Danza cristiana | «Nos reunimos con alegría para alabar a Dios» Oh, Dios, te alabamos por siempre

Danza cristiana | «Nos reunimos con alegría para alabar a Dios» Oh, Dios, te alabamos por siempre

¡Alabad y alegraos!
¡Alabad y alegraos!
¡Alabad y alegraos!
¡Alabad y alegraos!
El carácter de Dios es adorable.
Nuestro deber es dar testimonio de Dios y alabarlo.
Hermanos y hermanas, tan felices juntos.
Toquemos los tambores, cantemos y bailemos.
Alabamos a Dios en la carne porque inicia una nueva era.

Dios mismo obra y habla entre los hombres,
juzga la injusticia del hombre y revela su corrupción.
Cara a cara presenciamos la aparición de Dios.
El carácter de Dios es misericordioso, justo y majestuoso.

¡Gritamos y alabamos! ¡Gloria a Dios Todopoderoso!
¡Levantemos la voz para alabar a Dios y nos dará fuerza! ¡Eh!
La alegría aumenta cuando cantamos y bailamos.
Solamente aman de verdad a Dios quienes lo alaban de corazón.

¡Vamos, dad testimonio de Dios y alabadlo!
Aceptamos el juicio de Dios
y recibimos Su purificación y perfeccionamiento.
Nos bendice tanto recibir Su grandiosa salvación.
¡Alabad y alegraos!
¡Alabad y alegraos!
¡Alabad y alegraos!
¡Alabad y alegraos!
El carácter de Dios es adorable.
Nuestro deber es dar testimonio de Dios y alabarlo.

Se han revelado totalmente los actos de Dios.
Dios es sabio y omnipotente.
Ha formado un grupo de vencedores
y humillado completamente a Satanás con la derrota.
Con Su salvación, Dios muestra Su enorme gracia a la humanidad.
Nos inclinamos para adorarlo de todo corazón. ¡Eh!
Siempre nos someteremos a Dios, todos los seres creados lo aclaman con alegría.
Entregamos nuestros sinceros corazones en alabanza a Dios.
Alabamos a Dios, pues Su gloria está en la tierra.
¡Nos reunimos con alegría para alabar a Dios!
¡Nos reunimos con alegría para alabar a Dios!
¡Nos reunimos con alegría para alabar a Dios!
¡Nos reunimos con alegría para alabar a Dios!
¡Alabad a Dios, alabad a Dios!
¡Alabad a Dios, alabad a Dios!
De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Recomendación: Alabanza cristiana

Aún no has recibido al Señor porque la manera de que recibes a Él es incorrecta

Ahora, muchas personas están testificando que el Señor ha regresado hace tiempo, y tras enterarse de esta noticia, aquellos que anhelan la aparición del Señor han recibido Su regreso a través de buscar e investigar. Sin embargo, algunas personas piensan que deberían ver la vuelta del Señor antes de darle la bienvenida, y si no lo ven con sus propios ojos, no creen que ha retornado. Pero, ¿te has preguntado alguna vez si es correcto acoger al Señor por la vista o no? Y ¿es coherente con la Palabra de Dios? Recordando que cuando aceptamos al Señor Jesús, también nunca lo habíamos visto, pero ¿por qué seguimos creyendo a Él? ¿No seguimos al Señor por haber creído en las verdades expresadas por Él y reconocido que Él era la aparición de Dios? Ya que no hemos creído en el Señor con nuestros ojos, ¿por qué insistimos en ver Su venida? ¿Podemos recibirlo de esta manera?

De hecho, Dios nos ha mostrado el camino correcto sobre cómo acoger al Señor. El Señor Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27). Y el Apocalipsis profetiza: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20). De esto podemos ver que Dios buscará a Sus ovejas a través expresar palabras en los últimos días, y todos los que oigan la voz de Dios y acepten y obedezcan a Él, podrán dar la bienvenida al Señor. Por lo tanto, si queremos acoger al Señor, no podemos confiar en nuestros ojos, y la clave es escuchar la voz de Dios.

Dios Todopoderoso dice: “Ya que estamos buscando las huellas de Dios, nos corresponde a nosotros buscar la voluntad de Dios, Sus palabras y declaraciones; porque dondequiera que haya nuevas palabras dichas por Dios, allí está la voz de Dios, y donde están las huellas de Dios, ahí están Sus hechos. Donde está la expresión de Dios, ahí aparece, y cuando aparece, ahí existe la verdad, el camino y la vida. Al buscar las huellas de Dios, habéis ignorado las palabras ‘Dios es la verdad, el camino y la vida’. Y así, muchas personas, incluso cuando reciben la verdad, no creen que han encontrado las huellas de Dios y mucho menos reconocen la aparición de Dios. ¡Qué error tan grave! La aparición de Dios no se puede reconciliar con las nociones del hombre; todavía menos puede Dios aparecer por órdenes del hombre. Dios toma Sus propias decisiones y tiene Sus propios planes cuando hace Su obra; más aún, Él tiene Sus propios objetivos y Sus propios métodos. Sea cual sea la obra que Él haga, no es necesario que la consulte con el hombre o busque su consejo, ni mucho menos que notifique de Su obra a cada persona. Este es el carácter de Dios, que debería además ser reconocido por todo el mundo. Si deseáis presenciar la aparición de Dios, seguir las huellas de Dios, entonces debéis primero apartaros de vuestras propias nociones. No debes exigir que Dios haga esto o aquello; mucho menos debes colocarlo dentro de tus propios confines y limitarlo a tus propias nociones. En cambio, debéis preguntar cómo vais a buscar las huellas de Dios, cómo vais a aceptar la aparición de Dios, y cómo vais a someteros a Su nueva obra; esto es lo que el hombre debe hacer. Ya que el hombre no es la verdad y no está dotado de la verdad, debe buscar, aceptar y obedecer”.
Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com

Recomendación: Profecias de la segunda venida de Cristo

El Reino Milenario ha llegado

¿Habéis visto qué obra cumplirá Dios en este grupo de personas? Dios dijo en una ocasión que, incluso en el Reino Milenario, las personas todavía deben seguir Sus declaraciones y, en el futuro, las declaraciones de Dios todavía guiarán directamente la vida del hombre en la buena tierra de Canaán. Cuando Moisés estuvo en el desierto, Dios lo instruyó y le habló directamente. Desde el cielo Dios envió comida, agua y maná para que las personas lo disfrutaran, y hoy todavía es así: Dios personalmente ha enviado cosas para comer y beber para que las personas las disfruten y Él ha enviado personalmente maldiciones para castigar a las personas. Y así, cada paso de Su obra Dios lo lleva a cabo personalmente. Hoy, la gente busca que ocurran hechos, busca ver señales y maravillas, y es posible que todas esas personas sean descartadas, porque la obra de Dios cada vez es más práctica. Nadie sabe que Dios ha descendido del cielo; tampoco son conscientes de que Dios ha enviado comida y tónicos del cielo; con todo, Dios verdaderamente existe y las conmovedoras escenas del Reino Milenario que las personas se imaginan también son las declaraciones personales de Dios. Esto es un hecho y solo esto se considera gobernar con Dios en la tierra. Reinar con Dios en la tierra se refiere a la carne. Lo que no es de la carne no existe en la tierra, y por eso todos los que se centran en ir al tercer cielo lo hacen en vano. Un día, cuando todo el universo regrese a Dios, el centro de Su obra en todo el cosmos seguirá Sus declaraciones; en otro lugar, algunas personas llamarán por teléfono, algunas tomarán un avión, algunas tomarán un barco al otro lado del mar y otras usarán láser para recibir las declaraciones de Dios. Todos estarán adorando y deseosos; todos se acercarán a Dios y se congregarán con Dios, y todos adorarán a Dios, y todo esto serán las obras de Dios. ¡Recuerda esto! De cierto, Dios nunca volverá a empezar en otro lugar. Dios cumplirá este hecho: Él hará que todas las personas en todo el universo vengan ante Él y adoren al Dios que está en la tierra, y Su obra en otros lugares cesará y las personas se verán obligadas a buscar el camino verdadero. Será como José: todos fueron a él por comida y se postraron ante él porque él tenía cosas para comer. Con el fin de evitar la hambruna, las personas serán obligadas a buscar el camino verdadero. Toda la comunidad religiosa sufrirá una severa hambruna y solo el Dios de hoy es la fuente de agua viva, que posee la fuente que siempre fluye provista para el disfrute del hombre, y las personas vendrán y dependerán de Él. Ese será el tiempo cuando las obras de Dios sean reveladas y Dios sea glorificado; todas las personas en todo el universo adorarán a este “ser humano” común y corriente. ¿No será este el día de la gloria de Dios? Un día, los pastores ancianos enviarán telegramas buscando el agua de la fuente de agua viva. Ellos serán ancianos, pero aun así vendrán a adorar a esta persona, a quien despreciaron. Con sus bocas lo reconocerán y en sus corazones confiarán en Él; ¿no es esto una señal y una maravilla? Cuando todo el reino se regocije será el día de la gloria de Dios, y a cualquiera que venga a vosotros y reciba la buena noticia de Dios, Dios lo bendecirá, y a los países y a las personas que lo hagan Dios los bendecirá y los cuidará. La dirección futura será así: los que obtengan las declaraciones de la boca de Dios tendrán una senda para caminar en la tierra, y sean hombres de negocios o científicos o educadores o industriales, los que estén sin las palabras de Dios tendrán dificultades en dar siquiera un solo paso y serán obligados a buscar el camino verdadero. Esto es lo que quiere decir “Con la verdad caminarás por todo el mundo; sin la verdad, no irás a ningún lado”. Los hechos son así: Dios usará el Camino (lo cual se refiere a todas Sus palabras) para dirigir todo el universo y gobernar y conquistar a la humanidad. Las personas siempre están esperando un gran cambio en los medios por los cuales obra Dios. Para hablar claramente, Dios controla a las personas por medio de las palabras y debes hacer lo que Él dice, lo desees o no; este es un hecho objetivo y todos lo deben obedecer y, de igual manera, es algo inexorable y conocido por todos.

El Espíritu Santo les da a las personas un sentimiento. Después de leer las palabras de Dios, en sus corazones la gente se siente firme y en paz, mientras que los que no obtienen las palabras de Dios se sienten vacíos. Tal es el poder de las palabras de Dios. Las personas tienen que leerlas y después de hacerlo son alimentadas y no pueden prescindir de ellas. Es como cuando la gente ingiere opio: les da fuerza y sin él sienten su poderosa atracción y no tienen fuerza. Esa es la tendencia entre las personas hoy. Leer las palabras de Dios les da fuerza a las personas. Si no las leen, se sienten lánguidas, pero después de leerlas, de inmediato se levantan del lecho. Esto es la palabra de Dios ejerciendo poder en la tierra y Dios gobernando en la tierra. Algunas personas quieren irse o se han cansado de la obra de Dios. En cualquier caso, no se pueden separar de las palabras de Dios; no importa qué tan débiles estén, aun así deben vivir de acuerdo con las palabras de Dios, y no importa qué tan rebeldes sean, todavía no se atreven a dejar las palabras de Dios. Cuando las palabras de Dios realmente muestran su poder es cuando Dios gobierna y ejerce poder; así es como obra Dios. Esto, después de todo, es el medio por el cual obra Dios y nadie lo puede dejar. Las palabras de Dios se difundirán entre incontables hogares, llegarán a ser conocidas por todos y sólo entonces Su obra se difundirá por todo el universo. Es decir, si la obra de Dios debe difundirse por todo el universo, entonces Sus palabras deben difundirse. En el día de la gloria de Dios, las palabras de Dios mostrarán su poder y autoridad. Cada una de Sus palabras desde tiempos inmemoriales hasta hoy se cumplirá y se hará realidad. De esta manera, la gloria será para Dios en la tierra; es decir, Sus palabras reinarán en la tierra. Todos los que sean malvados serán castigados por las palabras de boca de Dios; todos los que sean justos serán benditos por las palabras que salen de Su boca, y todos serán establecidos y hechos completos por las palabras de Su boca. Él tampoco manifestará ninguna señal o maravilla; todo se cumplirá por Sus palabras y Sus palabras producirán hechos. Todos en la tierra celebrarán las palabras de Dios, ya sean adultos o niños, hombres, mujeres, viejos o jóvenes: todas las personas se someterán bajo las palabras de Dios. Las palabras de Dios aparecen en la carne, permitiendo que la gente las vea en la tierra, nítidas y realistas. Esto es lo que quiere decir que la Palabra se haga carne. Dios ha venido a la tierra principalmente para cumplir el hecho de que “la Palabra se hizo carne”, es decir, Él ha venido para que Sus palabras puedan ser emitidas desde la carne (no como en el tiempo de Moisés en el Antiguo Testamento, cuando la voz de Dios habló directamente desde el cielo). Después de eso, cada una de Sus palabras se cumplirá durante la Era del Reino Milenario, se volverán hechos visibles ante los ojos del hombre, y las personas los contemplarán con sus propios ojos sin la menor disparidad. Este es el significado supremo de la encarnación de Dios. Es decir, la obra del Espíritu se cumple a través de la carne y por medio de las palabras. Este es el verdadero significado de “la Palabra se hizo carne” y “la aparición de la Palabra en la carne”. Solo Dios puede hablar la voluntad del Espíritu y solo Dios en la carne puede hablar en nombre del Espíritu; las palabras de Dios se hacen claras en Dios encarnado y guían a todos los demás. Nadie está exento, todos existen dentro de este ámbito. Solo por estas declaraciones las personas pueden llegar a ser conscientes; los que no ganan de esta manera están soñando despiertos si piensan que pueden ganar las declaraciones del cielo. Tal es la autoridad demostrada en la carne encarnada de Dios y hace que todos crean en ella con total convicción. Ni siquiera los más venerables expertos y pastores religiosos pueden hablar estas palabras. Todos se deben someter a ellas y nadie podrá hacer otro comienzo. Dios usará palabras para conquistar el universo. Él hará esto, no por medio de Su carne encarnada, sino por medio de las declaraciones de boca de Dios hecho carne para conquistar a todas las personas en todo el universo; solo esto es el Verbo hecho carne y solo esto es la aparición de la Palabra en la carne. Tal vez, los humanos tengan la impresión de que Dios no ha realizado mucha obra, pero Dios solo tiene que declarar Sus palabras y ellas estarán completamente convencidas e impresionadas. Sin hechos, las personas gritan y chillan; con las palabras de Dios, se quedan calladas. Con toda seguridad Dios logrará este hecho, porque este es el plan de Dios establecido hace mucho tiempo: cumplir el hecho de la llegada de la Palabra a la tierra. De hecho, no hay necesidad de que Yo lo explique: la llegada del Reino Milenario a la tierra es la llegada de las palabras de Dios a la tierra. El descenso de la Nueva Jerusalén desde el cielo es la llegada de las palabras de Dios para vivir entre los hombres, para acompañar cada acción del hombre y todos sus pensamientos más secretos. Este también es un hecho que Dios cumplirá; esta es la belleza del Reino Milenario. Este es el plan que estableció Dios: Sus palabras aparecerán en la tierra por mil años, y manifestarán todos Sus hechos, y completarán toda Su obra en la tierra, después de lo cual esta etapa de la humanidad llegará a su fin.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Musica cristiana gratis | La gente de Dios de todas las naciones expresa sus sentimientos al unísono

Musica cristiana gratis | La gente de Dios de todas las naciones expresa sus sentimientos al unísono
I
Mira el reino de Dios, donde Dios lo rige todo.
Desde que comenzó la creación hasta el día de hoy,
quienes son guiados por Él han sufrido adversidades.
Han tenido altibajos. Pero ahora viven bajo Su luz.
¿Quién no llora por las injusticias de ayer?
¿Quién no derrama lágrimas por ganarse hoy la vida?
¿Quién no aprovecha la ocasión de dedicar su corazón a Dios?
¿Quién no quiere dar voz a su pasión y experiencia?
¿Quién no llora por las injusticias de ayer?
¿Quién no derrama lágrimas por ganarse hoy la vida?
¿Quién no aprovecha la ocasión de dedicar su corazón a Dios?
¿Quién no quiere dar voz a su pasión y experiencia?
II
En sus corazones vive Dios, porque Su obra se ha cumplido.
¿Quién no llora por las injusticias de ayer?
¿Quién no derrama lágrimas por ganarse hoy la vida?
¿Quién no aprovecha la ocasión de dedicar su corazón a Dios?
¿Quién no quiere dar voz a su pasión y experiencia?
¿Quién no llora por las injusticias de ayer?
¿Quién no derrama lágrimas por ganarse hoy la vida?
¿Quién no aprovecha la ocasión de dedicar su corazón a Dios?
¿Quién no quiere dar voz a su pasión y experiencia?
De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Recomendación: Alabanza cristiana

El Apocalipsis profetiza que el nuevo nombre de Dios será Dios Todopoderoso cuando vuelva

El Apocalipsis profetiza: “Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios— el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso” (Apocalipsis 1:8). “Al vencedor le haré una columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que desciende del cielo de mi Dios, y mi nombre nuevo” (Apocalipsis 3:12). De aquí, vemos que el Señor adoptará un nuevo nombre cuando regrese, -el Todopoderoso-, es decir, Dios Todopoderoso. Leamos un párrafo de la Palabra de Dios para entenderlo mejor.
Dios Todopoderoso: “Una vez se me conoció como Jehová. También se me llamó el Mesías, y las personas me llamaron una vez Jesús el Salvador con amor y aprecio. Hoy, sin embargo, ya no soy el Jehová o el Jesús que las personas conocieron en tiempos pasados; Yo soy el Dios que ha regresado en los últimos días, el que pondrá fin a la era. Soy el Dios mismo que surge del extremo de la tierra, repleto de todo Mi carácter y lleno de autoridad, honor y gloria. Las personas nunca se han relacionado conmigo, nunca me han conocido y siempre han sido ignorantes de Mi carácter. Desde la creación del mundo hasta hoy, ni una sola persona me ha visto. Este es el Dios que se le aparece al hombre en los últimos días, pero que está oculto entre los hombres. Él mora entre los hombres, verdadero y real, como el sol ardiente y la llama abrasadora, lleno de poder y rebosante de autoridad. No hay una sola persona o cosa que no será juzgada por Mis palabras y ni una sola persona o cosa que no será purificada por el fuego ardiente. Finalmente, todas las naciones serán bendecidas debido a Mis palabras y también serán hechas pedazos debido a ellas. De esta forma, todas las personas durante los últimos días verán que Yo soy el Salvador que ha regresado, y que Yo soy el Dios Todopoderoso que conquista a toda la humanidad. Y todos verán que una vez fui la ofrenda por el pecado para el hombre, pero que en los últimos días también me convierto en las llamas del sol que incineran todas las cosas, así como el Sol de la justicia que revela todas las cosas. Esta es Mi obra en los últimos días. Tomé este nombre y soy poseedor de este carácter para que todas las personas puedan ver que Yo soy un Dios justo, el sol ardiente, la llama abrasadora, y que todos puedan adorarme, al único Dios verdadero, y para que puedan ver Mi verdadero rostro: no soy solo el Dios de los israelitas ni soy solo el Redentor, soy el Dios de todas las criaturas en todos los cielos, la tierra y los mares”.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Recomendación: Devocional

Película cristiana | «No os metáis en mis asuntos» Quitar la traba en el camino del reino celestial

Película cristiana | «No os metáis en mis asuntos» Quitar la traba en el camino del reino celestial


Li Qingxin es predicadora de una iglesia clandestina en China y ha sido fiel al Señor durante muchos años. Siempre realiza con entusiasmo la obra del Señor de difundir el evangelio, y vigila y espera la venida del Señor para que la eleve al reino celestial. En los últimos años, Li Qingxin ha visto que varias denominaciones se están quedando cada vez más desoladas. En cambio, el Relámpago Oriental tiene cada vez mayor dinamismo, a pesar de la condena y persecución frenéticas del Gobierno comunista chino y los círculos religiosos. Cada vez aceptan el Relámpago Oriental más ovejas buenas de diferentes denominaciones. Por tal motivo, Li Qingxin hace examen de conciencia. En concreto, ha visto que los pastores y ancianos de los círculos religiosos no vacilan en inventarse distintos tipos de rumores y tonterías para condenar y manchar el nombre de la Iglesia de Dios Todopoderoso. Incluso se coordinan con el Gobierno comunista chino para detener a predicadores del Relámpago Oriental. Intuye que las obras y los actos del pastor y el anciano se desvían del camino del Señor, y se da cuenta de que tal vez sea el camino verdadero y la manifestación y obra del Señor todo aquello a lo que el Partido Comunista de China y los círculos religiosos se oponen y condenan ferozmente. A continuación, ella y algunos compañeros deciden buscar e investigar el Relámpago Oriental, pero se encuentran con toda clase de obstáculos y problemas por parte del pastor y el anciano. Al leer las palabras de Dios Todopoderoso y escuchar el testimonio de los predicadores de la Iglesia de Dios Todopoderoso, Li Qingxin y los demás aprenden a discernir los rumores y falacias del pastor y el anciano. Así comprenden su deleznable intención y sus siniestros engaños al impedir que los seguidores investiguen el camino verdadero y ven claramente el verdadero rostro hipócrita del pastor y el anciano. A viva voz, Li Qingxin y los demás les dicen al pastor y al anciano religiosos: «¡No os metáis en nuestros asuntos!». Finalmente, logran deshacerse de la trampa y la esclavitud del pastor y el anciano y regresar ante el trono de Dios.

Recomendación: Testimonio cristiano

Sólo los que se enfocan en la práctica pueden ser perfeccionados

En los últimos días, Dios se hizo carne para hacer la obra que debía hacer, y llevar a cabo Su ministerio de palabras. Él vino en persona a obrar entre los seres humanos con el propósito de perfeccionar a esas personas que son conformes a Su corazón. Desde el momento de la creación hasta hoy, Él solamente ha llevado a cabo esta clase de obra durante los últimos días. Dios se ha encarnado solamente durante los últimos días para hacer una obra a tan gran escala. Aunque Él soporta dificultades que a las personas les resultaría difícil soportar y, aunque Él es un gran Dios que sin embargo tiene la humildad para convertirse en un hombre corriente, ningún aspecto de Su obra se ha retrasado y Su plan no caído en lo más mínimo presa del caos. Él está haciendo la obra según Su plan original. Uno de los propósitos de esta encarnación es conquistar a personas, otro es perfeccionar a las personas a las que ama. Él desea ver con Sus propios ojos a las personas que perfecciona, y constatar por Sí mismo cómo las personas que Él perfecciona dan testimonio por Él. No hay que perfeccionar a una persona ni a dos. En cambio, se trata de un grupo que forman muy pocas personas. Las personas de este grupo proceden de diversos países y de diversas nacionalidades del mundo. El propósito de hacer tanta obra es obtener a este grupo de personas, lograr el testimonio que estos dan de Él, y obtener la gloria que Él puede obtener de ellos. Dios no realiza obra que no tenga significado o que no tenga valor. Puede decirse que, al hacer tanta obra, el objetivo de Dios es perfeccionar a todos los que Él desea perfeccionar. En el tiempo libre que Él tenga aparte de esto, eliminará a los malvados. Debes saber que Él no hace esta gran obra por quienes son malos; al contrario, Él se entrega en Su totalidad por ese pequeño número de personas que han de ser perfeccionadas por Él. La obra que Él hace, las palabras que Él pronuncia, los misterios que Él revela, Su juicio y Su castigo son todos por causa de ese pequeño número de personas. Él no se hizo carne por los que son malos, y ni mucho menos provoca esta gente malvada una gran ira en Él. Él dice verdad, y habla de la entrada, por aquellos que han de ser perfeccionados; Él se hizo carne por ellos, y por ellos concede Sus promesas y bendiciones. La verdad, la entrada y la vida en humanidad de las que Él habla no se obran en beneficio de los que son malos. Él quiere evitar hablarles a los que son malos. En su lugar, desea conceder todas las verdades a los que han de ser perfeccionados. Pero Su obra exige que, por el momento, se les permita disfrutar a los malos de algunas de Sus riquezas. Los que no llevan a cabo la verdad, no satisfacen a Dios e interrumpen Su obra son todos malos. No pueden ser perfeccionados, y Dios los aborrece y los rechaza. Por el contrario, las personas que ponen en práctica la verdad, pueden satisfacer a Dios y se gastan enteramente por la obra de Dios son las personas que Él va a perfeccionar. Aquellos a los que Dios quiere completar no son otros que este grupo de personas, y la obra que Él hace es por el bien de estas personas. La verdad de la que Él habla va dirigida a las personas que están dispuestas a ponerla en práctica. Él no habla a las personas que no ponen en práctica la verdad. El incremento de conocimiento profundo y el crecimiento del discernimiento a los que Él alude van dirigidos a las personas que pueden llevar a cabo la verdad. Cuando Él habla de quienes han de ser perfeccionados, es a estas personas a las que se refiere. La obra del Espíritu Santo se dirige a las personas que están dispuestas a practicar la verdad. Cosas como poseer sabiduría y humanidad se dirigen a las personas que están dispuestas a poner en práctica la verdad. Puede que aquellos que no ejercen la verdad oigan muchas palabras sobre ella, pero como por naturaleza son personas muy malvadas que no están interesadas en la verdad, al oírlas entienden sólo doctrinas, palabras y teorías vacías sin el menor valor para su entrada en la vida. Ninguna de ellas es leal a Dios; todas ellas son personas que ven a Dios, pero no pueden obtenerlo; están todas condenadas por Él.

El Espíritu Santo tiene una senda que recorrer en cada persona, y a cada una le concede la oportunidad de ser perfeccionada. A través de tu negatividad, se te hace conocer tu corrupción y, después, al sacar de ti la negatividad, encontrarás una senda de práctica; todas estas son maneras en las que eres perfeccionado. Además, por medio de la dirección y la iluminación continuas de algunas cosas positivas en tu interior, cumplirás proactivamente tu función, crecerás en percepción, y ganarás discernimiento. Cuando tus condiciones son buenas, estás especialmente dispuesto a leer la palabra de Dios, a orar a Él, y puedes relacionar los sermones que oyes con tus propios estados. En ocasiones así, Dios te esclarece e ilumina en tu interior, y hace que te des cuenta de algunas cosas del aspecto positivo. Así es como eres perfeccionado en el aspecto positivo. En estados negativos, eres débil y pasivo; sientes que no tienes a Dios en tu corazón, pero Él te ilumina, y te ayuda a encontrar una senda para practicar. Salir de esto es alcanzar la perfección en el aspecto negativo. Dios puede perfeccionar al hombre tanto en los aspectos positivos como en los negativos. Depende de si puedes experimentar y de si buscas que Dios te perfeccione. Si verdaderamente buscas que Dios te perfeccione, entonces lo negativo no te puede quitar nada, sino que te puede traer cosas que son más reales y te puede hacer más capaz para saber qué es lo que falta dentro de ti y más capaz de comprender tus estados reales y ver que el hombre no tiene nada y no es nada; si no experimentas pruebas, no sabes esto, y siempre vas a sentir que estás por encima de los demás y que eres mejor que todos los demás. A través de todo esto vas a ver que todo lo que pasó antes, Dios lo hizo y Dios lo protegió. La entrada a las pruebas te deja sin amor ni fe, te falta oración y no puedes cantar himnos; y, sin darte cuenta, en medio de esto llegas a conocerte. Dios tiene muchos medios para perfeccionar al hombre. Emplea toda clase de ambientes para tratar con el carácter corrupto del hombre y usa varias cosas para poner al hombre al descubierto; en un sentido trata con el hombre, en otro pone al hombre al descubierto y en otro revela al hombre, escarbando y revelando los “misterios” en las profundidades del corazón del hombre, y mostrándole al hombre su naturaleza revelando muchos de sus estados. Dios perfecciona al hombre a través de muchos métodos —por medio de la revelación, por medio del trato, por medio del refinamiento y el castigo— para que el hombre pueda saber que Dios es práctico.

¿Qué es lo que buscáis ahora? Ser perfeccionados por Dios, conocer a Dios, obtenerle o tal vez lo que buscáis es comportaros a la manera de un Pedro de los noventa, o tener una fe mayor que la de Job, o tal vez buscáis que Dios os llame justos y llegar ante Su trono, o ser capaces de manifestar a Dios en la tierra y dar un testimonio poderoso y resonante de Él. Independientemente de lo que busquéis, en general lo hacéis con el fin de ser salvados por Dios. No importa si buscas ser una persona justa, si buscas a la manera de Pedro o buscas la fe de Job o ser perfeccionado por Dios; todo es la obra que Dios hace en el hombre. En otras palabras, sin importar lo que busques, todo es en aras de ser perfeccionado por Dios, de experimentar Su palabra, de satisfacer el corazón de Dios; busques lo que busques, todo es en aras de descubrir el encanto de Dios, de buscar una senda para practicar en la experiencia real, con el objetivo de ser capaz de desechar tu carácter rebelde, alcanzar un estado normal en tu interior, ser capaz de conformarte completamente a la voluntad de Dios, convertirte en una persona correcta, y tener un motivo acertado en todo lo que haces. La razón de que experimentes todas estas cosas es llegar a conocer a Dios, y conseguir el crecimiento de la vida. Aunque lo que experimentas es la palabra de Dios y son acontecimientos reales, al igual que las personas, los asuntos y las cosas que te rodean, finalmente eres capaz de conocer a Dios y de ser perfeccionado por Él. Procurar recorrer la senda de una persona justa o buscar poner en práctica la palabra de Dios: estas cosas son la pista por la que corres, mientras que conocer a Dios y ser perfeccionado por Él son el destino. Ya busques ahora el perfeccionamiento por parte de Dios o busques dar testimonio de Él, en términos generales, el fin último de todo es conocer a Dios; para que la obra que Él hace en ti no sea en vano, de modo que llegues por fin a conocer la realidad de Dios, Su grandeza y, más aún, Su humildad y Su escondimiento, y conocer la gran cantidad de obra que Él hace en ti. Dios se ha humillado hasta un nivel tal, que lleva a cabo Su obra en esta gente inmunda y corrupta y perfecciona a este grupo de personas. Dios no sólo se hizo carne para vivir y comer entre las personas, pastorearlas, y proveer lo que estas necesitan. Lo más importante es que Él realiza Su poderosa obra de salvación y conquista en estas personas insoportablemente corruptas. Él vino al corazón del gran dragón rojo para salvar a estas, las más corruptas de las personas, de forma que todas las personas puedan ser cambiadas y hechas nuevas. La inmensa dificultad que Dios soporta no es solo la del Dios encarnado, sino principalmente que el Espíritu de Dios sufre una humillación extrema; Él se humilla y oculta tanto que se convierte en una persona corriente. Dios se encarnó, y tomó la forma de carne para que las personas vean que Él tiene una vida y unas necesidades humanas normales. Con esto basta para demostrar que Dios se ha humillado en gran medida. El Espíritu de Dios se materializa en la carne. Su Espíritu es muy elevado y grande, pero Él toma la forma de un ser humano común e insignificante, para así hacer la obra de Su Espíritu. El calibre, el conocimiento, el sentido, lo humano y la vida de cada uno de vosotros muestran que sois realmente indignos de aceptar esta clase de obra de Dios. Sois realmente indignos para permitir que Él soporte semejante sufrimiento por vuestra causa. ¡Dios es tan grande! ¡Él es tan supremo, y las personas tan malas y bajas! Sin embargo, Él sigue obrando en ellas. Él no solo se encarnó con el fin de proveer para las personas, para hablarles, sino que incluso vive con ellas. Dios es tan humilde, tan adorable. Si tan pronto como se menciona el amor de Dios, tan pronto como se menciona Su gracia, derramas lágrimas al tiempo que pronuncias gran alabanza; si llegas a este estado, entonces tienes un conocimiento verdadero de Dios.

Existe una desviación en la búsqueda de las personas hoy día; ellas solo buscan amar a Dios y satisfacerlo, pero no tienen conocimiento alguno de Él, y han descuidado el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo en ellas. No poseen el fundamento de un conocimiento verdadero de Dios. De esta forma pierden energía conforme su experiencia progresa. Todos aquellos que buscan tener un conocimiento verdadero de Dios, aunque en el pasado no gozaban de buenos estados, tendían hacia la negatividad y la debilidad, y derramaban lágrimas con frecuencia, caían en el desánimo y perdían la esperanza; ahora, a medida que ganan más experiencia, sus estados mejoran. Después de experimentar el ser tratadas y quebrantadas, y habiendo pasado por una ronda de pruebas y refinamiento, han tenido un gran progreso. Los estados negativos se reducen y ha habido algo de cambio en su carácter de vida. Al someterse a más pruebas, sus corazones comienzan a amar a Dios. Existe una regla para el perfeccionamiento de las personas por parte de Dios, y es que Él te esclarece usando una parte deseable de ti, de forma que tengas una senda para practicar, y puedas apartarte de todos los estados negativos, para ayudar a tu espíritu a alcanzar la liberación, y hacerte más capaz de amarlo. Así, eres capaz de desechar el carácter corrupto de Satanás. Eres sencillo y abierto, estás dispuesto a conocerte y a poner en práctica la verdad. Dios sin duda va a bendecirte, así que cuando eres débil y negativo, Él te esclarece doblemente, te ayuda a conocerte más, a estar más dispuesto a arrepentirte por ti mismo, y a ser más capaz de practicar las cosas que deberías practicar. Solo de esta forma puede estar tranquilo y en paz tu corazón. Aquel que normalmente presta atención a conocer a Dios, a conocerse a sí mismo, que presta atención a su propia práctica, será capaz de recibir con frecuencia la obra de Dios, así como Su guía y Su esclarecimiento. Aunque una persona así pueda encontrarse en un estado negativo, es capaz de cambiar las cosas de inmediato, ya sea debido a la acción de la conciencia o al esclarecimiento de la palabra de Dios. El cambio de carácter de una persona siempre se consigue cuando ella conoce su estado real, el carácter y la obra de Dios. Una persona que esté dispuesta a conocerse y a abrirse será capaz de llevar a cabo la verdad. Esta clase de persona es una persona leal a Dios; y la persona que es leal a Dios tiene entendimiento de Él, ya sea este entendimiento profundo o superficial, escaso o abundante. Esta es la justicia de Dios, y es algo que las personas alcanzan; es su propia ganancia. Una persona que tiene conocimiento de Dios es alguien que tiene una base, que tiene visión. Esta clase de persona está segura respecto a la carne de Dios, y está segura respecto a la palabra de Dios y la obra de Dios. Independientemente de cómo obre o hable Dios, o de cómo otras personas causen molestias, ella puede mantenerse firme, y ser testigo de Dios. Cuanto más sea así la persona, más puede llevar a cabo la verdad que entiende. Como ella siempre está practicando la palabra de Dios, obtiene más entendimiento de Él, y posee la determinación para ser siempre un testigo para Dios.

Tener discernimiento, sumisión y la capacidad de ver el interior de las cosas, de forma que seas de espíritu sagaz, significa que tienes las palabras de Dios iluminándote y esclareciéndote en tu interior en cuanto te enfrentas con algo. Esto es ser de espíritu sagaz. Todo lo que Dios hace es en aras de ayudar a reavivar el espíritu de las personas. ¿Por qué dice Dios siempre que las personas son insensibles y torpes? Es porque el espíritu de las personas ha muerto, y ellas se han vuelto insensibles hasta un punto en el que son completamente inconscientes de las cosas del espíritu. La obra de Dios consiste en hacer progresar la vida de las personas, y ayudar a que su espíritu cobre vida, de manera que puedan ver al interior de las cosas del espíritu y sean siempre capaces de amar a Dios en su corazón y satisfacerlo. Llegar a este punto muestra que el espíritu de una persona ha sido reavivado, y la próxima vez que encuentre algo, puede reaccionar inmediatamente. Es receptiva a los sermones, y reacciona con rapidez ante las situaciones. Esto es lograr la sagacidad de espíritu. Hay muchas personas que tienen una reacción rápida a un acontecimiento externo, pero tan pronto como se menciona la entrada a la realidad, o las cosas detalladas en el espíritu, se vuelven insensibles y torpes. Solo entienden algo si lo tienen delante de la cara. Todas estas son señales de ser espiritualmente insensibles y torpes, de tener poca experiencia de las cosas del espíritu. Algunas personas son sagaces de espíritu, y tienen discernimiento. En cuanto oyen palabras que señalan sus estados, no pierden tiempo en escribirlas. En cuanto oyen palabras sobre principios de práctica, son capaces de aceptarlas y aplicarlas a su experiencia subsiguiente, logrando así un cambio en sí mismos. Esta es una persona ávida de espíritu. ¿Por qué son capaces de reaccionar tan rápidamente? Es porque se centran en estas cosas en la vida cotidiana. Cuando leen las palabras de Dios, son capaces de contrastar sus estados con ellas y reflexionar sobre ellos mismos. Cuando oyen la comunicación y los sermones, además de palabras que traen el esclarecimiento y la iluminación, son capaces de recibirlas inmediatamente. Es como dar comida a una persona hambrienta; es capaz de comérsela de inmediato. Si das de comer a alguien que no tiene hambre, no reacciona con tanta rapidez. Tú oras con frecuencia a Dios, y eres capaz de reaccionar enseguida cuando te enfrentas con algo: lo que Dios exige en este asunto, y cómo deberías actuar. Dios te guio en este asunto la última vez; cuando te encuentres hoy con esto mismo, sabrás naturalmente cómo practicar de una manera que satisfaga el corazón de Dios. Si siempre practicas y experimentas de esta forma, en algún punto te sale más fácil. Cuando lees la palabra de Dios sabes a qué clase de persona se está refiriendo Dios, sabes de qué tipo de condiciones del espíritu está hablando, eres capaz de comprender el punto clave y de ponerlo en práctica; esto muestra que eres capaz de experimentar. ¿Por qué son deficientes algunas personas a este respecto? Es porque no ponen mucho esfuerzo en el aspecto de la práctica. Aunque están dispuestas a poner la verdad en práctica, no tienen una perspectiva verdadera de los detalles del servicio, de los detalles de la verdad en su vida. Se quedan confundidos cuando ocurre algo. De esta forma, puedes descarriarte cuando llegue un falso profeta o un falso apóstol. Debes comunicar a menudo sobre las palabras y la obra de Dios; solo de esta manera serás capaz de comprender la verdad y desarrollar discernimiento. Si no comprendes la verdad, no tendrás discernimiento. Por ejemplo, las cosas que dice Dios, cómo obra Dios, cuáles son Sus exigencias para las personas, con qué tipo de personas deberías entrar en contacto, y qué tipo de personas deberías evitar; debes comunicar a menudo sobre estas cosas. Si siempre experimentas la palabra de Dios de esta forma, entenderás la verdad y entenderás plenamente muchas cosas, y también tendrás discernimiento. Qué es la disciplina por el Espíritu Santo, qué es la culpa nacida de la voluntad humana, qué es la dirección del Espíritu Santo, qué es la disposición de un entorno, qué es que las palabras de Dios esclarezcan el interior. Si no tienes claras estas cosas, no tendrás discernimiento. Deberías saber qué viene del Espíritu Santo, qué es carácter rebelde, cómo obedecer la palabra de Dios, y cómo desechar tu propia rebeldía; si tienes un entendimiento experimental de estas cosas, tendrás una base; cuando ocurra algo, tendrás una verdad apropiada con la cual medirlo y visiones adecuadas como base. Tendrás principios en todo lo que hagas y serás capaz de actuar según la verdad. Entonces tu vida estará llena del esclarecimiento de Dios, de Sus bendiciones. Él no tratará mal a nadie que lo busque sinceramente. Él no tratará mal a nadie que lo viva, que dé testimonio de Él, y no maldecirá a nadie que sea capaz de estar sinceramente sediento de la verdad. Si, mientras comes y bebes las palabras de Dios, puedes prestar atención para conocer tu propia condición verdadera, a tu propia práctica, y a tu propio entendimiento, entonces, cuando te encuentres con un problema recibirás esclarecimiento y obtendrás entendimiento práctico. Entonces tendrás una senda de práctica, y tendrás discernimiento en todo. Es improbable que se pueda engañar a una persona que tiene la verdad, es improbable que se comporte de forma perjudicial o actúe excesivamente. Gracias a la verdad, está protegida, y también gracias a la verdad, obtiene más entendimiento. Gracias a la verdad tiene más sendas para practicar, consigue más oportunidades para que el Espíritu Santo obre en ella, y más ocasiones de ser perfeccionada.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Música cristiana | Alabados sean los logros de la obra de Dios (A Capela)

Música cristiana | Alabados sean los logros de la obra de Dios (A Capela)

La obra de Dios cambia tan rápido, insondable y convincente al hombre.
Las escenas hoy son diferentes de antes, todas ellas son hermosas y nuevas.
Toda cosa vuelve a surgir, todo es renovado, todo es santo.
Todo el pueblo alaba a Dios llena de gozo,
la voz de alabanza rasgando el tercer cielo (el tercer cielo).
¡Alabad! ¡Aclamad! ¡Cantad! Todo el pueblo alabe a Dios de corazón.
¡Alabad! ¡Aclamad! ¡Cantad! Todo el pueblo alabe a Dios de corazón.

¡Aleluya!

Todos los amantes de Dios obedecen a Dios
y viven la realidad de la palabra de Dios.
Todas las personas se han deshecho de la suciedad y corrupción
y se han vuelto limpias,
glorificando y testificando del santo nombre de Dios
y satisfaciendo el deseo del corazón de Dios.
La tierra está llena de santidad y justicia,
presentando una escena hermosa y nueva. (¡Aleluya!)
¡Alabad! ¡Aclamad! ¡Cantad! ¡Dad verdadera alabanza desde nuestros corazones!
¡Alabad! ¡Aclamad! ¡Cantad! ¡Dad verdadera alabanza desde nuestros corazones!

¡Aleluya! ¡Alabar a Dios! ¡Alabar a Dios!

Alabar el logro de la obra de Dios. Dios ha ganado toda la gloria.
Todo el pueblo se ha sometido ante Dios,
cumpliendo su respectiva función y guardando su propio lugar.
¡Viviendo en la palabra de Dios, adoramos y alabamos a Dios delante de Él!
Estamos inmersos en la alegría con Dios.
(¡Aleluya!)
¡Alabad! ¡Aclamad juntos! ¡Nuestra alabanza es incesante!
¡Alabad! ¡Cantad juntos! ¡Nuestra alabanza es incesante!
¡Alabad! ¡Aclamad juntos! ¡Nuestra alabanza es incesante!
¡Alabad! ¡Cantad juntos!
¡Nuestra alabanza es incesante! ¡Incesante!
De “Seguir Al Cordero Y Cantar Nuevos Cánticos”

Recomendación: Escuchar música cristiana

Reflexion del evangelio de hoy | Los grandes desastres han llegado, ¿te has arrepentido de verdad?

Reflexion del evangelio de hoy | Los grandes desastres han llegado, ¿te has arrepentido de verdad?

Hoy en día, los desastres son frecuentes en todo el mundo, y la única manera en que podemos ser protegidos por Dios en medio de ellos es arrepentirnos de verdad ante Él. Tal vez dirías: “He confesado mis pecados y me he arrepentido ante el Señor, y he aumentado la frecuencia de orar y participar en reuniones, hago más buena obra, y esto es el verdadero arrepentimiento, de esta manera puedo ser protegido por Él en el desastre”. Pero, ¿con tener estas buenas acciones podremos alcanzar el verdadero arrepentimiento? Dios dice: “[…] seréis, pues, santos porque yo soy santo” (Levítico 11:45). Dios es santo y justo, y nos demanda que logremos la purificación de la naturaleza pecaminosa, que dejemos de pecar y de resistirnos a Él, que obedezcamos y amemos sinceramente a Él, y es obvio que sólo cumplir estas demandas es arrepentirse sinceramente. Mirando a nosotros mismos, aunque tenemos algunos cambios en nuestro comportamiento, es innegable que nuestra naturaleza pecaminosa no se ha resuelto, y aún vivimos en el ciclo de pecar durante el día y confesar por la noche sin ser capaces de poner las palabras del Señor en práctica, como hablar mentira, ser soberbios, envidiar y odiar a otros, e incluso quejarnos de Dios y juzgarlo por asuntos insatisfechos, así sucesivamente.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com. 

Recomendación: Señales de los ultimos tiempos

El hombre corrupto no es capaz de representar a Dios

El hombre siempre ha vivido bajo la cubierta de la influencia de las tinieblas, encadenado sin libertad por la influencia de Satanás, incapaz de escapar, y su carácter, después de que Satanás lo haya procesado, se vuelve cada vez más corrupto. Puede decirse que el hombre ha vivido siempre ha vivido con su carácter satánico corrupto y es incapaz de amar sinceramente a Dios. Así pues, si quiere amar a Dios, debe despojarse de su santurronería, prepotencia, arrogancia, engreimiento, y todas esas cosas que pertenecen al carácter de Satanás. Si no, su amor es impuro, un amor satánico que no puede recibir en absoluto la aprobación de Dios. Sin ser directamente perfeccionado, tratado, quebrantado, podado, disciplinado, castigado y refinado por el Espíritu Santo, nadie puede amar sinceramente a Dios. Si dices que una parte de tu carácter representa a Dios y, por lo tanto, puedes amarlo sinceramente, entonces eres alguien cuyas palabras son arrogantes y eres ridículo. ¡Tales personas son el arcángel! La naturaleza innata del hombre es incapaz de representar directamente a Dios; debe despojarse de su naturaleza innata por medio de la perfección de Dios y sólo entonces, sólo cuidando de la voluntad de Dios, al cumplir las intenciones de Dios y además someterse a la obra del Espíritu Santo, lo que vive puede ser aprobado por Dios. Nadie que viva en la carne puede representar directamente a Dios, salvo el hombre usado por el Espíritu Santo. Sin embargo, ni siquiera de una persona así puede decirse que su carácter y lo que vive representen por completo a Dios; solo puede decirse que el Espíritu Santo gobierna lo que vive. Este tipo de carácter no puede representar a Dios.
Aunque Dios predestina el carácter del hombre, esto es incuestionable y puede considerarse positivo, Satanás lo ha procesado y, por tanto todo el carácter del hombre es el de Satanás. Algunas personas afirman que el carácter de Dios ha de ser directo en Su obra, y que esto también se manifiesta en ellas, que su carácter también es así, y por tanto dicen que su carácter representa a Dios. ¿Qué tipo de personas son estas? ¿Puede el carácter satánico corrupto representar a Dios? ¡Cualquiera que declare que su carácter representa a Dios, blasfema a Dios e insulta al Espíritu Santo! El método mediante el cual obra el Espíritu Santo muestra que la obra de Dios en la tierra es únicamente la obra de conquista. Como tal, las muchas actitudes satánicas del hombre tienen que ser purificadas, lo que el hombre vive sigue siendo la imagen de Satanás, es lo que el hombre cree que es bueno, y representa los hechos de su carne; para ser más precisos, representa a Satanás y no puede representar a Dios en absoluto. Aunque alguien ame ya a Dios hasta el extremo de ser capaz de disfrutar una vida del cielo en la tierra, pueden hacer declaraciones como: “¡Dios! No puedo amarte lo suficiente”, y ha alcanzado la esfera más alta, todavía no puede decirse que viva o represente a Dios, porque la esencia del hombre es diferente a la de Dios y el hombre nunca puede vivir a Dios y mucho menos volverse Dios. Lo que el hombre vive bajo la dirección del Espíritu Santo sólo está de acuerdo con lo que Dios exige del hombre.
Todas las acciones y los hechos de Satanás se manifiestan en el hombre. Hoy, todas las acciones y los hechos del hombre son una expresión de Satanás y, por tanto, no pueden representar a Dios. El hombre es la personificación de Satanás y su carácter es incapaz de representar el carácter de Dios. Algunas personas tienen buen carácter; Dios puede hacer alguna obra por medio del carácter de estas personas, cuyas obras gobierna el Espíritu Santo; sin embargo, su carácter no puede representar a Dios. La obra que Él hace en ellas consiste tan sólo en trabajar con aquello que ya existe en su interior y ampliarlo. Ya sean profetas de eras pasadas o aquellos usados por Dios, nadie puede representarlo directamente. Las personas sólo llegan a amar a Dios bajo la presión de las circunstancias y ninguna se esfuerza en cooperar por voluntad propia. ¿Cuáles son las cosas positivas? Todo lo que viene directamente de Dios es positivo; el carácter del hombre, sin embargo, ha sido procesado por Satanás y no puede representar a Dios. Solo el amor, la voluntad de sufrir, la justicia, la sumisión, la humildad y la ocultación del Dios encarnado representan directamente a Dios. Esto se debe a que cuando Él vino, lo hizo sin una naturaleza pecaminosa y vino directamente de Dios; Satanás no lo había procesado. Jesús sólo posee la semejanza de la carne pecadora y no representa el pecado; por lo tanto, Sus acciones, Sus hechos, y Sus palabras, hasta ese tiempo anterior a Su cumplimiento de la obra por medio de la crucifixión (incluida esta), son todos directamente representativos de Dios. El ejemplo de Jesús es suficiente para demostrar que nadie con una naturaleza pecaminosa puede representar a Dios, y que el pecado del hombre representa a Satanás. Es decir, el pecado no representa a Dios y Él no tiene pecado. Incluso la obra realizada en el hombre por el Espíritu Santo sólo puede considerarse gobernada por este y no puede decirse que el hombre la haya hecho en nombre de Dios. Pero, en lo que respecta al hombre, ni su pecado ni su carácter lo representan. Al observar la obra realizada por el Espíritu Santo en el hombre en el pasado hasta hoy en día, uno ve que el hombre tiene aquello que vive sólo porque el Espíritu Santo ha realizado su obra en él. Muy pocos son capaces de vivir la verdad después de que el Espíritu Santo se haya ocupado de ellos y los haya disciplinado. Es decir, sólo la obra del Espíritu Santo está presente, la cooperación por parte del hombre es nula. ¿Ves esto claro ahora? Siendo así, ¿cómo harás todo lo posible para cooperar con Él y cumplir con tu deber cuando obre el Espíritu Santo?

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso