Señales de la Gran Tribulación según la Biblia han aparecido, ¿cómo ser arrebatado antes de la Gran Tribulación?

Señales de la Gran Tribulación según la Biblia han aparecido, ¿cómo ser arrebatado antes de la Gran Tribulación?

Becky (EE. UU.)

En la actualidad, las catástrofes son cada vez más graves en todo el mundo. Las noticias están llenas de historias de epidemias, terremotos, inundaciones y sequías. ¿Alguna vez has pensado para tus adentros por qué aún no hemos recibido al Señor si ya se han cumplido las profecías de Su regreso? Si esto sigue así, cuando llegue la gran tribulación, ¿no nos sumiremos también nosotros en el desastre? ¿Cuándo nos llevará el Señor al reino celestial?

Cuando seamos arrebatados, ¿de verdad seremos ascendidos al cielo?

Muchos creyentes en el Señor han leído estas palabras en la Biblia: “Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre” (1 Tesalonicenses 4:17). Anhelan ser ascendidos al cielo para reunirse con el Señor cuando venga. Sin embargo, en realidad estas palabras no fueron pronunciadas por el Señor Jesús ni son una profecía del Libro del Apocalipsis. No son sino las palabras del apóstol Pablo. ¿Es correcto fiarse de las palabras de Pablo a la hora de recibir la venida del Señor? ¿Es posible que las palabras de Pablo representen las del Señor? La manera en que el Señor viene en los últimos días y lleva a los que creen en Él al reino es obra del propio Dios. Pablo fue meramente un apóstol que difundió el mensaje del Señor; ¿cómo podía saber esas cosas? Recibir la venida del Señor es un asunto de enorme importancia en el que lo correcto es que nos fiemos de las palabras del Señor Jesús. El Señor Jesús dijo: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo” (Mateo 6:9-10). El Libro del Apocalipsis también contiene estas profecías: “Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios […]. Entonces oí una gran voz que decía desde el trono: He aquí, el tabernáculo de Dios está entre los hombres, y Él habitará entre ellos y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará entre ellos” (Apocalipsis 21:2-3). “El reino del mundo ha venido a ser el reino de nuestro Señor y de su Cristo; y Él reinará por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 11:15). En estas profecías, las palabras “que descendía del cielo”, “el tabernáculo de Dios está entre los hombres” y “El reino del mundo ha venido a ser el reino de nuestro Señor y de su Cristo”, demuestran que Dios instaurará Su reino en la tierra y que el destino que le ha dispuesto al hombre también está en la tierra. ¿Acaso nuestro deseo permanente de que nos ascienda al cielo no proviene de nuestras nociones y fantasías? ¿Y eso no es desviarse de la senda de Dios?

La realidad es que Dios jamás ha hablado de ascender a la gente al cielo, algo que podemos reconocer a partir de los hechos de la obra de Dios. En el principio, Dios hizo al hombre del polvo y lo puso en el jardín del Edén, donde vivía y adoraba correctamente a Dios. En época de Noé, Dios tampoco ascendió a Noé y a su familia al cielo para que escaparan de las inundaciones, sino que ordenó a Noé que tomara la medida práctica de construir un arca en la tierra. A finales de la Era de la Ley, la gente corría el riesgo de ser ejecutada por infringir las leyes de Dios. Dios no la ascendió al cielo en ofrenda por sus pecados, sino que personalmente se hizo carne y vino a la tierra, donde, de hecho, fue crucificado por la humanidad, con lo que la libró del pecado. De esto podemos deducir que Dios ha obrado continuamente en la tierra en pro de la salvación del hombre, guiando a la humanidad para que viva y lo adore a Él. ¡Es evidente que nuestro constante anhelo de que nos lleve al cielo no concuerda con Su voluntad!

¿Qué es el arrebatamiento antes de la gran tribulación?

Puede que algunos no tengáis claro a qué se refiere realmente la expresión “ser arrebatado”. Para entenderlo, veamos en primer lugar lo que dicen las palabras de Dios. Dijo Dios: “‘Ser arrebatado’ no significa ser tomado de un lugar bajo para ser colocado en un lugar alto, como las personas podrían imaginar; es una idea completamente equivocada. ‘Ser arrebatado’ se refiere a Mi predestinación y posterior selección. Va dirigido a todos los que Yo he predestinado y escogido. Todos aquellos que son arrebatados son personas que han ganado el estatus de hijos primogénitos, de hijos, o que son del pueblo de Dios. Esto es sumamente incompatible con las nociones de las personas. Aquellas que tengan participación en Mi casa en el futuro son los que han sido arrebatados delante de Mí. Esto es absolutamente cierto, nunca cambia y es irrefutable. Este es el contraataque contra Satanás. Todo aquel a quien Yo predestiné será arrebatado delante de Mí” (‘Capítulo 104’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”). Estas palabras nos indican que ser arrebatado no es ser ascendido al cielo para reunirse con el Señor como imaginábamos, sino ser capaz de aceptar y obedecer la nueva obra de Dios tras oír Su voz, seguir de cerca las huellas del Cordero y presentarse ante Dios cuando venga a la tierra a obrar. Este es el único arrebatamiento verdadero. Es igual que cuando el Señor Jesús vino a realizar la obra de la redención: Pedro, la samaritana, Santiago y otros reconocieron la voz del Señor al oír Sus palabras y comprobaron que era el Mesías que había de llegar. Por consiguiente, recibieron la salvación del Señor y todos fueron ascendidos ante Él en la Era de Gracia. Todos aquellos que en los últimos días reciben el regreso del Señor y aceptan la obra actual de Dios son los que siguen las huellas del Cordero ¡y los encumbrados ante el Señor!

Cómo ser arrebatados antes de la gran tribulación

Entonces, ¿qué debemos hacer para recibir al Señor y ser arrebatados antes del desastre? Hace mucho que la Biblia lo profetizó, cuando el Señor Jesús dijo: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir” (Juan 16:12-13). Los capítulos 2 y 3 del Libro del Apocalipsis profetizan en múltiples ocasiones: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”. Además, en el capítulo 3, versículo 20: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo”. Las palabras de Dios dicen: “Ya que estamos buscando las huellas de Dios, nos corresponde a nosotros buscar la voluntad de Dios, Sus palabras y declaraciones; porque dondequiera que haya nuevas palabras dichas por Dios, allí está la voz de Dios, y donde están las huellas de Dios, ahí están Sus hechos. Donde está la expresión de Dios, ahí aparece, y cuando aparece, ahí existe la verdad, el camino y la vida” (‘La aparición de Dios ha dado lugar a una nueva era’ en “La Palabra manifestada en carne”). Las palabras de Dios nos indican que, para recibir al Señor, es clave buscar la obra y las palabras de Dios. No hay nada más importante que buscar dónde están las palabras del Espíritu Santo a las iglesias y dónde están la aparición y obra de Dios hoy en día. Si no nos encargamos de buscar las huellas de Dios, si no damos importancia a oír Su voz, sino que contemplamos pasivamente las nubes del cielo esperando ociosamente que el Señor venga a ascendernos, ¿no son estos pensamientos quiméricos? Y entonces, ¿no seríamos por siempre incapaces de recibir al Señor y acabaríamos por desperdiciar la oportunidad de ser arrebatados por Él?

Así pues, ¿dónde están las huellas del Señor? ¿Y dónde declara Dios Sus palabras? Hoy en día, únicamente la Iglesia de Dios Todopoderoso da público testimonio a la humanidad de que ya ha regresado el Señor: es decir, Dios encarnado de los últimos días, Dios Todopoderoso. Dios Todopoderoso ha expresado millones de palabras y revelado una serie de verdades y misterios, así como el plan de gestión de 6000 años de Dios, el misterio de la encarnación y los misterios de la Biblia. Del mismo modo, ha expresado palabras que juzgan y dejan al descubierto a la humanidad y ha revelado los hechos verídicos de nuestra corrupción a manos de Satanás y nuestras diversas actitudes satánicas. Al aceptar las palabras de juicio y castigo de Dios, llegamos a conocer nuestra corrupción y comprobamos que todo cuanto manifestamos son actitudes satánicas de arrogancia, egoísmo, bajeza, traición y astucia, y que estamos desprovistos de conciencia y razón. Las palabras de Dios nos han convencido totalmente, nos postramos ante Él abrumados por el arrepentimiento y conocemos un poco Su carácter justo y santo; nace en nosotros un corazón que venera y obedece a Dios y constatamos desde el fondo de nuestro corazón que todo lo expresado por Dios Todopoderoso es la verdad y puede purificar y transformar a la gente.

En la actualidad, las palabras de Dios Todopoderoso se están expandiendo entre la humanidad. Muchas personas de diversas denominaciones cristianas, auténticos creyentes que aman sinceramente la verdad, han oído la voz de Dios, han despertado con Sus palabras y han regresado ante Su trono. Disfrutan del riego y sustento de Sus palabras, sienten la autoridad y el poder que tienen y han comprobado que Dios Todopoderoso es el regreso del Señor Jesús. ¡Ellos son los arrebatados antes de la gran tribulación! Leamos un pasaje de las palabras de Dios Todopoderoso: “Mi voz se extenderá por toda la tierra; me enfrentaré a Mi pueblo elegido y les diré más palabras. Como los poderosos truenos que sacuden las montañas y los ríos, digo Mis palabras a todo el universo y a la humanidad. Por tanto, las palabras en Mi boca se han convertido en el tesoro del hombre y todos los hombres aprecian Mis palabras. El relámpago destella desde el oriente hasta el occidente. Mis palabras son tales que el hombre se resiste a renunciar a ellas y, al mismo tiempo, las encuentra insondables, pero se regocija aún más en ellas. Todos los hombres se alegran y regocijan, celebrando Mi llegada como si acabase de venir al mundo un recién nacido. Por medio de Mi voz, traeré a todos los hombres delante de Mí. A partir de entonces, entraré formalmente a la raza de los hombres para que ellos vengan a adorarme. Con la gloria que irradio y las palabras en Mi boca, haré que todos los hombres se presenten ante Mí y vean que el relámpago destella desde el oriente, y que Yo también he descendido al ‘Monte de los Olivos’ del oriente. Verán que llevo ya mucho tiempo en la tierra, ya no como el Hijo de los judíos, sino como el Relámpago del oriente. Porque he resucitado hace mucho tiempo, me he alejado del seno de la humanidad y reaparecido luego con gloria entre los hombres. Soy Aquel que fue adorado en eras innumerables antes de ahora y también soy el infante abandonado por los israelitas en eras innumerables antes de ahora. ¡Además, soy el todo glorioso Dios Todopoderoso de la era actual! Que todos se presenten ante Mi trono y vean Mi semblante glorioso, oigan Mi voz y contemplen Mis obras. Esta es la totalidad de Mi voluntad; es el fin y el clímax de Mi plan, así como el propósito de Mi gestión: ¡que cada nación me adore, que cada lengua me reconozca, que todos los hombres depositen su fe en Mí y que todas las personas se sometan a Mí!” (‘Los siete truenos retumban: profetizan que el evangelio del reino se extenderá por todo el universo’ en “La Palabra manifestada en carne”).

¿Qué sientes tras leer este pasaje de las palabras de Dios? ¿No está emocionado tu corazón? ¿Las percibes como palabras del Creador a toda la humanidad? ¿Crees que actualmente Dios nos está dando testimonio de que ya ha regresado? Sea cual sea tu parecer, tenemos una tarea urgente por delante: debemos ser las vírgenes prudentes, escuchar las palabras de Dios Todopoderoso y buscar Su obra de los últimos días con mentalidad abierta. ¡No hay otra senda para ser arrebatados antes de la gran tribulación!

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Señales de los últimos tiempos según la Biblia han aparecido, ¿cómo será la venida de Cristo?

Señales de los últimos tiempos según la Biblia han aparecido, ¿cómo será la venida de Cristo?

Por Zhou Jing

Un día vi una animada discusión en línea; la gente decía que cuatro lunas de sangre apareciendo por la noche en el hemisferio occidental es una advertencia de los tiempos finales, y que los grandes terremotos son cada vez más frecuentes en todo el mundo. Pensé: “Las cuatro lunas de sangre ya han sucedido, han aparecido fenómenos celestes, los desastres ocurren con frecuencia en todo el mundo, los incidentes terroristas están aumentando, las guerras están constantemente estallando… Todas las señales muestran que básicamente las profecías del regreso del Señor se han cumplido, así que ¿por qué no lo he visto bajar en una nube para encontrarse con nosotros? ¿Es que el Señor aún no ha regresado o que ha regresado, pero yo no lo he visto? ¿Cómo puedo dar la bienvenida a Su regreso?” Esta confusión apareció alrededor de mi corazón dejándome desconcertada. Tratando de obtener algo de claridad sobre este tema, comencé a orar y orar al Señor, pidiéndole que me ilumine y me guíe para que pueda dar la bienvenida a Su regreso y no ser abandonada por Él.

Después de un período de tiempo, la hermana Gan, a quien no había visto en unos meses, vino a verme; sabía que esto fue arreglado por el Señor. La hermana Gan había estado trabajando para el Señor durante varios años y era una persona reflexiva y perspicaz. Pensé que podría resolverme este problema, así que dije, “Hermana Gan, hay algo en lo que estoy un poco confundida y que me gustaría entender. Está registrado en la Biblia: ‘Y entonces verán al Hijo del Hombre que viene en una nube con poder y gran gloria’ (Lucas 21:27). ‘He aquí, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por Él; sí. Amén’ (Apocalipsis 1:7). Dice que cuando el Señor venga, descenderá sobre una nube con gran gloria y poder; aparecerá abiertamente y todos podrán verlo. Por lo tanto, siempre hemos estado esperando a que venga en una nube para llevarnos al cielo. En todo el mundo ahora hay desastres constantes, terremotos, hambrunas y frecuentes brotes de guerras, además de muchos fenómenos celestes. Todas las señales muestran que las profecías del regreso del Señor se han cumplido básicamente, así que ¿por qué es que todavía no lo hemos visto bajar sobre una nube para arrebatarnos? ¿Qué está pasando realmente?”

La hermana Gan escuchó lo que tenía que decir, lo pensó un poco y luego dijo: “Esta pregunta tuya es algo que todos los que esperamos dar la bienvenida a la segunda venida del Señor queremos entender. Si queremos dar la bienvenida a Su regreso, primero tenemos que saber cómo vendrá realmente el Señor en los últimos tiempos, ¡esto es crucial! De hecho, hay profecías en la Biblia sobre otra manera en que el Señor vendrá, no sólo viniendo en una nube como usted mencionó. Por ejemplo, está Apocalipsis 16:15: ‘He aquí, vengo como ladrón’. Y en Apocalipsis 3:3 se dice: ‘[…] si no velas, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti’. O en Mateo 24:44: ‘Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre’. Estas profecías afirman que vendrá en secreto, como un ladrón, y nadie lo sabrá. Hermana, eche un vistazo a las escrituras, nosotros acabamos de hablar de eso: En algunos lugares se dice que el Señor regresará abiertamente en una nube, en algunos lugares se dice que vendrá en secreto y nadie lo sabrá. ¿Alguna vez hemos pensado en esto? ¿Por qué las profecías sobre el regreso del Señor, dirían cosas diferentes?”

No entendí lo que ella dijo, y pensé: “Así es. Apocalipsis 1:7 dice: ‘He aquí, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron’; pero Apocalipsis 16:15 dice: ‘He aquí, vengo como ladrón’. ¿Qué significa eso? ¿Cómo vendrá realmente el Señor?”

Confundida, le respondí a la hermana Gan: “Algunas de estas profecías dicen que el Señor bajará abiertamente, mientras que otras dicen que vendrá en secreto. Parecen ser contradictorias, pero sé que no hay agujeros en las palabras del Señor y es que no entiendo esto ahora. Por favor, comparta un poco de comunión conmigo en esto”.

Sonriendo, la hermana Gan dijo: “El Señor es fiel y estas profecías se cumplirán, llegarán a su fin. Aunque parecen estar en conflicto, no lo están en absoluto. ‘Como ladrón’ dice que el Señor regresará en secreto, y ‘viene con nubes’ se refiere a Él que viene abiertamente. Es decir, cuando regrese, primero vendrá en secreto, y después de eso aparecerá abiertamente”.

“Primero en secreto y luego abiertamente!” Exclamé con sorpresa.

“Sí, cuando el Señor regrese, primero vendrá en secreto encarnando como el Hijo del hombre, y luego una vez que haya terminado esa obra vendrá en una nube y aparecerá abiertamente a todos los pueblos de todas las naciones”, explicó pacientemente.

Le dije con entusiasmo: “¿Así que se encarnará como el Hijo del hombre primero, viniendo en secreto, y luego aparecerá en una nube? Es la primera vez que he oído hablar de eso!

La hermana Gan sonrió y dijo: “¡Echemos un vistazo a más versículos de las Escrituras y entonces lo entenderán! El Señor Jesús dijo: ‘Porque así como el relámpago sale del oriente y resplandece hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre’ (Mateo 24:27). ‘Porque como el relámpago al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro extremo del cielo, así será el Hijo del Hombre en su día. Pero primero es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación’ (Lucas 17:24-25). Estos versículos mencionan ‘el Hijo del hombre’ y ‘la venida del Hijo del hombre’. El ‘Hijo del hombre’ nace de una persona, posee una humanidad normal, y come, usa ropa, vive y actúa como una persona normal; se parece a una persona normal por fuera. Sin embargo, posee una esencia divina, es capaz de expresar la verdad y realizar la obra para salvar a la humanidad. Es igual que el Señor Jesús fue llamado ‘el Hijo del hombre’ porque era el Espíritu de Dios realizado en la carne, y aunque desde el exterior parecía normal, regular, esa carne era Dios en esencia y poseía la divinidad plena. Por eso el Señor Jesús era Cristo, era Dios mismo. Es por lo que el Señor Jesús mencionó ‘el Hijo del hombre’ y ‘La venida del Hijo del hombre’. Todo eso se refería a que Dios regresaba en los últimos tiempos en la carne. La Biblia también dice: ‘Pero primero es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación’. Todos sabemos que sólo cuando Dios se viste en la carne como el Hijo del hombre y viene entre la humanidad en secreto, la gente no lo reconoce como Dios; toman al Hijo del hombre encarnado como una persona normal, y es por eso por lo que rechazan, calumnian y juzgan a Dios, e incluso se rebelan contra Dios en la carne y se oponen a Él. Es por eso que Dios ‘sufrirá muchas cosas’. Al igual que cuando el Señor Jesús apareció y obró estando en la carne, Él sufrió rechazo, calumnia, burla, blasfemia y condenación de la humanidad y finalmente fue clavado en la cruz. Si el Señor bajara sobre una nube y se apareciera abiertamente a la gente cuando volviera, todos lo verían, temblarían de miedo y se postrarían ante Dios en adoración. Nadie se atrevería a rebelarse ni oponerse a Dios. Entonces, ‘‘Pero primero es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación’, ¿cómo cumplirse? Así que podemos estar seguros de que el regreso del Señor será primero en secreto, en la carne, y después de eso aparecerá abiertamente en una nube”.

Después de escuchar lo que tenía que decir, lo reflexioné en mis adentros. “Así que hay una base bíblica para la afirmación de que cuando el Señor regrese, primero vendrá en secreto, y después de eso aparecerá abiertamente en una nube. ¿Cómo es que he estado leyendo la Biblia todos estos años, pero nunca descubrí que regresaría de dos maneras diferentes? ¡Waw! Pero ¿por qué primero se haría carne y vendría en secreto, y luego aparecería abiertamente? ¿De qué se trata? Tengo que preguntar. Entonces dije: “Hermana Gan, de su comunión he entendido que el regreso del Señor primero será en secreto y luego aparecerá abiertamente, y tomándolo de esta manera, las profecías bíblicas ya no parecen estar en conflicto. Pero realmente no entiendo por qué primero vendría en secreto y luego aparecería abiertamente. ¿Cuál es la voluntad del Señor en esto?”

La hermana Gan respondió: “La verdad es que Dios primero se hace carne y realiza Su obra en secreto y luego aparece abiertamente en los últimos tiempos, esto es enteramente lo que se requiere para Su obra, y es algo que nosotros, seres humanos corruptos, también necesitamos. Creemos en el Señor y que hemos sido redimidos por el Señor Jesús; nuestros pecados han sido perdonados. Sin embargo, nuestra naturaleza pecaminosa todavía está profundamente arraigada y no podemos evitar pecar con frecuencia, o incluso hacer cosas para rebelarse contra Dios u oponerse a Él. Es un hecho innegable. Jehová Dios dijo: ‘[…] seréis, pues, santos porque yo soy santo’ (Levítico 11:45). Y en Hebreos 12:14 dice: ‘[…] y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor’. Personas como nosotros que están constantemente pecando y luego confesando son absolutamente indignos de ver el rostro del Señor, y no estamos calificados para entrar en el reino de los cielos. Es por eso que el Señor Jesús pronunció la profecía hace mucho tiempo: ‘Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir’ (Juan 16:12-13). ‘El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, esa lo juzgará en el día final’ (Juan 12:48). También está Apocalipsis 2:7: ‘El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios’. Lo que entendí de estas profecías es que cuando el Señor venga en los últimos tiempos, expresará más palabras y hará la obra de juicio que comienza con la casa de Dios. Vendrá a transformar, purificar y salvar a la humanidad y rescatarnos completamente del dominio de Satanás. Su obra de los últimos tiempos también incluirá la separación de las personas de acuerdo con su especie — Revelará a los verdaderos y falsos creyentes, el trigo y la cizaña, las ovejas y las cabras, separando a todos de acuerdo con su especie, y entonces recompensará el bien y castigará el mal. Durante el período de tiempo que Dios está obrando en secreto, aquellos que acepten la obra de juicio de Dios serán arrebatados ante el trono de Dios. Experimentarán el juicio y el castigo de las palabras de Dios y obtendrán un verdadero conocimiento de su propia naturaleza satánica y la raíz de su resistencia a Dios. También llegarán a tener comprensión del carácter justo de Dios que no tolerará ninguna ofensa. Sus caracteres corruptos serán purificados y transformados gradualmente; pisarán el camino de buscar la verdad y ser plenamente salvados por Dios. Sin embargo, aquellos que nunca buscan la aparición de Dios durante Su período realizando Su obra en secreto o incluso rechazan y condenan la obra y las palabras de Dios serán aquellos expuestos como no creyentes, como los malvados en la obra de Dios de los últimos tiempos. Cuando la obra secreta de Dios haya llegado a su fin, lloverá grandes desastres para comenzar a recompensar el bien y castigar el mal, y luego después de estos desastres se aparecerá públicamente a todos los pueblos. Cuando los que rechazaron y se opusieron a Dios ven que el que estaban rechazando y oponiéndose verdaderamente fue el Señor Jesús retornado, llorarán y rechinarán sus dientes. Esto cumple estas palabras del Señor: ‘He aquí, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por Él; sí. Amén’ (Apocalipsis 1:7). De esto podemos ver que la obra de Dios está llena de sabiduría, y esto es también una expresión del carácter justo de Dios”.

Escuchar esta comunión de la hermana Gan iluminó mi corazón considerablemente; me di cuenta de que así es como se cumplirán las profecías del regreso del Señor. Cuando el Señor regrese, primero se hará carne y vendrá en secreto para expresar la verdad, hacer la obra de juicio y hacer un grupo de vencedores; sólo después de eso se le mostrará abiertamente a la humanidad. Cualquiera que no acepte la obra de Dios durante Su período de obra en secreto, y el que sólo quiera juzgar y condene la obra y las palabras de Dios es alguien que odia la verdad y sólo puede caer en el desastre y ser castigado cuando Dios aparezca abiertamente. Dios también utilizará este método para exponer el trigo y la cizaña, las ovejas y las cabras, los siervos buenos y malos, separando a todas las personas de acuerdo con su especie. ¡Dios es tan sabio, tan todopoderoso! Nunca entendí cómo iba a venir el Señor, pero sólo sabía mirar estúpidamente las nubes en el cielo esperando que el Señor cayera sobre una de ellas. Nunca busqué ni medité en todas las profecías acerca de Su segunda venida, por lo que pasé por alto las profecías acerca de que el que venía en secreto. ¡Eso fue tan peligroso! ¡Si hubiera seguido esperando así no sólo habría sido incapaz de acoger al Señor, sino que habría perdido mi oportunidad de ser completamente salvo por Dios y entrar en el reino de los cielos! Esto me hizo sentir un poco ansiosa, así que me apresuré a preguntar: “Hermana Gan, entonces, ¿qué debemos hacer para encontrar la obra del Señor cuando venga en secreto, y dar la bienvenida a Su regreso?”

Ella sonrió y dijo: “Acabamos de ver lo que se profetiza en la Biblia que cuando el Señor regrese en los últimos tiempos pronunciará más palabras y hará la obra de juzgar y limpiar a la humanidad. Así que la clave para dar la bienvenida a Su segunda venida es aceptar Sus palabras de los últimos tiempos y mantenerse al día con la nueva obra de Dios. El Señor Jesús dijo: ‘Pero a medianoche se oyó un clamor: «¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo»’ (Mateo 25:6). ‘Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen’ (Juan 10:27). Las ovejas de Dios son capaces de escuchar la voz de Dios; todos aquellos que escuchen las declaraciones de Dios y de ellos sean capaces de reconocer Su voz podrán acoger la aparición del Señor. Es como los discípulos del Señor Jesús, Pedro, Juan, Mateo y los demás. Cuando escucharon los sermones del Señor Jesús sobre el evangelio del reino de los cielos, pudieron determinar de Su obra y palabras que era el Mesías que habían esperado, y así lo siguieron sin vacilar. Eran vírgenes sabias. Si queremos dar la bienvenida a la segunda venida del Señor, también tenemos que ser vírgenes sabias, centrándonos en escuchar Su voz. Si escuchamos a alguien decir que el Señor ya ha regresado, que ha pronunciado nuevas palabras y está haciendo la obra de juzgar y purificar a la humanidad, no podemos perder tiempo en examinarla. Mientras podamos confirmar que es obra y palabras de Dios, debemos aceptarla y someternos a ella. De esa manera podremos acoger el regreso del Señor y asistir a la fiesta con Él”.

Al escuchar la comunión de la hermana Gan, respondí con entusiasmo: “¡Gracias al Señor! Ahora sé que la clave para acoger la segunda venida del Señor está en ser una virgen sabia y tener cuidado de escuchar la voz de Dios. Mientras pueda confirmar que Dios pronuncia palabras, debo apresurarme a aceptar esto, esa es la única manera de dar la bienvenida a Su regreso. Hermana Gan, sólo han pasado unos meses desde que la vi. ¿Cómo has llegado a entender tanto rápidamente?”

Ella dijo felizmente: “¡Gracias al Señor! Todo lo que he hablado hoy sólo lo llegué a entender después de leer un libro determinado. Traje una copia conmigo hoy. ¿Qué tal si lo echamos un vistazo juntos?”

Emocionada, asentí y dije: “¡Maravilloso!”

(Traducido del original en inglés al español por Xinia Arias Quirós)

Recomendación: Señales de la venida de cristo

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

¿Qué es adorar a Dios en espíritu y en verdad según la Biblia?

¿Qué es adorar a Dios en espíritu y en verdad según la Biblia?

Por Xianxin

El Señor dijo: “Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque ciertamente a los tales el Padre busca que le adoren. Dios es espíritu, y los que le adoran deben adorarle en espíritu y en verdad” (Juan 4:23-24). El Señor requiere que adoremos a Dios en espíritu y en verdad, porque sólo de esa manera podemos ganar Su aprobación. Pero, ¿qué implica exactamente adorar a Dios en espíritu y en verdad? Algunos hermanos y hermanas creen que orar diligentemente y leer la Biblia todos los días es adorar a Dios, y algunas personas creen que asistir a las reuniones a tiempo e ir a la Iglesia cada semana es adorar a Dios, todavía hay otros que creen que trabajar duro, sacrificarse y dedicándose al Señor es adorar a Dios, y así sucesivamente. Hay muchas maneras de practicar la adoración a Dios, pero ¿lo estamos adorando en espíritu y en verdad? ¿Aprecia Dios este tipo de práctica? Vamos a compartir esto juntos.

  1. ¿Estamos practicando la verdad, o aferrándonos a reglas y rituales?

Desde el momento en que comenzamos a creer en el Señor, aunque podamos orar, leer la Biblia y cantar himnos todos los días, e ir a la iglesia, alabar al Señor y escuchar sermones cada semana, ¿adorar a Dios en espíritu y en verdad implica sólo estas prácticas externas? Podemos recordar que cuando la mujer samaritana le preguntó al Señor Jesús dónde debía adorar a Dios, y el Señor Jesús respondió: “[…] la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. […] cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque ciertamente a los tales el Padre busca que le adoren. Dios es espíritu, y los que le adoran deben adorarle en espíritu y en verdad” (Juan 4:21, 23-24). El Señor Jesús claramente le dijo a la gente la voluntad y los requisitos de Dios: No importa dónde uno adore a Dios, ni debe seguir ninguna regla o ceremonia, sino más bien uno debe adorar a Dios en espíritu y en verdad. Este es también nuestro principio de práctica para adorar a Dios. Pero la mayoría de las veces sólo centramos nuestro esfuerzo en nuestras prácticas externas; tenemos cuidado de orar un poco más y decir un poco más; leemos versículos en la Biblia una y otra vez, tratando de memorizarlos; asistimos a la iglesia todo el tiempo, haya viento o lluvia, esté caliente o frío; organizamos todo tipo de actividades u organizamos diversos espectáculos para alabar al Señor, y siempre participamos con una actitud positiva; y así sucesivamente. Desde el exterior, parece que estamos realizando mucho esfuerzo y estamos pagando un alto precio para alabar al Señor, y que sufrimos mucho, pero ¿cuántas veces hablamos lo que hay en nuestro corazón cuando oramos a Dios? ¿Cuántas veces durante el tiempo en que leemos la Biblia, cantamos himnos o asistimos a la Iglesia y escuchamos sermones, hacemos esfuerzos para estar cerca de Dios y meditar las palabras del Señor? ¿Cuántas veces, al adorar a Dios, buscamos la voluntad del Señor y comprendemos las palabras del Señor? Algunos hermanos y hermanas han practicado de esta manera durante muchos años, sin embargo, todavía no entienden la verdad, no tienen conocimiento del Señor, y cuando las cosas les suceden, todavía pecan con frecuencia y viven dentro de la esclavitud y las limitaciones del pecado. En esto nos enfrentamos a un problema serio, que es que la mayor parte del tiempo que pasamos orando, leyendo la Biblia, yendo a la Iglesia y escuchando sermones, simplemente estamos pasando yendo con la corriente. En realidad, no estamos adorando a Dios en espíritu y en verdad, ni estamos practicando la verdad para satisfacer a Dios. No importa lo bien que podamos mantener estas prácticas externas, Dios no lo aprueba.

Entonces, ¿cómo podemos adorar a Dios en espíritu y en verdad al orar o leer la Biblia? Leamos un pasaje de las palabras de Dios juntos. Las palabras de Dios dicen: “Una vida espiritual normal es vivir una vida ante Dios. Cuando uno ora, puede acallar su corazón ante Él y, a través de la oración, puede buscar el esclarecimiento del Espíritu Santo, entender las palabras de Dios, y entender la voluntad de Dios. Al comer y beber las palabras de Dios, se puede ser más claro y más lúcido respecto a lo que Dios quiere hacer ahora mismo, tener una nueva senda de práctica y no ser conservador de manera que toda la práctica de uno tenga el propósito de lograr el progreso en la vida. Por ejemplo, la oración de uno no tiene como propósito pronunciar algunas palabras bonitas o llorar a gritos delante de Dios para expresar la deuda propia, sino, más bien, practicar ejercitando el espíritu propio, acallar el propio corazón delante de Dios, practicar la búsqueda de la guía de las palabras de Dios en todas las cosas, hacer del corazón propio un corazón que sea atraído hacia la nueva luz cada día; no ser pasivo ni perezoso y entrar en la senda correcta de practicar las palabras de Dios” (‘Respecto a una vida espiritual normal’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Las palabras de Dios nos muestran el camino de la práctica. Cuando oramos, debemos prestar mucha atención para hablar a Dios desde el corazón, para hablar honestamente y para confiar en Dios nuestras dificultades prácticas y nuestro estado real. Y, cuando leemos la Biblia, cantamos himnos, vamos a la iglesia o escuchamos sermones, nuestros corazones siempre deben centrarse en buscar la verdad, buscar la guía y la iluminación del Espíritu Santo, contemplando las palabras de Dios, para que podamos entender la voluntad de Dios a través de Sus palabras, conocer a Dios y tener un camino de práctica y entrada. Sólo esto es adorar a Dios en espíritu y en verdad. Si practicamos a menudo de esta manera, experimentaremos un crecimiento continuo en la vida.

2. ¿Nos dedicamos a Dios por el bien de amarlo y satisfacerlo?

Después de creer en el Señor, muchos hermanos y hermanas renuncian y gastan para el Señor y llevan a cabo sus tareas en medio de grandes adversidades. Algunos hacen donaciones frecuentes, algunos están ocupados con la difusión del Evangelio, otros dan sermones dondequiera que van, y algunos incluso abandonan sus matrimonios y sirven al Señor por el resto de sus vidas… Muchos hermanos y hermanas creen que esto es adorar a Dios en espíritu y en verdad. Pero, ¿alguna vez hemos considerado si pagamos este precio para amar y satisfacer al Señor? Si lo pensamos detenidamente, aunque trabajemos y prediquemos el Evangelio para el Señor, a veces todavía nos mostramos y testificamos a nosotros mismos a través de compartir la Biblia para ganar la estima y el apoyo de los demás, y para establecer nuestra propia posición e imagen. Aunque algunos hermanos y hermanas abandonan, gastan, se dedican y trabajan, poseen muchas impurezas, y hacen estas cosas por el bien de obtener recompensas y coronas, y para que puedan disfrutar de las bendiciones del reino celestial… Entonces podemos ver que pagamos un precio y no nos dedicamos con un corazón sincero por consideración a la carga de Dios y para satisfacer la voluntad de Dios, sino que trabajamos, predicamos el Evangelio, entregamos las cosas y nos dedicamos para satisfacer nuestros propios deseos egoístas, y luchamos por nuestro propio futuro y posiciones. Esto no es adorar a Dios en espíritu y en verdad. Pagar un precio y depender de esta manera es negociar con Dios, y no puede ganar la aprobación del Señor. El Señor Jesús dijo: “Muchos me dirán en aquel día: «Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?». Y entonces les declararé: «Jamás os conocí; apartaos de mí, los que practicáis la iniquidad»” (Mateo 7:22-23). El Señor condenó a las personas que predicaban y trabajaban para Él como personas que trabajaban en la iniquidad. Esto se debió a que no adoraban a Dios en espíritu y en verdad, ni se ofrecían sinceramente por Dios. En cambio, deseaban trabajar por el Señor a cambio de recompensas y bendiciones. Lucharon y trabajaron por el bien de sus propios destinos finales, y por la fama, la fortuna y el estatus. En última instancia, no sólo no ganaron la aprobación del Señor por el precio que pagaron, sino que, por el contrario, fueron condenados por el Señor. Tomemos como ejemplo a los fariseos de la época. Durante generaciones, leyeron la Escritura y asistieron al templo con todos los climas para adorar a Jehová Dios. Viajaron por tierra y mar para difundir el evangelio de Jehová, se entregaban al renunciar a sus familias y negocios, y sufrieron mucho. Pero nada de lo que hicieron se hizo por amor a Dios o satisfacer a Dios, sino que se hizo por el bien de sus propias posiciones y medios de vida. Cuando el Señor Jesús vino a realizar Su obra, sabían perfectamente que las obras y las palabras del Señor Jesús poseían autoridad y poder, y que todo provenía de Dios, pero que no buscaban ni investigaban en absoluto. En cambio, definieron al Señor de acuerdo con sus propias nociones e imaginaciones, creyendo que un hombre que no era llamado Mesías no podía ser Dios. En particular, cuando vieron el creciente número de personas comunes que seguían al Señor Jesús, tuvieron miedo de que ya nadie los siguiera, y de que sus posiciones y medios de vida fueran insostenibles. Y así, aprovechaban todas las oportunidades para atacarlo, juzgarlo, condenarlo y blasfemarlo, hasta que finalmente crucificaron al Señor Jesús. A partir de esto, podemos ver que los fariseos no adoraron a Dios en espíritu y en verdad. Parecían piadosos por fuera, pero su esencia era hipócrita y engañosa, y por lo tanto el Señor Jesús les reprendió, diciendo: “Pero, ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! […]” (Mateo 23:13).

El Señor Jesús dijo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente” (Mateo 22:37). Dios requiere que persigamos el amor de Él, y que cuando gastamos para Dios y nos ocupamos trabajando por Dios, se debe hacer sobre el fundamento de amar a Dios y satisfacer a Dios. Debemos ser sinceramente considerados de la carga de Dios y satisfacer Su voluntad, libres de cualquier impureza o negociación personal, y no hacer estas cosas para obtener bendiciones o coronas, sólo esto es adorar al Señor en espíritu y en verdad. Tomemos a Pedro, por ejemplo. Después de que el Señor Jesús resucitó, le preguntó a Pedro tres veces: “[…] Simón, hijo de Juan, ¿me amas? […] Pastorea mis ovejas” (Juan 21:16). De Su pregunta, Pedro comprendió los requisitos del Señor y la tarea que el Señor le había confiado: perseguir convertirse en alguien que amaba y satisfacía a Dios, hacer todo lo que estuviera en su poder para alimentar a las ovejas de Dios y completar la comisión de Dios. Pedro grabó la tarea que el Señor le había confiado en su corazón, y en su obra posterior, buscó aún más amar y satisfacer a Dios con todo su corazón y alma. Difundió el evangelio del Señor en todas las direcciones, y testificó las palabras y la voluntad del Señor a más personas. En su obra, exaltó y testificó al Señor en todos los sentidos, y dirigió a sus hermanos y hermanas utilizando la verdad que entendía, los llevó a todos ante el Señor y les enseñó a respetar al Señor por encima de todo. Además, cuando Pedro encontró persecución y adversidad, pudo jurar lealtad al Señor hasta la muerte, de modo que, al final, sacrificó todo lo que tenía, incluso su vida, por el Señor. Fue crucificado colgado boca abajo, dando así testimonio de su amor extremo por Dios y su voluntad de obedecer hasta la muerte. Pedro adoraba a Dios en espíritu y en verdad, se dedicó con un corazón que amaba a Dios y, al final, se convirtió en alguien que deleitaba al Señor, y a quien el Señor alabó.

De la comunión anterior, podemos ver que, si queremos adorar a Dios en espíritu y en verdad, debemos usar nuestro corazón para acercarnos a Dios, procurar entender la voluntad y los requisitos de Dios de Sus palabras, practicar las palabras de Dios en nuestra vida diaria y no aferrarnos a rituales y reglas. Al mismo tiempo, debemos ser capaces de abandonar sinceramente y dedicarnos a Dios sin pedir nada a cambio ni establecer ninguna condición, sino que debemos amar y satisfacer al Señor con todo nuestro corazón y alma. De esta manera, podemos adorar a Dios en espíritu y en verdad. Sólo practicando de esta manera podemos entender la verdad y lograr el crecimiento en nuestras vidas, y sólo entonces ganaremos la aprobación de Dios a través de la dedicación.

Traducido del original en inglés al español por Xinia Arias Quirós

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Pelicula cristiana completa en español | “Salvación” Basada en una historia real

¿Qué es la salvación? Aquellos que creen en el Señor Jesús piensan que si le oran con sinceridad al Señor, confiesan y se arrepienten de sus pecados, estos les serán perdonados y se les concederá la salvación, y que cuando el Señor venga ascenderán directamente al reino de los cielos. ¿Pero de verdad es tan simple la salvación?

El héroe de la película, Xu Zhiqian, cree en Dios desde hace muchos años, se entrega apasionadamente a Dios y lo abandonó todo para cumplir con sus deberes. A causa de ello, fue arrestado y torturado por el Partido Comunista de China. Tras salir de la cárcel, continuó cumpliendo con sus deberes, adquirió algo de experiencia práctica y sus sermones y su obra resolvieron algunos problemas prácticos de sus hermanos y hermanas. Más tarde, su esposa también fue arrestada, pero él no se quejó, no se volvió negativo ni se desmoronó… Todo esto le valió los cumplidos y elogios de sus hermanos y hermanas. Xu Zhiqian cree que posee la realidad de la verdad y que no hay problema para entrar en el reino de los cielos. Pero pronto le sobreviene una prueba inesperada: su esposa muere torturada por la policía del PCCh. Xu Zhiqian, angustiado, tiene nociones, confusiones y quejas sobre Dios, y piensa en rebelarse contra Él y traicionarlo… Luego, cuando se da cuenta de que está traicionando a Dios, comienza a reflexionar y se pregunta si las personas que, como él, pasan por pruebas y luego se quejan, malinterpretan a Dios y lo traicionan son salvadas realmente. ¿De verdad son aptas para entrar en el reino de Dios? Si deseas conocer más verdad al respecto, Mira la película cristiana “Salvación”.

Películas cristianas completas en español | “Salvación” Basada en una historia real

Dios Todopoderoso dice: “Aunque Jesús hizo mucha obra entre los hombres, sólo completó la redención de toda la humanidad y se convirtió en la ofrenda por el pecado del hombre; no lo libró de la totalidad de su carácter corrupto. Salvar al hombre totalmente de la influencia de Satanás no sólo requirió que Jesús se convirtiera en la ofrenda por el pecado y cargara con los pecados del hombre, sino también que Dios realizara una obra incluso mayor para librar completamente al hombre de su carácter satánicamente corrompido. Y, así, ahora que el hombre ha sido perdonado de sus pecados, Dios ha vuelto a la carne para guiar al hombre a la nueva era, y comenzó la obra de castigo y juicio. Esta obra ha llevado al hombre a una esfera más elevada. Todos los que se someten bajo Su dominio disfrutarán una verdad más elevada y recibirán mayores bendiciones. Vivirán realmente en la luz, y obtendrán la verdad, el camino y la vida”.

Extracto de “Qué significa creer verdaderamente en Dios”

Testimonio cristiano 2020 | ¿Es lo mismo la fe en la Biblia que la fe en Dios?

La protagonista, una creyente devota, ansía la venida del Señor. Más tarde, descubre a través de Facebook que la Iglesia de Dios Todopoderoso asegura que el Señor Jesús ya ha regresado. Quiere saber más, pero, como su pastor dice que aquello predicado por la Iglesia de Dios Todopoderoso se aparta de la Biblia y todo lo que así sea es herejía, duda y no se atreve a investigarlo. Después de orar, ella se da cuenta de que la venida del Señor no es un tema menor, no puede dejarse llevar por lo que crea la mayoría. Entonces, decide visitar el sitio de la Iglesia de Dios Todopoderoso y allí encuentra una gran variedad de videos donde se da testimonio de Dios. Las enseñanzas de la Iglesia con respecto a la verdad son prácticas e iluminadoras y logran aclarar la confusión y dificultad que había tenido durante años. También descubre, a través de estos videos, que Dios es el Señor de la creación y que Él tiene todo el derecho de llevar Su obra más allá de la Biblia, por lo que ella se percata del hecho de que tener fe en la Biblia no es tener fe en Dios. Gracias a su investigación, queda convencida de que Dios Todopoderoso es el Señor Jesús que ha regresado y, así, acepta la obra de Dios de los últimos días y decide seguir el camino del Cordero.

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Apocalipsis 3:20 – ¿A qué se refiere “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo”?

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Apocalipsis 3:20 – ¿A qué se refiere “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo”?

Xiao Fei

El Señor Jesús nos enseñó: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7). El Apocalipsis 3:20 profetiza: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo”. Entonces, ¿cómo nos llamará el Señor cuando regrese y cómo hemos de recibirlo en ese momento? Estas son las preguntas que todos los que creemos en el Señor deben reflexionar.

Película cristiana «Llamar a la puerta» | completa en español

Cuando vino el Señor Jesús a realizar la obra de redención en la Era de la Gracia, por todo el territorio de Judea se difundieron las noticias de los milagros obrados por el Señor, así como Su palabra. Su nombre también causó una gran conmoción en todos los territorios judíos y, para la gente de la época, el Señor Jesús que guiaba a Sus discípulos para que predicaran el evangelio del reino celestial allá donde fueran era el Señor que llamaba a su puerta. El Señor Jesús manifestó: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17). El Señor espera que las personas se presenten ante Él para arrepentirse y confesar sus pecados. Con ello recibirán la absolución de sus pecados, el hombre se liberará de la maldición y condena de la ley, y Dios lo redimirá. En aquel tiempo, muchos judíos presenciaron los milagros llevados a cabo por el Señor Jesús. Asimismo, se percataron de la autoridad y el poder de la palabra del Señor, de tal envergadura que pudo alimentar a 5000 personas con cinco panes y dos peces. Con una sola palabra, el Señor Jesús también pudo calmar el viento y el mar y hacer que Lázaro se levantara de la tumba cuando llevaba cuatro días muerto… Todo cuanto decía el Señor Jesús se cumplía y realizaba, con lo cual comprobamos la autoridad y el poder de la palabra del Señor. Las palabras con las que el Señor Jesús enseñaba a la gente y las que empleaba para reprender a los fariseos eran la verdad, no unas palabras que los seres humanos seamos capaces de proferir. Las palabras del Señor Jesús y las cosas que hacía revelaban el carácter de Dios y lo que Dios tiene y es. Manifestaban la autoridad y el poder de Dios y hacían temblar el corazón del hombre. Podría afirmarse que los judíos de aquella época ya habían oído que el Señor estaba llamando, pero ¿qué consideración le dieron al Señor?

Los sacerdotes, escribas y fariseos judíos de aquel tiempo tenían claro que la totalidad de las palabras y de los milagros del Señor Jesús provenían de Dios, pero en absoluto tenían un corazón que venerara a Dios. No buscaban ni investigaban la obra del Señor Jesús; por el contrario, se limitaban a aferrarse a pies juntillas a las palabras de las profecías bíblicas, creyendo que el que habría de venir se llamaría Emmanuel o Mesías y nacería de una virgen. Al ver que María tenía un esposo, concluyeron que el Señor Jesús no era la inmaculada concepción del Espíritu Santo ni había nacido de una virgen. Asimismo, juzgando de forma arbitraria, afirmaron que el Señor Jesús era hijo de un carpintero y nada más que una persona totalmente corriente. Utilizaron estos juicios para negar y condenar al Señor Jesús. Incluso llegaron a blasfemar contra Él y a alegar que expulsaba a los demonios por Belcebú, príncipe de los demonios. Acabaron confabulándose con el Gobierno romano para crucificarlo. La mayoría de los judíos creían que el Señor Jesús debería haber nacido en un palacio, que sería su rey y los lideraría para echar al régimen romano. Cuando los fariseos difundían rumores y calumnias y condenaban al Señor Jesús, ellos obedecían ciegamente sin el menor discernimiento. Entre la salvación del Señor Jesús y las calumnias que decían los fariseos, la mayoría de los judíos optaron por hacer caso a las falsedades y rotundas mentiras de aquellos y rechazar el camino predicado por el Señor Jesús. Cuando el Señor llamó a su puerta, le bloquearon el acceso a sus corazones. Tal como expresó el Señor Jesús: “Y en ellos se cumple la profecía de Isaías que dice: ‘Al oir oireis, y no entendereis; y viendo vereis, y no percibireis; porque el corazon de este pueblo se ha vuelto insensible y con dificultad oyen con sus oidos; y sus ojos han cerrado, no sea que vean con los ojos, y oigan con los oidos, y entiendan con el corazon, y se conviertan, y yo los sane’” (Mateo 13:14–15). Como se negó a escuchar la voz del Señor y no aceptó Su obra de redención, el pueblo judío perdió la ocasión de seguir al Señor Jesús. A consecuencia de su oposición a Dios, recibió Su castigo, que le acarreó a la nación de Israel dos mil años de subyugación. Por el contrario, los discípulos que siguieron al Señor Jesús en aquel tiempo, como Pedro, Juan, Santiago y Bartolomé, tenían un corazón amante de la verdad. No se amparaban en sus nociones y fantasías en sus consideraciones sobre la palabra y la obra del Señor Jesús, sino que buscaban concienzudamente, las estudiaban con detenimiento y recibían el esclarecimiento del Espíritu Santo. Oyeron la voz de Dios y reconocieron que el Señor Jesús era el Mesías que había de venir, por lo que fueron al compás de las huellas del Señor y recibieron Su salvación. Es evidente que el fracaso de los fariseos y los judíos radicó en el hecho de que se basaron exclusivamente en el sentido literal de las profecías bíblicas para entender y reconocer la manifestación y obra de Dios. En consecuencia, eran personas que creían en Dios, pero se oponían a Él. Con ello comprobamos que si aquellos que creen en Dios consideran la nueva obra de Dios en función de sus nociones y fantasías, no sólo no podrán recibir la venida de Dios, sino que, además, se convertirán muy fácilmente en creyentes en Dios opuestos a Él. ¿Cuán lamentable sería eso? El Señor Jesús declaró: “Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos. […] Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados” (Mateo 5:3,6). En este punto entendemos que solamente podemos recibir el regreso del Señor si somos capaces de ser como por ejemplo Pedro y Juan, de tener un corazón sediento y hambriento de justicia cuando oigamos la voz del Señor y de buscarla e investigarla activamente.

En la actualidad, las profecías de la segunda venida del Señor se han cumplido en lo esencial. Cuando vuelva el Señor en los últimos días, debemos estar más vigilantes y preparados, prestar atención a la voz de Dios y tener un corazón que busque y tenga sed de justicia para aguardar la llamada del Señor a nuestra puerta, que podría llegar en cualquier momento. Esta es la única manera en que podemos recibir la segunda venida del Señor. El Señor Jesús dijo: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad,” (Juan 16:12–13). Y en Apocalipsis, capítulos 2 y 3, se profetiza en numerosas ocasiones que: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”. En la Biblia apreciamos que, cuando regrese el Señor Jesús, expresará Su palabra y realizará una nueva obra. Esta es la llamada del Señor a nuestra puerta: el Señor llama con Su palabra a la puerta de nuestro corazón. Todos los que oyen las palabras del Señor, buscan activamente y escuchan Su voz con atención son las vírgenes prudentes. En cuanto reconocen la voz del Señor son capaces de recibir Su regreso y de aceptar el riego y la provisión de la palabra de Dios. Con ello se cumple la palabra de Dios: “Y aun sobre los siervos y las siervas derramaré mi Espíritu en esos días” (Joel 2:29). El Señor es fiel y seguro que esta vez permitirá que oigan Su voz todos aquellos que lo anhelan y buscan. Sin embargo, es difícil que los seres humanos comprendamos la sabiduría de Dios y la manera en que el Señor llamará a la puerta a Su regreso no será como nos parece en nuestras nociones y fantasías. Quizá alguien nos avise “¡Ha regresado el Señor!”, tal como nos advirtió el Señor Jesús: “Pero a medianoche se oyó un clamor: ‘¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo’” (Mateo 25:6). También es posible que oigamos la voz de Dios proveniente de las iglesias que difunden el evangelio del regreso del Señor o a través de Internet, la radio, Facebook u otro medio, y que veamos que Dios habla a todas las iglesias. Pese a ello, sea cual sea la manera en que el Señor llame a nuestra puerta, de ningún modo hemos de dar a Su llamada la misma consideración que le dieron los judíos. No debemos negarnos a buscar e investigar Su llamada basándonos en nuestras nociones y fantasías; menos aún hacer caso ciegamente a las mentiras y los rumores y creérnoslos. Al hacerlo rechazaríamos la llamada del Señor y perderíamos la oportunidad de recibirlo y ser elevados al reino celestial. El Apocalipsis lo profetiza: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20). El Señor Jesús señala: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7). La voluntad del Señor es que todos lleguemos a ser vírgenes prudentes y velemos siempre para escuchar Su voz. Cuando oigamos la voz del Señor hemos de examinarla con una mentalidad abierta y estudiarla con ahínco, y cuando reconozcamos la voz de Dios debemos salir a toda prisa a recibir al Señor. Mientras tengamos un corazón de búsqueda, no cabe duda de que Dios nos abrirá los ojos del espíritu. Así podremos ser elevados ante el trono de Dios ¡y asistir al banquete del Cordero!

¡Toda la gloria le pertenece a Dios!

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Música cristiana 2021 | ¿Es Dios tan simple como dices?

Música cristiana 2021 | ¿Es Dios tan simple como dices?
I
Durante todos estos años, lo que la gente ha visto
no solo es el Espíritu, un humano, un varón,
sino también mucho que no se ajusta a las nociones,
y así los humanos no pueden desentrañar a Dios.
Siguen dudando de Él y creyéndole a medias,
como si Dios existiera, pero también fuera un sueño,
razón por la cual incluso hasta hoy,
la gente sigue sin saber lo que realmente es Dios.
¿Acaso puedes resumir a Dios con una simple frase?
¿Acaso Dios es tan simple como dices que es?
II
¿Te atreves a decir que Jesús y Dios son lo mismo,
o que Dios y el Espíritu son lo mismo?
¿Acaso estás cómodo al decir
que Dios es solo un humano vestido de carne?
¿Tienes verdaderamente la valentía de afirmar
“La imagen de Jesús es la gran imagen de Dios”?
¿Acaso puedes usar tu elocuencia para
explicar el carácter y la imagen de Dios?
¿Acaso puedes resumir a Dios con una simple frase?
¿Acaso Dios es tan simple como dices que es?
III
¿Es que ahora sabes lo que Dios realmente es?
¿Un humano, un Espíritu, un varón?
¿Acaso solo puede Jesús hacer la obra de Dios?
Si eliges alguna de esas frases
para resumir la esencia de Dios,
eres un fiel creyente ignorante.
¿Acaso puedes resumir a Dios con una simple frase?
¿Acaso Dios es tan simple como dices que es?
IV
Si Dios hubiera obrado en la carne solo una vez,
¿acaso podrían definirle?
¿Puedes entenderle con solo una mirada
o puedes resumirle por lo que has visto en tu vida?
Si Dios viniera a la tierra, dos veces encarnado
para realizar una obra que es muy similar,
¿cómo le percibirías?, entonces.
¿Acaso le dejarías para siempre clavado en la cruz?
¿Acaso puedes resumir a Dios con una simple frase?
¿Acaso Dios es tan simple como dices que es?
De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

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¿Qué es el arrebatamiento según la Biblia y cómo alcanzarlo antes del desastre?

Li Huan
Al igual que otros muchos hermanos y hermanas cristianos, anhelo con impaciencia la segunda venida del Señor Jesús. Nos ceñimos al siguiente pasaje de la Biblia: “Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre” (1 Tesalonicenses 4:17). Por esta razón, miramos estúpidamente a los cielos anhelando el día en que Jesús vuelva y nos lleve en las nubes para que podamos estar con el Señor. Sin embargo, después de que hayan pasado tantísimos años, las cuatro lunas de sangre ya han aparecido; terremotos, hambrunas, plagas, guerra y toda clase de otros desastres están volviéndose cada vez más intensos. Las profecías de la segunda venida del Señor ya se han cumplido básicamente. Sin embargo, aún no hemos visto a un solo cristiano arrebatado al cielo. No puedo evitar pensar: “¿Por qué no viene el Señor a recibirnos? El Señor es confiable. Él prometió que nos llevaría al reino celestial en los últimos días. La promesa del Señor sin duda alguna se logrará y cumplirá. No dudo en absoluto de esto. Pero ¿cómo es que hasta ahora aún no hemos sido arrebatados al cielo por el Señor? ¿Podría ser que haya algunos problemas con nuestro anhelo?”.

Justo cuando me sentía muy desconcertada, una predicadora que había llevado a cabo obra en zonas del extranjero durante muchos años volvió y recibí alguna nueva luz de ella. La hermana contestó directamente a mi pregunta: “El pasaje de la Biblia al que te referiste fue algo que Pablo dijo. No fue algo que el Señor Jesús dijo. Pablo fue simplemente un apóstol. Aunque sus palabras fueron registradas en la Biblia, sólo algunas de ellas podrían describirse como el esclarecimiento del Espíritu Santo. Aunque sus palabras estuvieran de acuerdo con la verdad, no eran las palabras de Dios y no pueden mencionarse como si lo fueran en los mismos términos que ellas. Además, algunas de las cosas que Pablo dijo no podrían describirse como esclarecimiento del Espíritu Santo. En su lugar, derivaban de sus nociones e imaginaciones y traen consigo el significado del hombre. Estas palabras no se basan en las palabras de Dios. Por tanto, cuando se trata del asunto de dar la bienvenida a la segunda venida del Señor, no debemos usar las palabras de Pablo como fundamento. En su lugar, debemos usar las palabras del Señor como fundamento y buscar Sus intenciones porque sólo las palabras del Señor son la verdad y 100% precisas”. Al oír esto, pensé: “Sí. El Señor Jesús nunca dijo realmente ‘arrebatados al cielo’. Estas palabras fueron de Pablo. Pablo fue sólo un hombre. Sus palabras realmente no pueden igualarse con las de Dios. No debemos usar las palabras de Pablo como base para dar la bienvenida a la segunda venida del Señor. Como alguien que cree en Dios, debo usar las palabras y la obra de Dios como base. ¡Esto es lo que está de acuerdo con las intenciones de Dios!”.

La hermana siguió hablando: “Jesús dijo ‘Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, es decir, el Hijo del Hombre que está en el cielo’ (Juan 3:13). En las palabras del Señor Jesús, pudimos ver que aparte del Hijo del Hombre que descendió del cielo, que es el Dios encarnado, nadie más ascendió al cielo. El cielo es el trono de Dios. Sólo Dios mismo puede ascender a este lugar elevado. Como seres humanos, no podemos ascender a ese lugar elevado para ver a Dios. En su lugar, cuando Dios creó al hombre, predestinó que la humanidad viviera en la tierra. Dios usó la tierra para crear a los antepasados de la humanidad, Adán y Eva, y les ayudó a establecerse en el Jardín del Edén. Ellos escuchaban las palabras de Dios, recibían Sus bendiciones y lo gestionaban todo dentro del jardín. Después, la humanidad también lo gestionaría todo en la tierra pero no en el cielo. Cuando la humanidad fue profundamente corrompida y la tierra se llenó de corrupción y violencia, Dios decidió usar un diluvio para destruir el mundo. Dios salvó a Noé, una persona justa que lo adoraba, pero no lo arrebató al cielo para que evitara las aguas del diluvio. En su lugar, hizo que Noé construyera el arca. Cuando llegó el diluvio, Noé y su familia de ocho personas se refugiaron en el arca. Cuando salieron del arca, Noé y su familia siguieron viviendo en la tierra y se multiplicaron. Durante la Era de la Ley, los israelitas sufrieron bajo la esclavitud a manos del Faraón de Egipto. Cuando Dios sacó a los israelitas de Egipto y les ayudó a escapar de la persecución de Faraón, Él no los arrebató al cielo. En su lugar, manifestó Su autoridad en la tierra llevando a cabo toda clase de milagros para que las personas pudieran presenciar Su omnipotencia y conocer Su sabiduría y lo maravilloso que es Él. Después, Dios promulgó Sus leyes y mandamientos por medio de Moisés y guió a los israelitas en cuanto a cómo vivir en la tierra. Durante la Era de la Gracia, cuando la humanidad no podía acatar las leyes y se enfrentaba a los peligros de la ejecución, el hombre no fue al cielo para expiar sus pecados. En su lugar, Dios se encarnó en la imagen de Jesús y descendió a la tierra. Para salvar a la humanidad, fue clavado en la cruz. Esta era la única manera de que el hombre obtuviera la salvación del Señor. Claramente, nosotros, como seres humanos, pertenecemos a la tierra. Dios nos predestinó para vivir en la tierra. Además, el Señor Jesús nos enseñó: ‘Vosotros, pues, orad de esta manera: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo”’ (Mateo 6:9-10). Las palabras que el Señor habla contienen Sus intenciones. El Señor quiere que lo adoremos en la tierra. El reino de Cristo también descenderá a la tierra. Hay una profecía en el libro de Apocalipsis que dice: ‘He aquí, el tabernáculo de Dios está entre los hombres, y Él habitará entre ellos y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará entre ellos’ (Apocalipsis 21:3). Claramente, nuestro deseo de ser arrebatados al cielo para encontrarnos con el Señor es completamente nuestra propia noción e imaginación y no es en absoluto un hecho”. Después de escuchar a la hermana comunicar, entendí muy claramente que por mucho que examinemos la obra que Dios llevó a cabo en el pasado o las profecías del Señor, Dios nunca mencionó que seríamos arrebatados al cielo. Si seguimos creyendo que Dios volverá y nos arrebatará al cielo, ¿no es esto nuestra propia noción e imaginación? ¿No es esto nuestro propio pensamiento ilusorio? Fundamentalmente, ¡esto no está de acuerdo con las palabras e intenciones de Dios! Mi corazón sintió que las cosas se habían aclarado. Sin embargo, yo aún tenía una pregunta más: aunque nuestra aceptación del arrebatamiento sea errónea, ¿a qué se refiere exactamente el arrebatamiento? Seguí preguntando a esta hermana para buscar con respecto a esta cuestión.

Fragmento 4 de película cristiana «El anhelo»: ¿Está el reino de los cielos en el cielo o en la tierra?


La hermana dijo: “Con respecto al arrebatamiento, esto es un misterio y nosotros, como seres humanos, no podemos desentrañarlo. Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días, ha venido y expresado millones de palabras y revelado toda clase de verdades y misterios. Yo sólo llegué a entender lo que acabo de comunicar a partir de la lectura de las palabras de Dios. Con respecto al tema del arrebatamiento, echemos un vistazo a las palabras de Dios. Dios Todopoderoso dijo: ‘“Ser arrebatado” no significa ser tomado de un lugar bajo para ser colocado en un lugar alto, como las personas podrían imaginar; es una idea completamente equivocada. “Ser arrebatado” se refiere a Mi predestinación y posterior selección. Va dirigido a todos los que Yo he predestinado y escogido. […] Esto es sumamente incompatible con las nociones de las personas. Aquellas que tengan participación en Mi casa en el futuro son los que han sido arrebatados delante de Mí. Esto es absolutamente cierto, nunca cambia y es irrefutable. Este es el contraataque contra Satanás. Todo aquel a quien Yo predestiné será arrebatado delante de Mí’ (‘Capítulo 104’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”). A partir de las palabras de Dios pudimos ver que el arrebatamiento no era de la manera que imaginábamos. No se trataba de ascender de la tierra al cielo para ver a Dios. En su lugar, se refiere a los que Dios ha predeterminado y seleccionado. Esto incluye a los que pueden oír la voz de Dios y aceptar la obra de Dios. Ellos irán ante Dios cuando Él venga a la tierra a llevar a cabo Su obra. Estas son las personas que son llevadas ante Dios. Esto es parecido al último período de la Era de la Ley. Cuando el Señor Jesús vino a llevar a cabo Su obra, todos los que pudieron decir que las palabras del Señor Jesús eran la voz de Dios y aceptaron a Jesús como el Señor de la salvación fueron llevados ante Dios. Esto incluyó a Pedro, Juan, Mateo y los demás discípulos, los apóstoles y todos los que aceptaron la salvación de Dios. Todos ellos fueron llevados ante Dios. En cuanto a todos los que se ceñían a la Biblia del Antiguo Testamento, como los fariseos y el pueblo llano, no sólo no aceptaron la salvación de Dios, sino que condenaron, se resistieron y blasfemaron la nueva obra de Dios. No sólo no fueron llevadas esas personas ante Dios, sino que fueron totalmente reveladas, eliminadas y abandonadas por la nueva obra de Dios. Ahora, ya estamos en los últimos días y Dios Todopoderoso ha llevado a cabo una obra nueva y expresado palabras que purifican y salvan al hombre. Los que puedan ver que esto es la voz de Dios hablando las palabras de Dios, sigan los pasos del Cordero y acepten la nueva obra de los últimos días de Dios, serán llevados ante Dios. Desde que la obra de los últimos días de Dios Todopoderoso se reveló, cada vez más hermanos y hermanas verdaderamente fieles, a partir de la lectura de las palabras de Dios Todopoderoso, creen firmemente que las palabras de Dios Todopoderoso son la verdad y que son las palabras que el Espíritu Santo habla a las iglesias. Uno tras otro, han regresado ante Dios Todopoderoso. Todos ellos son vírgenes prudentes y han aceptado el riego, nutrición, juicio y reprensión de las palabras de Dios. Su carácter corrupto ha sido purificado gradualmente y ellos conocen verdaderamente a Dios. Todos ellos son llevados ante Dios. En cuanto a los que esperan estúpidamente que el Señor venga y los arrebate al cielo donde se encontrarán con Dios, simplemente se ciñen a su propia noción e imaginación. No sólo no buscan ni investigan la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días, sino que juzgan, difaman y se resisten a la nueva obra de Dios. Todos ellos son vírgenes necias. No sólo no serán llevados ante Dios, sino que al final descenderán en medio del desastre y serán castigados por Dios”.Cuando oí estas cosas de esta hermana, de repente vi la luz. Resulta que arrebatamiento se refiere a cuando nosotros aceptamos la nueva obra de Dios, seguimos los pasos del Cordero y venimos ante Dios. La forma en la que ella comunicó esto fue realmente muy iluminadora. Es mucho más realista que la forma en que creíamos originalmente que seríamos arrebatados al cielo donde nos encontraríamos con el Señor. Si no fuera porque las palabras de Dios abrieron este misterio, por mucho tiempo que creyéramos en el Señor, no podríamos entender. ¡Estaríamos viviendo en nuestra noción e imaginación y esperaríamos estúpidamente que el Señor nos arrebatara al reino de los cielos!

Cuando esta hermana se marchó, reflexioné repetidamente sobre lo que ella dijo. Reconocí que si queremos ser llevados ante Dios, la clave es que debemos buscar con la mente abierta las palabras que el Espíritu Santo habla a las iglesias. Debemos ser vírgenes prudentes y buscar e investigar proactivamente la voz del Señor. De esta manera, ¡podremos dar la bienvenida al retorno del Señor y ser llevados ante Dios! En ese momento, pensé en una de las enseñanzas del Señor Jesús: “Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos. […] Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios” (Mateo 5:3, 8). Estoy agradecida de que el esclarecimiento de Dios me haya ayudado a encontrar una senda práctica. Entendí finalmente el verdadero significado de arrebatamiento. Actualmente, toda clase de desastres se están produciendo uno tras otro en países por todo el mundo. El gran desastre está ante nuestros ojos y la búsqueda de la aparición de Dios es inminente. Hoy, sólo la Iglesia de Dios Todopoderoso da testimonio del hecho de que el Señor ya ha regresado. Además, el evangelio de la Iglesia de Dios Todopoderoso ya ha llegado a todos los rincones del globo. Sus libros, vídeos y películas están disponibles online y las personas de todo el mundo pueden acceder a ellos e investigar. En estos momentos, lo único que debo hacer es investigar inmediatamente las palabras de Dios Todopoderoso y ver si estas son o no la voz de Dios y la verdad. ¡Este es el acontecimiento importante más crucial cuando se trata de dar la bienvenida al retorno del Señor!

Unas citas bíblicas son tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

¿Quieres seguir las huellas del Cordero y ser bendecido por Dios?

El Señor Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27). Se profetiza en el Apocalipsis: “Estos son los que siguen al Cordero adondequiera que va. Estos han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero” (Apocalipsis 14:4). De esto, se ve que las ovejas de Dios pueden mantenerse al ritmo de Sus pasos y volver ante Su trono. Entonces, ¿cómo pueden los cristianos seguir las huellas de Dios? ¿Dónde están exactamente Sus huellas?

Dios Todopoderoso dice: “Ya que estamos buscando las huellas de Dios, nos corresponde a nosotros buscar la voluntad de Dios, Sus palabras y declaraciones; porque dondequiera que haya nuevas palabras dichas por Dios, allí está la voz de Dios, y donde están las huellas de Dios, ahí están Sus hechos. Donde está la expresión de Dios, ahí aparece, y cuando aparece, ahí existe la verdad, el camino y la vida. Al buscar las huellas de Dios, habéis ignorado las palabras ‘Dios es la verdad, el camino y la vida’. Y así, muchas personas, incluso cuando reciben la verdad, no creen que han encontrado las huellas de Dios y mucho menos reconocen la aparición de Dios. ¡Qué error tan grave!”.

Todos los que pueden seguir la luz actual del Espíritu Santo son benditos. Las personas en el pasado también siguieron los pasos de Dios, pero no pudieron continuar hasta hoy; esta es la bendición de las personas de los últimos días. Los que pueden seguir la obra actual del Espíritu Santo y que pueden seguir los pasos de Dios, de tal manera que lo sigan dondequiera que Él los guíe, estas son las personas a las que Dios bendice. Los que no siguen la obra actual del Espíritu Santo, no han entrado en la obra de las palabras de Dios y, no importa cuánto se esfuercen o cuán grande sea su sufrimiento o cuánto vayan de aquí para allá, esto no significa nada para Dios y Él no los elogiará. En la actualidad, todos los que siguen las palabras actuales de Dios están en la corriente del Espíritu Santo; los que son ajenos a las palabras actuales de Dios están fuera de la corriente del Espíritu Santo y a tales personas Dios no las elogia”.

De estas palabras, se ve que tenemos que buscar las palabras presentes de Dios y mantenernos al ritmo de la obra actual del Espíritu Santo si queremos seguir Sus pasos. Porque Dios es la verdad, el camino y la vida, pronuncia palabras en cada nueva etapa de Su obra. Así como Jehová, quien habló muchas palabras y promulgó la ley para guiar a la gente en la Era del Antiguo Testamento; el Señor Jesús también pronunció muchas palabras y, trajo el camino del arrepentimiento a la gente cuando vino a trabajar en la Era del Nuevo Testamento. Así que cuando Dios hace una nueva obra y publica nuevas palabras en una nueva era, si podemos aceptarlas y ponerlas en práctica, seguiremos Sus pasos.

Ahora el Señor Jesús ha regresado hace mucho tiempo, ha declarado millones de palabras y ha hecho una nueva obra de purificar y salvar al hombre. Esto cumple precisamente las profecías dichas por el Señor Jesús: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad […]” (Juan 16:12-13). Por lo tanto, si queremos seguir los pasos de Dios, hemos de buscar y recibir la nueva obra de Dios en los últimos días, sólo entonces tendremos la oportunidad de ser arrebatados al reino de los cielos.

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Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Evangelio de Hoy – Apocalipsis 3:20

Versículo de la Biblia sobre evangelio de hoy
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo”.

(Apocalipsis 3:20)

Reflexion del evangelio de hoy

Es tan crucial identificar la voz de Dios. Cuando Jesús hizo su obra, Pedro vio que Jesús tiene la sustancia de Dios, el camino de la vida eterna, de su palabra y obra. Así, Pedro reconoció que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. A través de las palabras de Jesús, otros discípulos y gente común también entendieron que estas palabras eran de Dios, no del hombre, así que aceptaron y siguieron a Jesús después de escuchar la voz de Dios. Estas personas eran vírgenes sabias. En el momento crucial para dar la bienvenida a la segunda venida de Jesús en los últimos días, saber cómo identificar la voz de Dios es de suma importancia para cada creyente. Si somos capaces de reconocer la voz de Dios, podemos darle la bienvenida a Jesucristo y asistir a la fiesta con Él. Sin embargo, si no podemos reconocer la voz de Dios después de escucharla, entonces seguramente perderemos la oportunidad de seguirlo. Por lo tanto, debemos enfocarnos en escuchar la voz de Dios. Una vez que el novio viene y lo escuchamos, debemos buscar y estudiar si es la voz de Dios y si es o no Su apariencia. Solo de esta manera podemos dar la bienvenida a la segunda venida de Cristo.

Leer más: Escucha la voz de Dios

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.