Música cristiana | Marchando por el sendero del amor a Dios

Música cristiana | Marchando por el sendero del amor a Dios
I
No me importa el camino frente a mí;
cumplir la voluntad de Dios es mi vocación.
Tampoco me importa mi futuro,
al elegir amar a Dios, seré fiel hasta el final.
No importan los grandes peligros y adversidades,
ni lo duro y arduo que el camino es,
con mi objetivo de alcanzar Su día de gloria,
todo abandonaré, lucharé para avanzar.
II
¿Has pensado lo tenso que está Dios?
¿Cómo cooperar con Dios, compartiendo Su ansiedad?
Debo considerar cómo reconfortar a Dios.
Al querer amar a Dios, me sacrifico a Él.
Es hora de que seamos fieles a Dios;
sufriremos por testimoniarlo.
Dios ha sufrido tanto por nosotros;
es tiempo de devolverle Su amor.
Hermanos y hermanas, levantémonos.
Nadie ni nada impedirá que amemos a Dios.
Abandona todo y sé fiel a Dios, para que pronto Él descanse.
Demos la bienvenida al día que Dios logre la gloria,
que Dios logre la gloria.
De «Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos»

Recomendación: Escuchar música cristiana

¿Quieres hallar el camino para acoger al Señor? Lee la Palabra de Dios

Dios Todopoderoso dice: “‘El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias’. ¿Habéis oído ahora las palabras del Espíritu Santo? Las palabras de Dios han venido sobre vosotros. ¿Las oís? Dios realiza la obra de las palabras en los últimos días y tales palabras son las del Espíritu Santo, porque Dios es el Espíritu Santo y también puede hacerse carne; por tanto, las palabras del Espíritu Santo, tal como se hablaron en el pasado, son las palabras de Dios encarnado hoy. Hay muchas personas absurdas que creen que ya que habla el Espíritu Santo, Su voz debería hablar desde los cielos para que la gente lo oiga. Cualquiera que piense de esta forma no conoce la obra de Dios. En verdad, las declaraciones habladas por el Espíritu Santo son las habladas por Dios hecho carne. El Espíritu Santo no puede hablar directamente al hombre, ni siquiera en la Era de la Ley habló Jehová directamente al pueblo. ¿Acaso no sería bastante menos probable que lo hiciera en esta era actual? Para que Dios haga declaraciones para llevar a cabo la obra, Él debe hacerse carne, o de lo contrario Su obra no sería capaz de conseguir sus objetivos. Los que rechazan a Dios encarnado son los que no conocen el Espíritu ni los principios por los que obra Dios. Los que creen que ahora es la era del Espíritu Santo, pero no aceptan Su nueva obra, son aquellos que viven en una fe vaga y abstracta. Esas personas nunca recibirán la obra del Espíritu Santo. Los que solo piden que el Espíritu Santo hable y realice Su obra directamente y no aceptan las palabras o la obra de Dios encarnado, ¡nunca serán capaces de entrar en la nueva era ni de que Dios les traiga una salvación completa!”.
Las palabras de Dios nos dicen que la clave para dar recibir Su regreso es escuchar las palabras del Espíritu Santo a las iglesias. Aquí las palabras del Espíritu Santo se refieren a lo que Dios dice a las iglesias mediante la encarnación, en vez de que Su Espíritu dice en el cielo por medio del trueno, es decir, encontrar las palabras de Su retorno es lo mismo que oír las del Espíritu Santo a las iglesias.

Recomendación: Devocional cristiano de hoy

Reflexión cristiana|»La bendición más maravillosa» Una reconstrucción narrada de una historia real

Reflexión cristiana|»La bendición más maravillosa» Una reconstrucción narrada de una historia real

La obra teatral “La bendición más maravillosa” es la historia de un predicador de una iglesia clandestina. Creía que con sólo abandonar su hogar y su empleo, aparte de trabajar y predicar el evangelio, podría recibir la bendición de Dios. Tras aceptar la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días, siguió como de costumbre y, como líder de la iglesia, únicamente se ocupaba de trabajar mucho mientras descuidaba la práctica de las palabras de Dios. En sus asuntos solía apoyarse en su carácter corrupto. A Dios le disgustaba esto y él perdió la obra del Espíritu Santo. Después de perder su puesto de líder, durante un tiempo estuvo negativo y se opuso a Dios, pero lo despertó el juicio de Sus palabras. Se dio cuenta de que la bendición más maravillosa de Dios a la humanidad es Su juicio y castigo…

Recomendación: Vídeos de testimonios cristianos reales

Escuchar música cristiana | Sigue a Dios por el camino difícil

Escuchar música cristiana | Sigue a Dios por el camino difícil
I
Tú te esfuerzas por Dios,
yo me consagro a Él,
Mi familia me dejó,
el mundo me calumnió.
El camino para seguir a Dios
no es nada fácil.
Dedico mi alma y corazón
a expandir el reino de Dios.
He visto
las estaciones cambiar.
Recibo el gozo
y dolor que vendrán.
Para cumplir Sus requisitos,
Sus planes obedezco.
Sufriré toda la vida,
¡complaceré Su corazón!
Sufriré toda la vida,
¡complaceré Su corazón!
II
En la senda para amar a Dios,
soporto duras pruebas.
El peligro y la angustia
no provocan ni una queja.
Aunque mi carne sienta dolor,
mi corazón ama a Dios.
En todo lugar,
soy testigo de Sus obras.
He visto
las estaciones cambiar.
Recibo el gozo
y dolor que vendrán.
Para cumplir Sus requisitos,
Sus planes obedezco.
Sufriré toda la vida,
¡complaceré Su corazón!
Sufriré toda la vida,
¡complaceré Su corazón!
III
Las pruebas y tribulación
pesan mucho sobre mí.
Vivo los altibajos de la vida.
Pero quiero hacer Su voluntad,
y dedicarle todo mi ser.
Me he hecho a la idea
de sufrir toda la vida.
Sufriré toda la vida,
¡complaceré Su corazón!
Sufriré toda la vida,
¡complaceré Su corazón!
De “Seguir Al Cordero Y Cantar Nuevos Cánticos”

Recomendación: Canción cristiana

¿Cómo viene el Señor a hacer la obra de juicio en los últimos días?

Si eres un creyente sincero en el Señor, debes saber que la Biblia profetiza muchas veces que el Señor vendrá a hacer la obra de juicio, pero ¿sabes cómo Dios juzga y purifica al hombre en los últimos días?
Dios Todopoderoso dice: “En los últimos días, Cristo usa una variedad de verdades para enseñar al hombre, para exponer la esencia del hombre y para analizar minuciosamente sus palabras y acciones. Estas palabras comprenden verdades diversas tales como: el deber del hombre, cómo el hombre debe obedecer a Dios, cómo debe ser leal a Dios, cómo debe vivir una humanidad normal, así como también la sabiduría y el carácter de Dios, etc. Todas estas palabras son dirigidas a la esencia del hombre y a su carácter corrupto. En particular, las palabras que exponen cómo el hombre desdeña a Dios se refieren a que el hombre es una personificación de Satanás y una fuerza enemiga contra Dios. Al emprender Su obra de juicio, Dios no aclara simplemente la naturaleza del hombre con unas pocas palabras; la expone, la trata y la poda a largo plazo. Estos métodos de exposición, de trato y poda, no pueden ser sustituidos con palabras ordinarias, sino con la verdad de la que el hombre carece por completo. Sólo los métodos de este tipo pueden llamarse juicio; sólo a través de este tipo de juicio puede el hombre ser doblegado y completamente convencido de la sumisión a Dios y, además, obtener un conocimiento verdadero de Dios. Lo que la obra de juicio propicia es el entendimiento del hombre sobre el verdadero rostro de Dios y la verdad sobre su propia rebeldía. La obra de juicio le permite al hombre obtener mucho entendimiento de la voluntad de Dios, del propósito de la obra de Dios y de los misterios que le son incomprensibles. También le permite al hombre reconocer y conocer su esencia corrupta y las raíces de su corrupción, así como descubrir su fealdad. Estos efectos son todos propiciados por la obra de juicio, porque la esencia de esta obra es, en realidad, la obra de abrir la verdad, el camino y la vida de Dios a todos aquellos que tengan fe en Él. Esta obra es la obra de juicio realizada por Dios”.
Extracto de “La Palabra manifestada en carne”
En los últimos días, Dios ha venido a pronunciar muchas palabras, revelando y juzgando la naturaleza satánica y el carácter corrupto de nosotros, los seres humanos y mostrándonos el camino para ser salvados y entrar en el reino de los cielos. A través de experimentar el juicio y el castigo de la Palabra de Dios, vemos que la humanidad ha sido corrompida muy profundamente por Satanás y está llena de las actitudes satánicas como la arrogancia, el engaño, Por ejemplo, cuando creemos en Dios, podemos renunciar algo y pagar un poco precio por Dios, pero todo esto es para hacer tratos con Dios y obtener bendiciones o la corona, no para amar y satisfacer a Él en absoluto; cuando nos encontramos con pruebas o tribulaciones, todavía podemos culpar a Dios en nuestro corazón sin la verdadera obediencia a Él. Vemos que todo lo que revelamos es el carácter satánico y que vivimos sin la semejanza humana. Al darnos cuenta de esto, no podemos evitar caer ante Dios para arrepentirnos, y estamos dispuestos a aceptar el castigo y el juicio de Dios. Mediante estas experiencias prácticas, podemos comprender en profundidad que el juicio de Dios en los últimos días es la salvación para nosotros y es Su amor.

Música cristiana | El verdadero amor de Dios (A Capela)

Música cristiana | El verdadero amor de Dios (A Capela)

¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!
Hoy vengo ante Dios otra vez y contemplo Su bello rostro.
La la la la la la.
Hoy vengo ante Dios otra vez y me despido de mi pasado sin rumbo.
¡Aleluya!
Hoy vengo ante Dios otra vez;
el gozo de Su palabra llena mi corazón de dulzura sin igual.
Hoy vengo ante Dios otra vez; tengo muchas palabras sinceras que expresar.
Sus tiernas palabras me riegan y alimentan para crecer (alimentan para crecer).
Sus firmes palabras me alientan a levantarme al caer (levantarme al caer).
¡Oh Dios! Te alabamos; eres Tú quien nos ha elevado (nos ha elevado).
Por toda Tu gracia y misericordia, es que podemos alabarte hoy.
¡Te amamos, Dios Todopoderoso verdadero!
La la la la la la la la la la la. ¡Alabado sea Dios Todopoderoso!
La la la la la la la la la la la. ¡Aleluya!
La la la la la la la la la la la. ¡Alabado sea Dios Todopoderoso!
La la la la la la la la la la la. ¡Aleluya!

¡Oh Dios! Tú nos amas tanto, nos dejas gozar Tus palabras todos los días.
La la la la la la.
¡Oh Dios! Tú nos amas tanto, todos los días nos das un esclarecimiento nuevo.
¡Aleluya!
¡Oh Dios! Tú nos amas tanto, nos riegas y alimentas a nosotros, Tu pueblo.
¡Oh Dios! Tú nos amas tanto, nos guías para liberarnos de la influencia de Satanás.
¡Levantémonos, hermanos y hermanas!
Alabemos juntos a nuestro Dios (la la la la la).
Estamos juntos hoy; valoremos la oportunidad que Dios nos da (la oportunidad).
Despojémonos de todas las cargas de la carne,
y alabemos a Dios Todopoderoso de todo corazón (alabemos a Dios Todopoderoso).
¡Cumplamos el deber con todo corazón y empeño, ¡y amemos a Dios con obras de verdad!
¡Te amaremos por siempre, Dios Todopoderoso verdadero!
¡Amén!
De «Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos»

Recomendación: Canciones cristianas

Qué punto de vista deberían tener los creyentes

¿Qué es lo que el hombre ha logrado desde que empezó a creer en Dios? ¿Qué has llegado a conocer acerca de Él? ¿Cuánto has cambiado debido a tu creencia en Él? Actualmente, todos sabéis que la creencia del hombre en Dios no es solo para la salvación del alma y el bienestar de la carne ni para enriquecer su vida a través del amor de Dios, etc. Hoy por hoy, si amas a Dios por el bienestar de la carne o el placer momentáneo, aunque al final tu amor por Él alcance su plenitud y no pidas nada más, este amor que buscas sigue estando adulterado y no le resulta agradable a Dios. Aquellos que usan su amor por Dios para enriquecer su existencia apagada y llenar un vacío en su corazón son los que codician una vida cómoda, no quienes buscan sinceramente amar a Dios. Este tipo de amor es forzado, persigue la gratificación mental, y Dios no lo necesita. ¿Qué clase de amor es entonces el tuyo? ¿Para qué amas a Dios? ¿Cuánto amor verdadero existe dentro de ti por Él ahora? El amor de la mayoría de vosotros es como el mencionado anteriormente. Esta clase de amor solo puede mantener su situación actual; no puede alcanzar la inmutabilidad, ni arraigarse en el hombre. Este tipo de amor es solo como una flor que florece y se seca sin dar frutos. En otras palabras, después de que hayas amado a Dios una vez de esa forma, si no hay nadie que te guíe en la senda que tienes por delante, caerás. Si solo puedes amar a Dios en la época de amar a Dios pero posteriormente tu carácter de vida permanece sin cambios, entonces seguirás siendo incapaz de escapar de la influencia de las tinieblas, y seguirás sin poder librarte de las ataduras y los engaños de Satanás. Ningún hombre así puede ser ganado plenamente por Dios; al final, su espíritu, alma y cuerpo seguirán perteneciendo a Satanás. No puede haber dudas acerca de esto. Todos aquellos a los que Dios no puede ganar de un modo total volverán a su lugar original, esto es, de regreso a Satanás, y descenderán al lago de fuego y azufre para aceptar el siguiente paso del castigo de Dios. Los ganados por Él son los que se rebelan contra Satanás y escapan de su campo de acción. Ellos serán contados oficialmente entre el pueblo del reino. Así es como llegan a ser las personas del reino. ¿Estás dispuesto a convertirte en esta clase de persona? ¿Estás dispuesto a ser ganado por Dios? ¿Estás dispuesto a escapar del campo de acción de Satanás y volver a Dios? ¿Perteneces ahora a Satanás o formas parte del pueblo del reino? Tales cosas deberían estar claras ya y no requerir más explicación.

En tiempos pasados, muchos buscaron con ambición y nociones desenfrenadas, buscaron como resultado de sus propias esperanzas. Dejemos estas cuestiones de lado por un momento; lo que es de importancia clave ahora es encontrar una forma de práctica que permita a cada uno de vosotros mantener una condición normal delante de Dios y liberaros gradualmente de los grilletes de la influencia de Satanás, de forma que podáis ser ganados por Dios, y vivir en la tierra lo que Él pide de vosotros. Solo de este modo podéis satisfacer las intenciones de Dios. Muchos creen en Él, pero no saben qué es lo que Él quiere ni lo que Satanás quiere. Creen de forma insensata y confusa y simplemente siguen la corriente, y por tanto nunca han tenido una vida cristiana normal; es más, jamás han tenido relaciones personales normales, mucho menos una relación normal con Dios. De esto se desprende que son muchas las dificultades y deficiencias del hombre, así como otros factores que pueden frustrar la voluntad de Dios. Esto es suficiente para demostrar que el hombre aún no se ha colocado en la senda correcta de creencia en Dios ni ha entrado en la experiencia real de la vida humana. ¿Y qué es entonces ir por la senda correcta de creencia en Dios? Significa que puedes calmar tu corazón delante de Dios en todo momento y gozar de una comunión normal con Él, llegando gradualmente a conocer lo que falta en el hombre y obteniendo lentamente un conocimiento más profundo de Dios. A través de esto, tu espíritu adquiere una nueva perspectiva y nuevo esclarecimiento cada día; crece tu anhelo, buscas entrar en la verdad, y cada día hay nueva luz y nuevo entendimiento. A través de esta senda, te liberas poco a poco de la influencia de Satanás y creces en tu vida. Tales personas han entrado en la senda correcta. Evalúa tus propias experiencias reales y examina la senda que has perseguido en tu fe. Analízate frente a todo esto. ¿Estás en la senda correcta? ¿En qué asuntos te has liberado de los grilletes de Satanás y de su influencia? Si aún tienes que colocarte en la senda correcta, tus ataduras con Satanás todavía no se han cortado. Siendo así, ¿puede esta búsqueda del amor por Dios conducirte hacia un amor auténtico, resuelto y puro? Puedes decir que tu amor por Dios es firme y sincero, pero aún no te has liberado de los grilletes de Satanás. ¿No estás intentando poner en ridículo a Dios? Si deseas alcanzar un estado en el cual tu amor por Él no esté adulterado y deseas que Él te gane totalmente y que te cuente entre el pueblo del reino, entonces debes colocarte primero en la senda correcta de creencia en Dios.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Músicas cristianas | Los días sin Dios están llenos de dolor

Músicas cristianas | Los días sin Dios están llenos de dolor
I
Cuando uno no entiende el destino
ni entiende la soberanía de Dios,
cuando uno va a tientas con terquedad,
tambaleándose a través de la niebla,
el camino se le hace muy difícil,
el camino le romperá el corazón.
Los días sin Dios están llenos de dolor.
Si uno acepta la soberanía del Creador,
se entrega a todos Sus planes,
y busca una vida humana de verdad,
puede librarse de la pena,
librarse de todo el sufrimiento,
librarse del vacío de la vida,
librarse del vacío de la vida.
II
Cuando uno no tiene a Dios y no puede verlo,
no puede reconocer Su soberanía,
cada día es miserable y no tiene sentido.
No importa adonde esté ni lo que haga,
sus medios de vida y sus objetivos,
cuando uno no tiene a Dios,
la pena y el dolor son difíciles de abandonar.
Los días sin Dios están llenos de dolor.
Si uno acepta la soberanía del Creador,
se entrega a todos Sus planes,
y busca una vida humana de verdad,
puede librarse de la pena,
librarse de todo el sufrimiento,
librarse del vacío de la vida,
librarse del vacío de la vida.
III
Cuando la gente reconoce
la soberanía de Dios sobre su destino,
los listos eligen entenderlo y aceptarlo,
despedirse de los días de dolor,
formando una buena vida con sus propias manos.
Ya no se resistirán al destino
ni perseguirán sus objetivos.
Los días sin Dios están llenos de dolor.
Si uno acepta la soberanía del Creador,
se entrega a todos Sus planes,
y busca una vida humana de verdad,
puede librarse de la pena,
librarse de todo el sufrimiento,
librarse del vacío de la vida,
librarse del vacío de la vida.
De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Recomendación: Canción cristiana

El cumplimiento de las profecías no significa que el Señor vendrá pronto, sino que ya ha regresado

Cuando se hable del regreso del Señor, algunas personas dirán que la ocurrencia del desastre cumple las profecías del regreso del Señor, y que esto demuestra que Él va a regresar pronto. Por lo tanto, al oír a alguien testificar que el Señor ha regresado, no lo creen, ni buscan ni investigan el camino verdadero. Así pues, ¿el Señor viene pronto o ya ha vuelto?
Hace 2000 años, los discípulos le preguntaron al Señor Jesús: “¿Cuál será la señal de tu venida y de la consumación de este siglo?” (Mateo 24:3). Les respondió: “Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos. Pero todo esto es solo el comienzo de dolores” (Mateo 24:7-8). Las palabras del Señor Jesús nos dicen que el Señor vendrá a terminar la Era de la Gracia y a abrir una nueva cuando los desastres hayan ocurrido con frecuencia en todo el mundo.
Dios Todopoderoso dice: “Cuando se habla de los últimos días, esto se refiere a una era independiente; una en la que Jesús dijo que sin duda deberéis afrontar desastres y terremotos, hambrunas y plagas, lo que señalará que es una nueva era, y no la antigua Era de la Gracia”.
“Dios ha encarnado en China continental, o, en palabras de los compatriotas de Hong Kong y Taiwán, en el “interior”. Cuando Dios descendió del cielo a la tierra, nadie ni en el cielo ni en la tierra fue consciente de esto, pues este es el verdadero significado de que Dios regrese de un modo oculto. Él ha estado obrando y viviendo en la carne durante mucho tiempo; sin embargo, nadie ha sido consciente de ello. Incluso hasta el día de hoy, nadie lo reconoce. Tal vez esto seguirá siendo un enigma eterno. Esta vez, la venida de Dios en la carne es algo de lo que ningún ser humano puede ser consciente. Independientemente de qué tan grande y poderoso sea el impacto de la obra del Espíritu, Dios siempre permanece impasible, sin revelarse jamás. Se puede decir que es como si esta etapa de Su obra estuviera ocurriendo en el ámbito celestial. Aunque sea algo evidente para todos los que tengan ojos para ver, nadie lo reconoce. Cuando Dios concluya esta etapa de Su obra, la humanidad entera romperá con su actitud habitual y despertará de su largo sueño. […] Al amanecer, sin que las multitudes lo supieran, Dios vino a la tierra e inició Su vida en la carne. Las personas no fueron conscientes de la llegada de este momento. Quizás todas estaban dormidas; tal vez muchos de los que estaban despiertos y vigilantes esperaban, y es posible que muchos estuvieran orando en silencio a Dios en el cielo. Sin embargo, entre todas estas personas, ni una sola supo que Dios ya había llegado a la tierra”.
Después de leer las palabras de Dios, podemos descubrir que Él ha venido silenciosamente del cielo a la tierra para llevar a cabo obra, es Dios Todopoderoso encarnado, quien ha expresado la verdad y ha hecho la obra de purificar y salvar al hombre. Ahora los grandes desastres han comenzado a caer, la obra de Dios durante Su encarnación va a llegar a su fin. Para no ser abandonados y eliminados por Dios, lo más urgente para nosotros es buscar Sus huellas y acoger Su vuelta.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com. 

Recomendación: La venida de Cristo

¿Cómo lograr el verdadero arrepentimiento en medio del desastre? ¿Has encontrado remedios?

Ahora que los desastres son cada vez más graves en todo el mundo, es el momento crítico de recibir la venida del Señor. Muchos herman@s nos envían mensajes, por ejemplo: “Las señales del regreso del Señor han aparecido. Aunque hago oraciones y confieso mis pecados ante el Señor todos los días, todavía los cometo a menudo, así que me preocupa mucho ser abandonado por el Señor cuando venga”. De hecho, si no resolvemos la raíz de pecar con frecuencia, por mucho que oremos y confesemos, seguimos sin transformación ni el verdadero arrepentimiento. Entonces, ¿cómo?
Leamos algunos versículos. “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios” (1 Pedro 4:17). “El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, esa lo juzgará en el día final” (Juan 12:48). “Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17:17). Estos versículos dicen claro que el Señor vendrá de nuevo a hacer una etapa de la obra de juzgar y purificar al hombre, para que sea completamente liberado de la atadura del pecado y alcance la purificación y el sincero arrepentimiento.
Dios Todopoderoso dice: “En los últimos días, Cristo usa una variedad de verdades para enseñar al hombre, para exponer la sustancia del hombre y para analizar minuciosamente sus palabras y acciones. Estas palabras comprenden verdades diversas tales como el deber del hombre, cómo el hombre debe obedecer a Dios, cómo debe ser leal a Dios, cómo debe vivir una humanidad normal, así como la sabiduría y el carácter de Dios, etc. Todas estas palabras están dirigidas a la sustancia del hombre y a su carácter corrupto. En particular, las palabras que exponen cómo el hombre desdeña a Dios se refieren a que el hombre es una personificación de Satanás y una fuerza enemiga contra Dios. Al emprender Su obra del juicio, Dios no aclara simplemente la naturaleza del hombre con unas pocas palabras; la expone, la trata y la poda a largo plazo. Estos métodos de exposición, de trato y poda no pueden ser sustituidos con palabras corrientes, sino con la verdad de la que el hombre carece por completo. Solo los métodos de este tipo pueden llamarse juicio; solo a través de este tipo de juicio puede el hombre ser doblegado y completamente convencido de la sumisión a Dios y, además, obtener un conocimiento verdadero de Dios. Lo que la obra de juicio propicia es el entendimiento del hombre sobre el verdadero rostro de Dios y la verdad sobre su propia rebeldía. La obra de juicio le permite al hombre obtener mucho entendimiento de la voluntad de Dios, del propósito de la obra de Dios y de los misterios que le son incomprensibles. También le permite al hombre reconocer y conocer su esencia corrupta y las raíces de su corrupción, así como descubrir su fealdad. Estos efectos son todos propiciados por la obra del juicio, porque la esencia de esta obra es, en realidad, la obra de abrir la verdad, el camino y la vida de Dios a todos aquellos que tengan fe en Él”.
Ahora el Señor ha regresado, es Cristo de los últimos días, Dios Todopoderoso, quien está haciendo la obra de juzgarnos y purificarnos a través de expresar la verdad, y Sus palabras han revelado la verdad de que no obedecemos a Dios y nos resistimos a Él, haciendo que podamos ver nuestros pecados y tener un verdadero sentimiento de abominación hacia nosotros mismos, en sentido de que practiquemos Sus palabras y obedezcamos voluntariamente Su juicio y castigo en adelante, y terminemos teniendo gradualmente transformación en la naturaleza pecaminosa y lograremos el genuino arrepentimiento. Por ende, aceptar la obra de juicio de Dios en los últimos días es la única manera para alcanzar el genuino arrepentimiento.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com. 

Recomendación: Qué es el arrepentimiento