La lectura de 3 minutos te ayuda a dar la bienvenida a la venida del Salvador

Frente a la frecuente ocurrencia de los desastres, ¿se preocupa usted por no poder recibir al Señor y caer en ellos? ¿Cómo podemos acoger al Señor? La única forma es tomar la iniciativa para investigar la obra y palabras de Dios al oír la noticia de que Dios ha venido. Tal como lo que se registra en la Biblia: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27). “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).

Dios dice: “[…] ya que estamos buscando las huellas de Dios, nos corresponde a nosotros buscar la voluntad de Dios, Sus palabras y declaraciones; porque dondequiera que haya nuevas palabras dichas por Dios, allí está la voz de Dios, y donde están las huellas de Dios, ahí están Sus hechos. Donde está la expresión de Dios, ahí aparece, y cuando aparece, ahí existe la verdad, el camino y la vida. Al buscar las huellas de Dios, habéis ignorado las palabras ‘Dios es la verdad, el camino y la vida’”. “Dondequiera que Dios aparece, allí se expresa la verdad y estará la voz de Dios. Solo los que pueden aceptar la verdad podrán escuchar la voz de Dios y solo tales personas son aptas para presenciar la aparición de Dios”. De aquí sabemos que Dios buscará a Sus ovejas por medio de expresar palabras, las ovejas de Dios saben escuchar y reconocer la voz de Dios y regresan ante Él. Entonces, lo que hemos de hacer es prestar atención a la voz de Dios para reconocerlo y acogerlo. Si podemos escuchar la voz de Dios, seremos los que ven la aparición de Dios. Tal como lo que Job dijo después de escuchar las palabras de Jehová Dios en viento: “He sabido de ti solo de oídas, pero ahora mis ojos te ven” (Job 42:5). Job dijo que sus ojos vieron a Jehová Dios, ¿lo de verdad con sus ojos? La verdad fue que confirmó por dentro que era la voz de Dios cuando escuchó Sus palabras, y sintió que estaba cara a cara con Dios. Otro ejemplo, cuando el Señor Jesús obraba, Pedro, Natanael y la samaritana pudieron reconocer que el Señor era el Mesías venidero por las palabras que habían escuchado de Él. Evidentemente, si no damos la importancia a escuchar la voz de Dios, aunque lo vemos, no podemos reconocerlo. Al igual que los fariseos quienes vieron al Señor Jesús, pero no fueron capaces de reconocer Su identidad, se lo resistieron y condenaron, e incluso lo clavaron en la cruz, así pues fueron castigados por Dios. En resumen, si queremos acoger al Señor, la clave es escuchar Su voz.

Ahora mucha gente está dando testimonio de que el Señor ha venido y ha expresado millones de palabras, si queremos confirmar la certeza de esto, hemos de leer éstas palabras que dan testimonio. Si somos capaces de reconocer que estas son la verdad, llenan de autoridad y poder, son la voz de Dios, seremos los que reciben al Señor y nuestro sueño de tantos años de asistir al banquete con el Señor se cumplirá.

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Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

El Señor Jesús expresó el camino del arrepentimiento, ¿pero sabes qué es éste?

En la Era de la Gracia, el Señor Jesús le dio a la gente el camino del arrepentimiento, tal como dijo Él: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17) “y que en su nombre se predicara el arrepentimiento para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Lucas 24:47). Las palabras de Dios dicen: “En su momento, Jesús sólo habló a Sus discípulos una serie de sermones en la Era de la Gracia, relativos a cómo practicar, cómo reunirse, cómo pedir en oración, cómo tratar a los demás, etc. La obra que llevó a cabo fue la de la Era de la Gracia, y sólo expuso cómo debían practicar los discípulos y los que le seguían. Él realizó únicamente la obra de la Era de la Gracia y ninguna de los últimos días[…] La obra de Dios en cada era tiene límites claros; Él sólo realiza la obra de la era presente y nunca la de la siguiente etapa de antemano. Sólo de esta forma puede Su obra representativa de cada era ponerse de manifiesto. Jesús sólo había hablado de las señales de los últimos días, de cómo ser paciente y cómo ser salvo, de cómo arrepentirse y confesar, y de cómo cargar la cruz y soportar el sufrimiento; Él nunca habló de a qué debería entrar el hombre en los últimos días o de cómo buscar satisfacer la voluntad de Dios”.

Las palabras de Dios nos han dado una explicación bastante explícita. Lo que hizo el Señor Jesús en ese momento solo fue la obra de salvación, y lo que expresó solo fue el camino del arrepentimiento, así como el Señor nos requirió que confesáramos pecados, tomáramos la cruz, lo siguiéramos, lo amáramos con todo nuestro corazón, alma y mente, amáramos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, fuéramos humildes y pacientes, y perdonáramos setenta y siete veces a otros, así sucesivamente. Mientras practicáramos de acuerdo con las palabras del Señor Jesús, nuestros pecados serían perdonados y estaríamos calificados para disfrutar de Su rica gracia y bendiciones. Este fue el camino de arrepentimiento que nos dio el Señor Jesús en la Era de la Gracia. Es cierto que nuestros pecados han sido perdonados, pero la naturaleza pecaminosa sigue arraigada en nosotros, y esto es el motivo de que aún podemos pecar, resistirnos y traicionar a Dios con frecuencia. Entonces ¿merecemos realmente entrar en el reino de los cielos y obtener la vida eterna? La Biblia dice: “Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor” (Hebreos 12:14). “Sed santos, porque Yo soy santo” (1 Pedro 1:16). También la profecía del Apocalipsis sobre aquellos que pueden entrar en el reino de los cielos dice: “En su boca no fue hallado engaño; están sin mancha” (Apocalipsis 14:5). De aquí se puede ver que aquellos que tienen vida eterna en el reino de los cielos son los que no pueden detectar mentiras en sus bocas, y son purificados de sus pecados. Mirando a nosotros, a menudo cometemos pecados y nuestra naturaleza satánica sigue sin ser purificada, esto es suficiente para mostrar que aún no hemos recibido la vida eterna y que estamos calificados para entrar en el reino de Dios. Porque lo que el Señor Jesús hizo meramente fue la obra de redención, y lo que nos concedió solo fue el camino del arrepentimiento, nada del camino del desecho de la naturaleza pecaminosa y del logro de la vida eterna. Entonces, ¿qué es el camino de la vida eterna y cómo encontrarla?

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Conocer el misterio del nombre de Dios y seguir las huellas del Cordero

Durante dos mil años, todos los creyentes oran en el nombre del Señor Jesús y lo claman, pensando que el nombre de Dios es Jesús y que nunca cambiará. Pero si realmente es así, ¿por qué el nombre de Dios es Jehová en el Antiguo Testamento y Jesús en el Nuevo Testamento? Además, el Apocalipsis profetiza que el Señor tendrá un nuevo nombre cuando regrese en los últimos días, como el verso, “[…] escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que desciende del cielo de mi Dios, y mi nombre nuevo” (Apocalipsis 3:12). Es evidente que el nombre de Dios no es invariable. Entonces, ¿por qué Dios cambia Su nombre? ¿Y cuál es Su nuevo nombre en los últimos días?
Miremos juntos la película en directo “¡¿Ha cambiado el nombre de Dios?!” para conocer el misterio del nombre de Dios y seguir Sus pasos.

¿Si a veces sientes que la Biblia es misteriosa y no es fácil de entenderla? ¡No te preocupes! Haz clic en el siguiente botón para contactarnos, vamos a explorar y comunicarse juntos sobre cómo leer la Biblia.

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Testimonio cristiano en español | He sido arrebatado delante de Dios

Testimonio cristiano en español | He sido arrebatado delante de Dios

Como cristiano, a menudo oía hablar a su pastor de que, cuando el Señor regrese, arrebatará a los creyentes a las nubes y se reunirá con ellos en lo alto. Por casualidad, oye a un amigo dar testimonio de que el Señor Jesús ha regresado para expresar la verdad y realizar la obra del juicio, que comienza por la casa de Dios. Sorprendido, se pregunta: “Pero aún estamos todos aquí en la tierra. No hemos sido arrebatados; entonces, ¿cómo es posible que ya haya regresado el Señor Jesús?”. Posteriormente descubre que la Iglesia de Dios Todopoderoso ha producido un gran número de vídeos y películas, así como muchos testimonios de experiencias, que dan testimonio de Dios, y no puede evitar la curiosidad. Piensa para sus adentros: “Lo que viene de Dios está destinado a florecer. La Iglesia de Dios Todopoderoso está creciendo muy rápido. ¿Es posible que Dios Todopoderoso sea realmente el regreso del Señor Jesús?”. Buscando e investigando, descubre que hay muchos pasajes de la Biblia que profetizan el descenso del reino de Dios a la tierra. Al final comprende el verdadero significado del arrebatamiento y recibe el regreso del Señor.


Vamos a contemplar la situación mundial. Los desastres continúan extendiéndose, todos países son la turbulencia y la intranquilidad, han aparecido Señales del fin del mundo, y la supervivencia humana también está muy amenazada y desafiada. En este momento debemos acercarnos más a Dios y considerar cómo recibir el regreso del Señor como la primera gran cosa en la vida. Haga clic en el enlace de WhatsApp para unirse a nosotros, y busquemos juntos el camino de ser protegidos por Dios en los últimos días.

Las señales de los últimos días han aparecido, es imperativo acoger al Señor

1. Hace 2.000 años, los discípulos le preguntaron al Señor Jesús: “[…] y cuál será la señal de tu venida y de la consumación de este siglo?” (Mateo 24:3). Les respondió: “Y habréis de oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No os alarméis, porque es necesario que todo esto suceda; pero todavía no es el fin. 7 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos. Pero todo esto es solo el comienzo de dolores” (Mateo 24:6-8).
2. El Señor Jesús dijo: “Porque habrá entonces una gran tribulación, tal como no ha acontecido desde el principio del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás” (Mateo 24:21).
3. El Apocalipsis profetiza: “Vi cuando el Cordero abrió el sexto sello, y hubo un gran terremoto, y el sol se puso negro como cilicio hecho de cerda, y toda la luna se volvió como sangre” (Apocalipsis 6:12).
Dios Todopoderoso dice: “Los últimos días han llegado, y en los países alrededor del mundo reina la confusión. Hay desorden político, por todos lados están apareciendo hambrunas, pestilencias, inundaciones y sequías. Hay una catástrofe en el mundo del hombre; los cielos han hecho bajar el desastre. Estas son las señales de los últimos días”.
“Cuando se habla de los últimos días, esto se refiere a una era independiente; una en la que Jesús dijo que sin duda deberéis afrontar desastres y terremotos, hambrunas y plagas, lo que señalará que es una nueva era, y no la antigua Era de la Gracia”.
“¡Abre tus ojos y mira, y podrás ver Mi gran poder en todas partes! Puedes estar seguro de Mí en todas partes. El cosmos y el firmamento están difundiendo Mi gran poder. Las palabras que Yo he hablado se han hecho realidad en el calentamiento del clima, en el cambio climático, en las anomalías dentro de las personas, en el desorden de la dinámica social y en el engaño dentro del corazón de las personas. El sol se blanquea y la luna enrojece; todo está desequilibrado. ¿En verdad seguís sin ver estas cosas?”.
Miremos el mundo actual combinando las profecías y las palabras de Dios Todopoderoso, sucede un nuevo conflicto entre Israel y Gaza; la situación de Colombia está caótica; los desastres naturales como el terremoto, la inundación y el incendio, etc. son frecuentes; un signo de la Gran Tribulación -la luna de sangre- ha reaparecido. Todas estas señales indican que las profecías de la venida del Señor se han cumplido.

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

Para conocer más: Señales del fin del mundo

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Película cristiana | ¿A quién se debería escuchar sobre el regreso del Señor? (Español Latino)

Película cristiana | ¿A quién se debería escuchar sobre el regreso del Señor? (Español Latino)

La protagonista conoce a un hermano y una hermana de la Iglesia de Dios Todopoderoso en Facebook y lo que le enseñan le parece novedoso y esclarecedor. Recibe sustento espiritual, pero cuando les oye dar testimonio de que Dios Todopoderoso es el regreso del Señor Jesús, recuerda el juicio de su pastor contra la Iglesia del Dios Todopoderoso. Se pone en guardia de inmediato y no se atreve a investigarlo. No obstante, por medio de la oración y la búsqueda comprende que, en la fe, todo debe hacerse de acuerdo con las palabras de Dios, especialmente algo tan importante como investigar el camino verdadero. Actuar según las palabras de otro ser humano no es más que creer y seguir a una persona. Decide investigar la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días. Disipa sus dudas leyendo las palabras de Dios Todopoderoso, se asegura de que Él es el regreso del Señor Jesús y acepta Su obra de los últimos días. A su vez, se percata de la esencia hipócrita y opuesta a Dios de los pastores y ancianos y se da cuenta de que, si siguiera al clero y creyera en su palabra, se vendrían abajo sus opciones de entrar en el reino de los cielos.

Ver más haga clic aquí: La segunda venida de Cristo

Pregunta 4: Si aceptamos la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días, ¿cómo deberíamos buscar para recibir el camino de la vida eterna?

Respuesta: Dios Todopoderoso en los últimos días, dice la verdad total que puede purificar y salvar a la humanidad. Estas verdades se expresan conforme a la esencia perversa del hombre y todo de lo que él necesita, y que son la realidad de la verdad que el hombre debería conocer. Dios quiere que recibamos estas verdades y obtengamos la vida eterna. Esta verdad es el camino a la vida eterna que Dios otorga al hombre. ¿Entonces, cómo debemos buscar y obtener el camino a la vida eterna? Dios Todopoderoso ya ha trazado un camino práctico para nosotros. Leamos un poco más de Dios Todopoderoso.

«La obra de los últimos días es separar a todos según su especie, y concluir el plan de gestión de Dios, porque el tiempo está cerca y el día de Dios ha llegado. Dios trae a todos los que entran en Su reino, todos los que le son leales hasta el final, a la era de Dios mismo. Sin embargo, antes de la llegada de la era de Dios mismo, la obra de Dios no es la de observar las acciones del hombre ni la de indagar sobre la vida de este, sino la de juzgar la desobediencia del hombre, porque Dios purificará a todos los que vengan ante Su trono. Todos los que han seguido los pasos de Dios hasta el día de hoy son los que acuden ante el trono de Dios, y siendo esto así, cada persona que acepta la obra de Dios en su fase final es el objeto de Su purificación. En otras palabras, todo el que acepta la obra de Dios en su fase final es el objeto del juicio de Dios” (‘Cristo hace la obra del juicio con la verdad’ enLa Palabra manifestada en carne”).

«La obra actual de conquista es para recuperar todo el testimonio y toda la gloria, y que todos los hombres adoren a Dios, de forma que haya testimonio entre los creados; esta es la obra que debe hacerse en esta etapa. ¿Cómo ha de conquistarse exactamente a la humanidad? Usando la obra de las palabras de esta etapa para convencer totalmente al hombre; usando la revelación, el juicio, el castigo y la maldición inmisericorde para someterlo totalmente; revelando la rebeldía del hombre y juzgando su resistencia de forma que pueda conocer la injusticia y la inmundicia de la humanidad, y, así, utilizar estas cosas como contraste del carácter justo de Dios. Principalmente, es a través de estas palabras que el hombre es conquistado y queda totalmente convencido. Las palabras son el medio para la conquista definitiva de la humanidad, y todos los que acepten la conquista de Dios deben aceptar los golpes y el juicio de Sus palabras. El proceso de hablar hoy es, precisamente, el proceso de conquista. Y ¿exactamente cómo deberían cooperar las personas? Sabiendo cómo comer y beber estas palabras y llegando a comprenderlas. En cuanto a la manera como son conquistadas las personas, esto no es algo que ellas puedan hacer por sí mismas. Todo lo que puedes hacer es que, a través de comer y beber estas palabras, llegues a conocer tu propia corrupción e inmundicia, tu rebeldía e injusticia y te postres delante de Dios. Si, después de comprender la voluntad de Dios, puedes ponerla en práctica, y si tienes visiones y eres capaz de someterte completamente a estas palabras y no tomas ninguna decisión por ti mismo, entonces habrás sido conquistado, y habrá sido como resultado de estas palabras” (‘La verdadera historia de la obra de conquista (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”).

En esta era, Dios usa, primordialmente, las palabras para gobernar a todos. A través de las palabras de Dios, el hombre es juzgado y perfeccionado, y, luego, finalmente, es llevado al reino. Sólo las palabras de Dios pueden proveer la vida del hombre, y sólo las palabras de Dios pueden dar luz al hombre y una senda de práctica, especialmente en la Era del Reino. Siempre que no te apartes de la realidad de las palabras de Dios, y comas y bebas a diario Sus palabras, Dios podrá perfeccionarte” (‘La Era del Reino es la Era de la Palabra’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Lo que resulta vital ahora es enfocarse en la vida, comer y beber más de Mis palabras, experimentar Mis palabras, conocer Mis palabras, hacer que Mis palabras se conviertan verdaderamente en tu vida; esto es lo principal. Si alguien no puede vivir según las palabras de Dios, ¿puede madurar su vida? No, no puede. Debes vivir según Mis palabras en todo momento y que Mis palabras sean el código de conducta para tu vida, de modo que sientas que Dios se deleita en que actúes de acuerdo con ese código, y que actuar de una manera distinta es lo que Dios odia; y, poco a poco, llegarás a andar por el camino correcto” (‘Capítulo 22’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”).

«Si una persona puede satisfacer a Dios al tiempo que lleva a cabo su deber, si basa sus palabras y sus acciones en principios y puede entrar la realidad-verdad en todos los aspectos de la verdad, entonces es una persona perfeccionada por Dios. Puede decirse que la obra y las palabras de Dios han sido completamente eficaces para esta persona, que las palabras de Dios se convirtieron en su vida, que obtuvo la verdad y que pudo vivir según las palabras de Dios. Después de esto, la naturaleza de su carne —es decir, el fundamento mismo de su existencia original— se sacudirá y se derrumbará. Después de que uno tiene las palabras de Dios como su vida, se convierte en una nueva persona. Si las palabras de Dios se vuelven su vida, si la visión de la obra de Dios, Sus requisitos hacia la humanidad, Sus revelaciones a los humanos y los estándares para una vida verdadera que Dios le exige al hombre cumplir se convierten en su vida, si vive conforme a estas palabras y a estas verdades, entonces esta persona es perfeccionada por las palabras de Dios. Tal persona ha renacido y se ha convertido en alguien nuevo a través de Sus palabras” (‘Cómo caminar por la senda de Pedro’ en “Registros de las pláticas de Cristo”).

Vemos por la palabra de Dios Todopoderoso que la obra de Dios en los últimos días es la obra de la palabra. Dios usa la palabra para juzgar, purificar, y perfeccionar al hombre. Así si queremos obtener el camino a la vida eterna, debemos aceptar y obedecer el juicio y el castigo ante Cristo de los últimos días, comer y beber la palabra de Dios, aceptar el juicio de Su palabra, y encontrar la verdad y el conocimiento del carácter justo de Dios, temerlo a Él en nuestros corazones y luego experimentar la palabra de Dios para entender la verdad y vivir la realidad de Su palabra. Esta es la única vía para recibir el camino a la vida eterna. Ahora todos sabemos que únicamente al aceptar la palabra de Dios Todopoderoso el hombre puede ser purificado, salvado, y perfeccionado. Para conseguir el camino a la vida eterna, necesitamos comer y beber y experimentar Su palabra, porque el carácter satánico en el hombre es muy profundo. Vivimos en pecado, peleando ciegamente para asegurar nuestros propios destinos. No conocemos la diferencia entre el bien y el mal, ni tampoco la esencia de nuestra propia naturaleza y la verdad sobre nuestra perversión. No conocemos el deseo de Dios ni conocemos a Dios, ni entendemos qué le gusta a Dios ni qué le disgusta. No podemos ver la esencia de la maldad de Satanás, porque vivimos gobernados por la naturaleza satánica. Buscamos fortuna y fama, nos rendimos a la intriga y al poder y al mal. Y confundimos el negro y el blanco, y complacemos nuestra codicia y deseos. Y hacemos subsistir las imágenes demoníacas de Satanás, sin tener ninguna semejanza con la realidad humana. Sólo Dios es la verdad, el camino y la vida. Las verdades expresadas por Dios muestran el carácter de Dios y todo lo que Él tiene y es. Para el hombre la verdad es juicio, castigo y examen y además es purificación. Ante la palabra de Dios, la gente puede sentir el justo carácter de Dios. Sólo cuando el hombre ve el aspecto de Dios su corazón siente temor de Él. El hombre siente que es insignificante, inmundo y pequeño. Ve la verdad acerca de su perversión provocada por Satanás y cuán lejos está de los requeridos de Dios. Y por medio de la práctica, la gente comienza a entender más verdades, sienten vergüenza y culpa por sus acciones que no los encaminan hacia el corazón de Dios. La verdad sirve como examen, y los hombres con sus acciones eligen sus caminos, y la verdad les sirve como guía, convirtiéndose en principios por los que la gente habla y actúa. Cuando esto sucede la verdad se convierte en la vida del hombre. Vemos que la verdad puede transformar a la gente. Esto cambia su carácter y lo perfecciona. La verdad tiene un profundo valor y significado para la existencia del hombre. Así que si la gente acepta y vive la verdad expresada por Dios Todopoderoso en los últimos días, ellos pueden transformar su carácter de vida y convertirse en quienes tienen la verdad y la humanidad. Esta gente que ha sido perfeccionada por Dios y ha conseguido la verdad es quien ha escapado de las tinieblas de Satanás y ha sido ganada por Dios. Obedecen a Dios, aman a Dios, siguen la voluntad de Dios y son compatibles con Dios. Son los únicos que hallarán el camino de la vida eterna.

Extracto del guion de la película de “Desde el trono fluye el agua de la vida”

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I

He visto con nitidez la oscuridad y maldad del mundo

y ya no quiero seguir sus tendencias sin rumbo fijo.

Aunque dentro de mí sé que solo Dios Todopoderoso puede salvar a la gente,

¿por qué soy incapaz de aceptar la verdad y seguirlo?

¿Por qué me aferro a mis malos caminos y me mantengo alejado?

¿Tan bajo he caído realmente? ¿Podrían destruirme la necedad y la ignorancia?

Vi que sucedían desastres y me sobresalté del sueño.

No deseo seguir así de negativo y caído.

Me recuperaré;

hoy me pondré en pie

porque no soy un cobarde, sino un guerrero.

yl

Solo deseo recibir la verdad y luchar por Cristo.

Quiero dar testimonio de Dios,

obedecerlo y seguirlo

toda la vida.

Solo deseo recibir la verdad y luchar por Cristo.

Quiero dar testimonio de Dios,

obedecerlo y seguirlo toda la vida.

De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

¿Qué significa la profecía bíblica “el juicio comience por la casa de Dios”?

“Porque es tiempo de que el juicio comience de la casa de Dios[…]” (1 Pedro 4:17)
Cuando se trata de la obra de juicio de Dios en los últimos días, ¿cree usted que el Señor se sentará en el gran trono blanco al final de la era para juzgar a todas las naciones, y que los incrédulos serán juzgados, condenados y castigados, mientras que los creyentes serán raptados al reino de los cielos para disfrutar de las bendiciones eternas? ¿Es coherente esa imaginación con la verdad? Si el Señor arrebata a los que creen y aún pecan a menudo directamente al reino celestial, entonces ¿cómo se cumplirá lo que predice la Biblia “[…] la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”, “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios”? ¿Es realmente tan sencillo el juicio del fin de los tiempos como creemos?
Dios Todopoderoso dice: «La obra de los últimos días es separar a todos según su especie, y concluir el plan de gestión de Dios, porque el tiempo está cerca y el día de Dios ha llegado. Dios trae a todos los que entran en Su reino, todos los que le son leales hasta el final, a la era de Dios mismo. Sin embargo, antes de la llegada de la era de Dios mismo, la obra de Dios no es la de observar las acciones del hombre ni la de indagar sobre la vida de este, sino la de juzgar la desobediencia del hombre, porque Dios purificará a todos los que vengan ante Su trono. Todos los que han seguido los pasos de Dios hasta el día de hoy son los que acuden ante el trono de Dios, y siendo esto así, cada persona que acepta la obra de Dios en su fase final es el objeto de Su purificación. En otras palabras, todo el que acepta la obra de Dios en su fase final es el objeto del juicio de Dios».
«En el juicio que comienza en la casa de Dios del que se habló en tiempos pasados, el “juicio” de estas palabras se refiere al juicio que Dios pronuncia hoy sobre aquellos que vienen ante Su trono en los últimos días. Tal vez hay quienes creen en imaginaciones sobrenaturales, como que cuando hayan llegado los últimos días, Dios erigirá una gran mesa en los cielos sobre la cual se extenderá un mantel blanco y, luego, sentado en un gran trono con todos los hombres de rodillas en el suelo, Él revelará los pecados de cada hombre y así determinará si van a ascender al cielo o a ser enviados al lago de fuego y azufre. No importa lo que imagine el hombre, no puede alterar la esencia de la obra de Dios. Las imaginaciones del hombre no son sino los constructos de sus pensamientos; provienen del cerebro del hombre, resumidas y juntadas a partir de lo que el hombre ha visto y oído. Digo, por lo tanto, que por más brillantes que sean las imágenes concebidas, no son más que representaciones y no pueden sustituir el plan de la obra de Dios. El hombre, a fin de cuentas, ha sido corrompido por Satanás, así que, ¿cómo podría comprender los pensamientos de Dios? El hombre concibe la obra de juicio por parte de Dios como algo fantástico. Cree que, puesto que es Dios mismo quien hace la obra de juicio, entonces esta obra debe ser de la más colosal escala e incomprensible para los mortales, y debe resonar a través de los cielos y sacudir la tierra; si no, ¿cómo podría ser la obra del juicio de Dios? Cree que como esta es la obra del juicio, entonces Dios debe ser particularmente imponente y majestuoso a medida que obra, y los que están siendo juzgados deben gritar con lágrimas y suplicar misericordia de rodillas. Tales escenas serían ciertamente espectaculares, y profundamente emotivas… Todos imaginan que la obra del juicio de Dios debe ser milagrosa. ¿Sabes, sin embargo, que en el momento que Dios ha comenzado hace tiempo Su obra de juicio entre los hombres, permaneces acurrucado en un sueño letárgico? ¿Que en el momento que creas que la obra del juicio de Dios ha comenzado formalmente, Dios ya habrá hecho de nuevo el cielo y la tierra? En ese momento, tal vez solo habrás acabado de entender el significado de la vida, pero la implacable obra de castigo de Dios te llevará, todavía profundamente dormido, al infierno. Solo entonces te darás cuenta repentinamente de que la obra del juicio de Dios ya habrá concluido».
Las palabras de Dios nos dicen que Su obra de juicio no es como lo que pensamos que es sobrenatural y que solo dirigida a los gentiles, en cambio, juzga a todos los que se presentan ante Él, para purificarlos de su naturaleza pecaminosa, salvarlos de su corrupción y llevarlos a Su reino. Aunque hemos sido redimidos por el Señor Jesús y hemos recibido el perdón del pecado, los caracteres satánicos corruptos todavía están arraigados profundamente en nosotros, como la arrogancia, la iniquidad y el falsedad, etc., y pecamos durante el día y confesamos por la noche, viviendo en el pecado sin ser capaces de despojarnos de él. Dios es justo y santo, ¿cómo es posible que los pecadores así estén calificados para entrar en el reino de los cielos? Por lo tanto, Dios ha hecho una etapa de la obra de juicio y castigo en los últimos días según nuestras necesidades, para eliminar completamente nuestra naturaleza pecaminosa, para que podamos alcanzar la purificación y ser dignos para entrar en él.

Recomendación: Reflexion del evangelio de hoy

Debes mantener tu lealtad a Dios

¿Cómo está obrando el Espíritu Santo dentro de la iglesia actualmente? ¿Tienes un conocimiento firme de esta cuestión? ¿Cuáles son las mayores dificultades de tus hermanos y hermanas? ¿De qué carecen más? Actualmente, algunas personas son negativas cuando se someten a las pruebas y algunas incluso se quejan. Otras personas ya no están avanzando, porque Dios ha terminado de hablar. Las personas no han entrado en la senda correcta de la creencia en Dios. No pueden vivir de forma independiente ni mantener su propia vida espiritual. Algunas personas siguen la corriente y buscan con energía, y están dispuestas a practicar cuando Dios habla, pero cuando Dios no habla, ya no avanzan más. Las personas siguen sin haber entendido la voluntad de Dios en sus corazones y no sienten un amor espontáneo por Él; siguieron a Dios en el pasado porque las obligaron. Ahora, algunas personas están cansadas de la obra de Dios. ¿Acaso no están en peligro? Muchas personas se encuentran en el estado de arreglárselas como pueden. Aunque comen y beben las palabras de Dios y oran a Él, lo hacen todo a medias y ya no tienen el deseo que una vez tuvieron. La mayoría de las personas no están interesadas en la obra de refinamiento y perfección de Dios y, ciertamente, es como si nunca tuvieran un impulso interno. Cuando las transgresiones las superan no se sienten en deuda con Dios, no tienen la conciencia para sentir remordimientos. No buscan la verdad ni dejan la Iglesia, sino que solo buscan placeres pasajeros. ¡Estas personas son insensatas, verdaderamente estúpidas! ¡Cuando llegue el momento, serán todos echados fuera, y no se salvará ni uno! ¿Piensas que si alguien se ha salvado una vez se salvará siempre? ¡Esta creencia es puro engaño! Todos los que no buscan entrar en la vida serán castigados. La mayoría de las personas no tienen absolutamente ningún interés en entrar en la vida, en las visiones ni en poner en práctica la verdad. No buscan entrar y, sin duda, no persiguen entrar en mayor profundidad. ¿No se están destruyendo a sí mismas? Justo ahora, hay un grupo de personas cuyas condiciones están mejorando constantemente. Cuanto más obra el Espíritu Santo, más confianza obtienen; cuanto más experimentan, más sienten el profundo misterio de la obra de Dios. Cuanto mayor es la profundidad a la que entran, más entienden. Sienten que el amor de Dios es tan grande y se sienten seguros y esclarecidos en su interior. Tienen un entendimiento de la obra de Dios. Estas son las personas en quienes el Espíritu Santo está obrando. Algunas personas dicen: “Aunque no hay nuevas palabras de Dios, debo seguir buscando entrar más profundamente en la verdad, en mi experiencia real debo ser serio en todo y entrar en la realidad de las palabras de Dios”. Esta clase de persona posee la obra del Espíritu Santo. Aunque Dios no muestre Su rostro, se oculte de cada persona, y aunque no pronuncie una palabra, y haya ocasiones en las que las personas experimenten algún refinamiento interno, Dios no ha abandonado por completo a las personas. Si una persona no puede conservar la verdad que debería llevar a cabo, no tendrá la obra del Espíritu Santo. Durante el período de refinamiento, en el que Dios no se muestra a Sí mismo, si no tienes confianza y te encoges de miedo, si no te centras en experimentar Sus palabras, entonces estarás huyendo de la obra de Dios. Después, serás uno de los que son expulsados. Quienes no buscan entrar en la palabra de Dios no pueden mantenerse en absoluto como testigos Suyos. Las personas que son capaces de dar testimonio por Dios y satisfacer Su voluntad dependen por completo de su empuje por buscar las palabras de Dios. La obra que Él lleva a cabo en las personas es, principalmente, permitirles que obtengan la verdad; hacer que busques la vida es para perfeccionarte, y todo esto es para hacerte adecuado al uso de Dios. Lo único que buscas ahora es oír misterios, escuchar las palabras de Dios, alegrarte la vista y echar un vistazo a tu alrededor para ver si hay alguna novedad o tendencia, y así satisfacer tu curiosidad. Si este es el propósito en tu corazón, entonces no hay forma de que cumplas las exigencias de Dios. Quienes no buscan la verdad no pueden seguir hasta el final. Ahora mismo, no es que Dios no esté haciendo nada, sino que las personas no están cooperando con Él, porque están cansadas de Su obra. Solo quieren oír las palabras que Él pronuncia para conceder bendiciones y no están dispuestas a escuchar las palabras de Su juicio y castigo. ¿A qué se debe esto? La razón es que el deseo de las personas de obtener bendiciones no se ha cumplido y, por tanto, se han vuelto negativas y débiles. No es que Dios no permita deliberadamente que las personas lo sigan, ni que Él esté repartiendo golpes a la humanidad de manera intencionada. Las personas son negativas y débiles solo porque sus propósitos son inapropiados. Dios es el Dios que da vida al hombre, y Él no puede traer al hombre a la muerte. Las personas provocan su propia negatividad, debilidad y reincidencia.

La obra actual de Dios otorga algún refinamiento a las personas, y solo quienes pueden mantenerse firmes mientras reciben este refinamiento obtendrán la aprobación de Dios. Independientemente de cómo se oculte Él, ya sea al no hablar o no obrar, puedes seguir buscando con vigor. Aunque Dios dijera que te rechazaría, tú continuarás siguiéndolo. Esto es mantenerse firme en el testimonio de Dios. Si Él se oculta de ti y dejas de seguirlo, ¿es esto mantenerte firme en el testimonio de Dios? Si las personas no entran de verdad, entonces no tienen una estatura real, y cuando se enfrenten realmente a una gran prueba, tropezarán. Cuando Dios no está hablando, o lo que está haciendo no está en sintonía con tus propias nociones, te vienes abajo. Si Dios estuviera actuando en la actualidad de acuerdo con tus propias nociones, si Él estuviera satisfaciendo tu voluntad y tú fueras capaz de levantarte y de buscar con energía, ¿sobre qué fundamento estarías viviendo entonces? ¡Yo digo que muchas personas solo viven de manera que depende completamente de la curiosidad humana! En el fondo de su corazón no tienen la intención de buscar en absoluto. Todos los que no buscan entrar en la verdad, sino que confían en su propia curiosidad en la vida, ¡son personas despreciables y están en peligro! Las diversas clases de obra de Dios se llevan a cabo todas para perfeccionar a la humanidad. Sin embargo, las personas son siempre curiosas, les gusta preguntar sobre los rumores, se preocupan por los temas de actualidad en el extranjero —por ejemplo, tienen curiosidad sobre lo que ocurre en Israel, o si hubo un terremoto en Egipto—, siempre en busca de algo nuevo, de cosas novedosas para satisfacer sus deseos egoístas. No buscan la vida ni ser perfeccionados. Solo buscan que el día de Dios llegue antes para que su hermoso sueño pueda hacerse realidad, y que sus extravagantes deseos se cumplan. Esta clase de persona no es práctica; son personas con una perspectiva inapropiada. Solo la búsqueda de la verdad es el fundamento de la creencia de la humanidad en Dios, y si las personas no buscan la entrada en la vida, si no buscan satisfacer a Dios, se verán sometidas al castigo. Los que deben ser castigados son los que no han tenido la obra del Espíritu Santo durante el tiempo de obra de Dios.

¿Cómo deberían cooperar las personas con Dios durante esta etapa de Su obra? Dios está probando a las personas actualmente. Él no está pronunciando una palabra, sino que se está ocultando y no está contactando directamente con las personas. Desde fuera, parece que Él no está haciendo ninguna obra, pero la verdad es que Él sigue obrando en el hombre. Todos los que buscan entrar en la vida tienen una visión para su búsqueda de la vida y no tienen dudas, aunque no entiendan plenamente la obra de Dios. Mientras te sometes a las pruebas, aunque no sepas qué quiere hacer Dios ni la obra que desea cumplir, deberías saber que los propósitos de Dios para la humanidad son siempre buenos. Si lo buscas con un corazón sincero, Él nunca te dejará y, al final, te perfeccionará seguramente y traerá a las personas a un destino apropiado. Al margen de cómo esté Dios poniendo a prueba a las personas en la actualidad, llegará el día en el que les proporcionará el desenlace apropiado, y les dará la retribución adecuada en base a lo que hayan hecho. Dios no guiará a las personas hasta un determinado punto para después dejarlas sencillamente a un lado e ignorarlas. Esto se debe a que Él es un Dios fiel. En esta etapa, el Espíritu Santo está realizando la obra de refinamiento. Está refinando a cada persona. En las etapas de la obra que constituyeron las pruebas de la muerte y la del castigo, el refinamiento se realizaba por medio de palabras. Para que las personas experimenten la obra de Dios, deben entender primero Su obra actual y cómo debería colaborar la humanidad. De hecho, esto es algo que todos deberían entender. Independientemente de lo que Dios haga, se trate de refinamiento o, aunque no hable, ni un solo paso de Su obra está en línea con los conceptos de la humanidad. Cada paso de Su obra hace añicos y derrumba las nociones de las personas. Esta es Su obra. Pero debes creer que, como la obra de Dios ha alcanzado una determinada etapa, pase lo que pase Él no hará que toda la humanidad perezca. Él da promesas y bendiciones a la humanidad, y todos aquellos que lo buscan podrán obtener Sus bendiciones, mientras que Dios desechará a quienes no lo hagan. Esto depende de tu búsqueda. Pase lo que pase, debes creer que, cuando la obra de Dios haya concluido, cada persona tendrá un destino adecuado. Dios ha concedido hermosas aspiraciones a la humanidad, pero si las personas no las buscan, son inalcanzables. Deberías ser capaz de ver esto ahora: el refinamiento y el castigo de la gente por parte de Dios son Su obra; sin embargo, en el caso de las personas, ellas deben buscar en todo momento un cambio en el carácter. En tu experiencia práctica, debes saber primero cómo comer y beber las palabras de Dios; a partir de Sus palabras, debes averiguar en qué deberías entrar, cuáles son tus propias deficiencias, buscar la entrada en tu experiencia práctica y tomar la porción de las palabras de Dios que debería ponerse en práctica e intentar hacerlo. Comer y beber las palabras de Dios es un aspecto. Asimismo, la vida de la iglesia debe mantenerse, debes tener una vida espiritual normal, y ser capaz de entregar todos tus estados actuales a Dios. Independientemente de cómo cambie Su obra, tu vida espiritual debería mantenerse normal. Una vida espiritual puede mantener tu entrada normal. Al margen de lo que Dios haga, debes continuar tu vida espiritual sin interrupción y cumplir con tu deber. Esto es lo que las personas deberían hacer. Todo ello es la obra del Espíritu Santo, pero, mientras que para los que tienen una condición normal esto es la perfección, para los que tienen una condición anormal, es una prueba. En la etapa actual de la obra de refinamiento del Espíritu Santo, algunas personas dicen que la obra de Dios es muy extraordinaria y que las personas necesitan absolutamente el refinamiento, porque de otro modo su estatura será demasiado pequeña, y no tendrán forma de alcanzar la voluntad de Dios. Sin embargo, para los que no están en un buen estado, esto se convierte en una excusa para no buscar a Dios, para no asistir a las reuniones ni comer y beber la palabra de Dios. En la obra de Dios, no importa lo que Él haga o qué cambios efectúe, las personas deben mantener una vida espiritual normal básica. Quizás no hayas sido poco estricto en esta etapa actual de tu vida espiritual, pero sigues sin haber ganado mucho y no has recogido mucha cosecha. Bajo esta clase de circunstancias, aún debes seguir las reglas; debes ceñirte a estas normas para no sufrir pérdidas en tu vida, y satisfacer la voluntad de Dios. Si tu vida espiritual es anormal, no puedes entender la obra actual de Dios y siempre sientes que es del todo incompatible con tus propias nociones y, aunque estás dispuesto a seguirlo, te falta el empuje interno. Así que, independientemente de lo que Dios esté haciendo en la actualidad, las personas deben cooperar. Si las personas no colaboran, el Espíritu Santo no puede realizar Su obra, y si las personas no tienen un corazón de cooperación, no pueden apenas ganar la obra del Espíritu Santo. Si quieres tener en ti la obra del Espíritu Santo, y obtener la aprobación de Dios, entonces debes mantener tu devoción original ante Él. Ahora, no es necesario que tengas un entendimiento más profundo, una teoría más elevada, o cosas similares: lo único que se exige es que defiendas la palabra de Dios sobre el fundamento original. Si las personas no colaboran con Dios ni buscan una entrada más profunda, Dios les quitará todas las cosas que una vez tuvieron. En su interior, las personas siempre tienen ansias de comodidad y preferirían disfrutar de lo que tienen a mano. Quieren conseguir las promesas de Dios sin pagar precio alguno. Estos son los pensamientos extravagantes que alberga la humanidad. Ganar la vida sin pagar un precio; pero ¿ha sido algo tan fácil alguna vez? Cuando alguien cree en Dios y busca entrar a la vida y un cambio en su carácter debe pagar un precio y alcanzar un estado en el que siempre siga a Dios sin importar lo que Él haga. Esto es algo que las personas deben hacer. Incluso si se sigue todo esto como una regla, uno debe atenerse a ello y, sin importar lo grandes que sean las pruebas, no se puede abandonar la relación normal con Dios. Se debe poder orar, mantener la vida de la iglesia y nunca dejar a los hermanos y hermanas. Cuando Dios te prueba, debes seguir buscando la verdad. Esto es el requisito mínimo para una vida espiritual. Que las personas deseen siempre buscar y luchar por cooperar con todas sus fuerzas ¿es algo que se puede hacer? Si las personas hacen que este sea su fundamento, podrán lograr discernimiento y entrar a la realidad. Es fácil aceptar la palabra de Dios cuando estás en una condición normal; en estas circunstancias, no resulta difícil practicar la verdad y sientes que la obra de Dios es extraordinaria. Pero si tus condiciones son pobres, no importa qué tan extraordinaria sea la obra de Dios y no importa qué tan bonito hable alguien, harás caso omiso. Cuando la persona está en una condición anormal, Dios no puede obrar en ella y no puede lograr los cambios en su carácter.

Si las personas no tienen confianza alguna, no es fácil para ellas continuar por esta senda. Todos pueden ver ahora que la obra de Dios no está conforme en lo más mínimo con las nociones de las personas. Dios ha hecho tanta obra y ha pronunciado tantas palabras que no concuerdan en absoluto con las nociones humanas. Así, la gente debe tener la confianza y la fuerza de voluntad para ser capaces de apoyar lo que ya han visto y lo que han obtenido en sus experiencias. Independientemente de lo que Dios haga en las personas, estas deben defender lo que ellas mismas poseen, ser sinceras ante Él, y serle fieles a Él hasta el final. Esta es la obligación de la humanidad. Las personas deben respetar aquello que deberían hacer. La creencia en Dios exige obediencia a Él y que se experimente Su obra. Él ha realizado mucha obra; se podría decir que, para las personas, todo es perfeccionamiento, refinamiento y, más aún, castigo. No ha habido un solo paso de la obra de Dios que haya estado en sintonía con las nociones humanas; lo que las personas han disfrutado son las duras palabras de Dios. Cuando Él venga, las personas deberían disfrutar de Su majestad y de Su ira. Sin embargo, por muy duras que sean Sus palabras, Él viene a salvar y a perfeccionar a la humanidad. Como criaturas, las personas deberían cumplir con los deberes que les corresponden, y mantenerse firmes en el testimonio de Dios en medio del refinamiento. En cada prueba deberían defender el testimonio correspondiente, y hacerlo de manera contundente por Dios. Una persona que hace esto es una vencedora. Independientemente de cómo te refine Dios, te mantienes lleno de confianza y nunca pierdes la confianza en Él. Haz lo que el hombre debería hacer. Esto es lo que Dios exige del hombre, y su corazón debería ser capaz de regresar por completo a Él y acudir a Él en cada momento. Esto es ser un vencedor. Aquellos a los que Dios alude como “vencedores” son los que siguen siendo capaces de mantenerse firmes en el testimonio y de conservar su confianza y su devoción a Dios cuando están bajo la influencia de Satanás y mientras estén bajo su asedio, es decir, cuando se encuentren entre las fuerzas de las tinieblas. Si sigues siendo capaz de mantener un corazón puro ante Dios y tu amor genuino por Él pase lo que pase, entonces te estás manteniendo firme en el testimonio delante de Él, y esto es a lo que Él se refiere con ser un “vencedor”. Si tu búsqueda es excelente cuando Dios te bendice, pero retrocedes cuando Él no lo hace, ¿es esto pureza? Si estás seguro de que este camino es verdadero, debes seguirlo hasta el final; debes mantener tu devoción a Dios. Si has visto que Dios mismo ha venido a la tierra a perfeccionarte, debes entregarle del todo tu corazón. Si todavía puedes seguir a Dios, haga lo que haga, aunque Él determine un desenlace desfavorable para ti al final, esto es mantener tu pureza ante Dios. Ofrecer un cuerpo espiritual santo y una virgen pura a Dios significa mantener un corazón sincero ante Él. Para la humanidad, la sinceridad es pureza, y la capacidad de ser sincero hacia Dios es mantener la pureza. Esto es lo que deberías poner en práctica. Cuando debes orar, oras; cuando debes reunirte en comunión, lo haces; cuando debes cantar himnos, cantas; y cuando debes renunciar a la carne, renuncias a la carne. Cuando llevas a cabo tu deber no lo haces para salir del paso; cuando te enfrentas a pruebas, te mantienes firme. Esto es devoción a Dios. Si no respaldas lo que las personas deberían hacer, todo tu sufrimiento y tus decisiones anteriores no han sido más que esfuerzos fútiles.

En cada etapa de la obra de Dios, las personas deben colaborar de una manera. Dios refina a las personas para que tengan confianza mientras se someten a los refinamientos. Dios perfecciona a las personas para que tengan confianza para ser perfeccionadas por Dios y estén dispuestas a aceptar Sus refinamientos y que Él las trate y las pode. El Espíritu de Dios obra en las personas para aportarles esclarecimiento e iluminación, y para que ellas cooperen con Él y practiquen. Dios no habla durante los refinamientos. Él no emite Su voz, pero, aun así, existe la obra que las personas deberían llevar a cabo. Deberías respaldar lo que siempre respaldas, seguir siendo capaz de orar a Dios, estar cerca de Él, y mantenerte firme en el testimonio ante Él; de esta forma cumplirás con tu propio deber. Todos vosotros deberíais ver claramente, en la obra de Dios, que Sus pruebas de la confianza y del amor de las personas exigen que estas oren más a Dios, y que saboreen Sus palabras ante Él con mayor frecuencia. Si Dios te esclarece y hace que entiendas Su voluntad, pero no pones nada de esto en práctica, no ganarás nada. Cuando se ponen en práctica las palabras de Dios, se sigue siendo capaz de orar a Él; y cuando se saborean Sus palabras, se debe ir y buscar ante Él y estar lleno de confianza en Él, sin ningún rastro de desaliento ni frialdad. Quienes no ponen en práctica las palabras de Dios están llenos de energía durante las reuniones, pero caen en las tinieblas cuando vuelven a casa. Algunas personas ni siquiera quieren reunirse. Así pues, debes ver con claridad qué deber deben cumplir las personas. Tal vez no sepas cuál es realmente la voluntad de Dios, pero puedes cumplir con tu deber, orar, practicar la verdad cuando deberías hacerlo, y hacer lo que las personas deberían hacer. Puedes mantener tu visión original. De esta forma, serás más capaz de aceptar el siguiente paso de la obra de Dios. Cuando Dios obra de manera oculta, es un problema si no buscas. Cuando Él habla y predica durante las reuniones, escuchas con entusiasmo; pero cuando Él no habla, te falta energía y te retiras. ¿Qué clase de persona actúa de esta manera? Alguien que sencillamente sigue al rebaño. ¡No tiene postura, testimonio ni visión! La mayoría de las personas son así. Si sigues adelante de esa forma, un día, cuando te enfrentes a una gran prueba, caerás en el castigo. Tener una postura es muy importante en el proceso de perfeccionamiento de Dios a las personas. Si no dudas de un solo paso siquiera de la obra de Dios, si cumples con el deber del hombre, si respetas sinceramente lo que Él te hace poner en práctica, es decir, recuerdas las exhortaciones de Dios, y no las olvidas, independientemente de lo que Él haga en el presente, si no tienes dudas respecto a Su obra, mantienes tu propia postura, defiendes tu testimonio y sales victorioso de cada paso del camino, entonces, al final, serás perfeccionado por Dios, quien te convertirá en vencedor. Si eres capaz de mantenerte firme a través de cada paso de las pruebas de Dios, y puedes mantenerte firme hasta el final, entonces eres es un vencedor, alguien que ha sido perfeccionado por Dios. Si no puedes mantenerte firme en tus pruebas actuales, en el futuro te será incluso más difícil. Si solo pasas por una cantidad de sufrimiento insignificante y no buscas la verdad, no ganarás nada al final. Te quedarás con las manos vacías. Algunas personas abandonan su búsqueda cuando ven que Dios no habla, y su corazón se distrae. ¿Acaso no es insensata esa persona? Estas clases de personas no poseen la realidad. Cuando Dios habla, ellas siempre corren de un lado a otro, ocupadas y entusiastas en apariencia; pero ahora que Él no está hablando, ya no siguen buscando. Esta clase de persona no tiene futuro. Durante los refinamientos, debes entrar desde una perspectiva positiva y aprender las lecciones que deberías aprender; cuando ores a Dios y leas Su palabra, deberías comparar tu propio estado con ella, descubrir tus deficiencias, y ver que todavía tienes muchas lecciones que aprender. Cuanto mayor sea la sinceridad con la que te sometas a los refinamientos, más verás que no eres adecuado. Cuando experimentas refinamientos te enfrentas a muchos problemas; no puedes verlos con claridad, te quejas, revelas tu propia carne; solo de esta manera puedes descubrir que tienes demasiadas actitudes corruptas en ti.

Las personas carecen de calibre y no alcanzan los estándares de Dios; en el futuro pueden necesitar incluso más confianza para caminar por esta senda. En los últimos días, la obra de Dios exige una confianza enorme, aun mayor que la de Job. Sin confianza, las personas no serán capaces de seguir ganando experiencia ni de ser perfeccionadas por Dios. Cuando llegue el día de las grandes pruebas, algunas personas abandonarán las iglesias, algunas aquí y otras allá. Habrá personas que lo habrán estado haciendo bastante bien en su búsqueda anteriormente y la razón por la que dejan de creer no quedará clara. Ocurrirán muchas cosas que no comprenderás y Dios no revelará señales ni prodigios, ni hará nada sobrenatural. Esto es para comprobar si puedes mantenerte firme; Dios usa hechos para refinar a las personas. Aún no has sufrido mucho. En el futuro, cuando lleguen grandes pruebas, en algunos lugares todas las personas de la iglesia se marcharán, y esos con los que has tenido una buena relación se irán y abandonarán su fe. ¿Serás capaz de mantenerte firme entonces? Hasta ahora, las pruebas que has afrontado han sido menores, y probablemente apenas has sido capaz de resistirlas. Este paso incluye refinamientos y perfeccionamiento a través de las palabras solamente. En el paso siguiente, los hechos vendrán sobre ti para refinarte, y entonces estarás en medio del peligro. Cuando la situación se vuelva realmente grave, Dios te aconsejará darte prisa y marcharte, y las personas religiosas tratarán de convencerte para que vayas con ellas. Esto es para ver si puedes seguir en la senda y todas estas cosas son pruebas. Las pruebas actuales son menores, pero llegará el día en el que habrá algunos hogares en los que los padres ya no crean y algunos en los que los hijos no crean. ¿Serás capaz de seguir adelante? Cuanto más lejos vayas, mayores serán tus pruebas. Dios lleva a cabo Su obra de refinamiento en las personas, de acuerdo con sus necesidades y su estatura. Durante la etapa en que Dios perfecciona a la humanidad, es imposible que la cantidad de personas siga incrementándose. Solo disminuirá; las personas solo pueden ser perfeccionadas a través de estos refinamientos. Ser tratado, disciplinado, probado, castigado, maldecido, ¿puedes resistir todo esto? Cuando ves una iglesia con una situación particularmente buena, donde las hermanas y los hermanos buscan todos con gran energía, tú mismo te sientes animado. Cuando llegue el día en el que todos se hayan marchado, algunos de ellos ya no crean, algunos se hayan ido para hacer negocios o casarse, y algunos se hayan unido a la religión; ¿serás capaz de mantenerte firme entonces? ¿Serás capaz de que nada te afecte en tu interior? ¡El perfeccionamiento de la humanidad por parte de Dios no es cosa tan simple! Él utiliza muchas cosas para refinar a las personas, que las consideran métodos, pero en el propósito original de Dios no lo son en absoluto: son realidades. Al final, cuando Él haya refinado a las personas hasta un determinado grado y estas ya no tengan quejas, se completará este paso de Su obra. La gran obra del Espíritu Santo es para perfeccionarte; cuando no obra y se esconde, lo hace aún más con el propósito de perfeccionarte y, en particular, así se puede ver si las personas sienten amor por Dios y si confían de verdad en Él. Cuando Dios habla con claridad, no hay necesidad de que busques; solo cuando Él está oculto necesitas buscar y abrirte camino. Deberías ser capaz de cumplir con el deber de un ser creado e, independientemente de cuáles sean tu desenlace y tu destino futuros, deberías ser capaz de buscar el conocimiento y el amor a Dios durante tus años de vida; al margen de cómo te trate Dios, deberías ser capaz de no quejarte. Hay una condición para que el Espíritu Santo obre en las personas. Deben anhelar y buscar y no ser poco entusiastas ni dudar respecto a las acciones de Dios, y ser capaces de defender su deber en todo momento; solo de esta manera pueden ganar la obra del Espíritu Santo. En cada etapa de la obra de Dios, lo que se le exige a la humanidad es una enorme confianza y que vaya ante Dios para buscar; solo por medio de la experiencia son capaces las personas de descubrir cuán digno de amor es Dios y cómo obra el Espíritu Santo en las personas. Si no experimentas, si no tanteas tu camino con ello, si no buscas, no ganarás nada. Debes tantear tu camino a través de tus experiencias, y solo a través de ellas puedes ver las acciones de Dios y reconocer lo maravilloso e insondable que Él es.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso