conducta en las que el hombre participe estarán llenas de rebeldía y desafío, y habrá imputaciones difamatorias y juicios malignos sobre Él, y la conducta malvada irá en sentido contrario a la verdad y el verdadero significado de las palabras de Dios.

Una vez que la humanidad tenga verdadera confianza en Dios, será sincera cuando le siga y dependa de Él; solo con una confianza real en Dios y una dependencia de Él la humanidad puede tener un entendimiento y una comprensión genuinos. Junto con la comprensión real de Dios viene la preocupación real por Él; solo con una preocupación auténtica por Dios la humanidad puede tener una obediencia auténtica y solo con una obediencia auténtica la humanidad puede lograr una consagración genuina. Solo con una consagración genuina a Dios la humanidad puede tener una compensación incondicional y sin queja. Solo con una confianza, una dependencia, un entendimiento, una preocupación, una obediencia, una consagración y una compensación genuinos, la humanidad puede verdaderamente llegar a conocer el carácter y la esencia de Dios, así como la identidad del Creador. Solo cuando ha llegado a conocer verdaderamente al Creador, la humanidad puede despertar en sí misma la adoración y la sumisión genuinas. Solo cuando tiene una adoración y una sumisión reales al Creador, la humanidad podrá ser verdaderamente capaz de dejar de lado sus caminos malvados, es decir, apartarse del mal.

Esto constituye la totalidad del proceso de “temer a Dios y apartarse del mal”, y es también el contenido en su totalidad de temer a Dios y apartarse del mal. Esta es la senda que debe recorrerse para lograr temer a Dios y apartarse del mal.

“Temer a Dios y apartarse del mal” y conocer a Dios son cosas que están indivisiblemente conectadas por miles de hilos, y la conexión entre ellas es evidente en sí misma. Si uno desea conseguir apartarse del mal, debe sentir primero un temor real de Dios; si uno desea lograr tener un temor real de Dios, debe tener primero un conocimiento real de Dios; si uno desea conseguir el conocimiento de Dios, debe experimentar primero las palabras de Dios, entrar en la realidad de Sus palabras, experimentar Su reprensión y Su disciplina, Su castigo y juicio; si uno desea experimentar las palabras de Dios, primero debe encontrarse cara a cara con las palabras de Dios, encontrarse cara a cara con Dios, y pedirle que proporcione oportunidades para experimentar Sus palabras en la forma de todas las clases de entornos que impliquen a personas, acontecimientos y objetos; si uno desea encontrarse cara a cara con Dios y con Sus palabras, debe poseer primero un corazón sencillo y sincero, la actitud a aceptar la verdad, la voluntad de soportar el sufrimiento, la determinación y la valentía de apartarse del mal, y la aspiración de convertirse en un ser creado genuino… De esta forma, si avanzas paso a paso te acercarás cada vez más a Dios, tu corazón será cada vez más puro y tu vida y el valor de estar vivo, junto con tu conocimiento de Dios, estarán cada vez más llenos de sentido y serán cada vez más radiantes. Hasta que, un día, sentirás que el Creador ya no es un misterio, que nunca se ha escondido de ti, que nunca ha ocultado Su rostro de ti, que no está en absoluto lejos de ti, que ya no es Aquel al que anhelas constantemente en tus pensamientos, pero que no puedes alcanzar con tus sentimientos, que Él está real y verdaderamente montando guardia a tu izquierda y a tu derecha, proveyendo tu vida y controlando tu destino. Él no se encuentra en el lejano horizonte ni se ha escondido en lo alto en las nubes. Está justo a tu lado, presidiendo sobre la totalidad de ti. Él es todo lo que tienes y lo único que tienes. Ese Dios te permite amarlo desde el corazón, aferrarte a Él, tenerlo cerca, admirarlo, temer perderlo y no estar dispuesto a renunciar más a Él ni a desobedecerle, evitarlo o alejarlo de ti. Lo único que quieres es preocuparte por Él, obedecerle, retribuirle todo lo que te da y someterte a Su dominio. Ya no te niegas a que Él te guíe, te provea, te cuide y te guarde; ya no rechazas lo que Él te dicta y ordena. Lo único que quieres es seguirle, caminar a Su lado, aceptarlo como tu única vida, como tu único Señor, como tu único Dios.

18 de agosto de 2014

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Recomendación: Devocional de hoy: ¿Adoras a Dios en Espíritu y en verdad?

Música cristiana de alabanza | Cristo de los últimos días revela el misterio del plan de gestión de Dios

Música cristiana de alabanza | Cristo de los últimos días revela el misterio del plan de gestión de Dios

I
Nadie puede comprender la obra en el plan de gestión de seis mil años de Dios.
Son misterios ocultos a todos los hombres.
Por mucho conocimiento que el hombre tenga de la Biblia,
siguen siendo sólo palabras.
El hombre no conoce su esencia.
Esta obra de seis mil años es más misteriosa que las profecías.
II
Es el mayor misterio desde la creación.
Ningún profeta de cualquier era ha sido capaz de comprenderlo.
Este misterio sólo se revelará en los últimos días.
Al leer la Biblia, el hombre puede conocer algunas verdades,
explicar algunas palabras o escrutar algunos pasajes,
pero nunca podrá comprender el significado.
Porque el hombre sólo ve palabras muertas.
No ve la obra de Jesús y Jehová.
El hombre es incapaz de descifrar el misterio de Su obra.
El misterio del plan de seis mil años es el más grande,
inconcebible para el hombre, profundamente oculto.
Nadie puede entender la voluntad de Dios,
salvo que Él mismo explique y revele todo al hombre.
De lo contrario, seguirán siendo acertijos.
III
Que no se preocupen los del mundo religioso.
Si no se os dijese hoy, igual no lo entenderíais.
Esta obra de seis mil años es más misteriosa que las profecías.
Es el mayor misterio desde la creación.
Ningún profeta de cualquier era ha sido capaz de comprenderlo.
Este misterio sólo se revelará en los últimos días.
De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Capítulo 14

Ahora, el tiempo apremia de verdad. El Espíritu Santo usa muchos métodos diferentes para llevarnos a las palabras de Dios. Debes estar equipado con todas las verdades, ser santificado y tener genuina cercanía y asociación conmigo; no se te permitirá elegir nada. La obra del Espíritu Santo carece de emoción y no tiene consideración por la clase de persona que eres. Mientras estés dispuesto a buscar y seguir, sin poner excusas ni discutir sobre tus ganancias y pérdidas, sino a buscar con hambre y sed de justicia, entonces te esclareceré. Por muy insensato e ignorante que seas, Yo no me enfoco en esas cosas. Yo miro para comprobar cuánto te esfuerzas en el aspecto positivo. Si sigues aferrándote a la noción del “yo”, dando vueltas en tu pequeño mundo, entonces creo que estás en peligro… ¿Qué es el arrebatamiento? ¿Qué significa ser abandonado? ¿Cómo deberías vivir hoy ante Dios? ¿Cómo deberías cooperar activamente conmigo? Descarta tus propias nociones, autoexamínate, quítate la máscara, considera con claridad cómo eres en realidad, aborrécete, ten un corazón que busca con hambre y sed de justicia, convéncete de que realmente no vales nada, ten disposición a renunciar a ti mismo, sé capaz de detener todas tus formas de hacer las cosas, guarda silencio ante Mí, ofrece más oraciones, apóyate en Mí con sinceridad, mírame, no dejes de acercarte a Mí ni de comunicarte conmigo; en estas cosas está la clave. Las personas se quedan a menudo dentro de sí mismas y, por lo tanto, no están ante Dios.

La obra actual del Espíritu Santo es realmente difícil de imaginar para las personas y entra toda ella en la realidad; verdaderamente no te servirá de nada ser irreflexivo. Si tu corazón y tu mente no están en el lugar correcto, entonces, no tendrás salida. De principio a fin debes permanecer vigilante en todo momento y debes asegurarte de protegerte contra la negligencia. ¡Bienaventurados los que están continuamente vigilantes y a la espera, y que están tranquilos ante Mí! ¡Bienaventurados los que me miran de continuo con sus corazones, que se preocupan por escuchar Mi voz con atención, que prestan atención a Mis acciones y ponen en práctica Mis palabras! En verdad el tiempo no puede admitir más retraso; se desatarán todo tipo de plagas que abrirán sus bocas feroces y sangrientas para devoraros a todos como un torrente. ¡Hijos míos! ¡El momento ha llegado! No queda ya lugar para la reflexión. La única salida que os traerá bajo Mi protección es volver ante Mí. Debéis poseer la fuerza de carácter del hijo varón; no seáis débiles ni os desaniméis. Debéis seguir el ritmo de Mis pasos, no rechazar la nueva luz y, cuando os digo cómo comer y beber de Mis palabras, debéis obedecer y comer y beber de la forma adecuada. ¿Sigue habiendo tiempo para luchar o contender los unos contra los otros de manera arbitraria? ¿Puedes librar una guerra si no comes hasta saciarte y sin estar totalmente equipado con la verdad? Si quieres vencer a la religión, debes estar totalmente provisto de la verdad. Come y bebe más de Mis palabras, y medita más en ellas. Debes comer y beber Mis palabras de forma independiente y empezar por acercarte a Dios. ¡Que esto sea una advertencia para ti! ¡Debes prestar atención! ¡Los que son inteligentes deben despertarse rápidamente a la verdad! Renuncia a todas las cosas de las que no estás dispuesto a deshacerte. ¡Te digo, una vez más, que estas cosas son realmente dañinas para tu vida y no son beneficiosas! Espero que puedas confiar en Mí en tus acciones, de lo contrario el único camino por delante será el de la muerte, ¿y dónde irás, entonces, a buscar el camino de la vida? ¡Retira tu corazón que ama ocuparse con cosas externas! ¡Retira tu corazón que desobedece a otras personas! Si tu vida no puede madurar, y eres abandonado, ¿no serás entonces tú quien te has hecho tropezar a ti mismo? La obra actual del Espíritu Santo no es como tú imaginas. Si eres incapaz de renunciar a tus nociones, entonces, sufrirás una gran pérdida. Si la obra fuera según los conceptos del hombre, ¿podrían tu vieja naturaleza y tus conceptos salir a la luz? ¿Podrías conocerte a ti mismo? Quizás sigas pensando que estás libre de conceptos, pero esta vez todas tus diversas y feas facetas saldrán claramente a la luz. Pregúntate con diligencia:

¿Eres alguien que me obedece?

¿Estás dispuesto y listo a renunciar a tu ser y seguirme?

¿Eres alguien que busca Mi rostro con un corazón puro?

¿Sabes cómo acercarte a Mí y comunicarte conmigo?

¿Puedes hacer silencio ante Mí y buscar Mi voluntad?

¿Pones en práctica las palabras que Yo te revelo?

¿Puedes mantener una condición normal ante Mí?

¿Puedes ver a través de las astutas estratagemas de Satanás? ¿Te atreves a exponerlas?

¿De qué manera eres considerado con la carga de Dios?

¿Eres alguien considerado con la carga de Dios?

¿Cómo palpas la obra del Espíritu Santo?

¿Cómo sirves en coordinación en la familia de Dios?

¿Cómo das un fuerte testimonio por Mí?

¿Cómo luchas la buena batalla por la verdad?

Debes tomarte el tiempo para meditar en estas verdades exhaustivamente. Los hechos son suficientes para demostrar que el día está muy cerca. Debes ser hecho completo antes de los desastres; ¡esto es un asunto de gran importancia que debe resolverse urgentemente! Yo deseo haceros completos, pero veo que estáis realmente un tanto desenfrenados. Tenéis entereza, pero no hacéis el mejor uso de ella ni habéis comprendido las cosas más importantes, en cambio, todo lo que comprendéis son asuntos triviales. ¿Qué utilidad hay en deliberar sobre estas cosas? ¿No es esto una pérdida de tiempo? Os muestro bondad de esta forma, pero fracasáis al demostrar aprecio alguno y solo peleáis entre vosotros, así que ¿no se ha malgastado todo Mi meticuloso esfuerzo? Si seguís de esta manera, ¡no ocuparé el tiempo en convenceros! ¡Os digo que, a no ser que os despertéis a la verdad, la obra del Espíritu Santo se retirará de vosotros! No se os dará más de comer, y podréis creer lo que os parezca. He hablado Mis palabras exhaustivamente; depende de vosotros escuchar o no. Cuando llegue el momento en que estéis confundidos y no tengáis un camino por delante ni podáis ver la verdadera luz, ¿me culparéis? ¡Qué ignorancia! ¿Cuál debería ser la consecuencia si os aferráis fuertemente a vosotros mismos y os negáis a abandonaros? ¿No habrá sido vuestro trabajo un ejercicio inútil? ¡Cuán lamentable es ser echado a un lado cuando sobrevienen los desastres!

Ahora es la fase crucial de la edificación de la iglesia. Si no puedes cooperar conmigo proactivamente y ofrecerte a Mí de forma incondicional, y si no puedes abandonarlo todo, entonces sufrirás pérdida. ¿Puedes seguir teniendo otras intenciones? Yo os he mostrado indulgencia de esta manera, esperando a que os arrepintáis y comencéis de nuevo. Sin embargo, el tiempo ya no permite esto realmente y debo considerar la imagen general. En aras del propósito del plan de gestión de Dios, todo está avanzando y Mis pasos avanzan día tras día, hora tras hora y momento tras momento. Aquellos que no puedan mantener el paso serán abandonados. Cada día hay una nueva luz, cada día se realizan nuevas acciones. ¡Cada día surgen cosas nuevas y los que no pueden ver la luz están ciegos! Los que no sigan serán eliminados…

De “La Palabra manifestada en carne”

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Reflexion del evangelio de hoy»Libres de la trampa»: Cómo discernir la esencia de los fariseos religiosos

Reflexion del evangelio de hoy«Libres de la trampa»: Cómo discernir la esencia de los fariseos religiosos

Todos los pastores y ancianos del mundo religioso son personas que sirven a Dios en las iglesias. Suelen leer la Biblia y dar sermones a los creyentes, oran por ellos y les demuestran compasión, pero ¿por qué decimos que son unos fariseos hipócritas? Especialmente en lo tocante a cómo se plantean el regreso del Señor, no sólo no buscan ni examinan nada, sino que, por el contrario, desafían y condenan frenéticamente la obra de Dios Todopoderoso. ¿Por qué exactamente?

Si quiere saber Cómo aprender a leer la Biblia para entender más misterios de la verdad? Podría hacer clic en WhatsApp para contactarnos, vamos a estudiar y discutir con usted juntos.