Reflexión sobre la fe: ¿Qué es la fe verdadera? Y ¿cómo tener fe en Dios?

Huafei

Lo que Dios nos exige a cada uno de nosotros como cristianos es que tengamos auténtica fe. La Biblia relata muchos ejemplos de personas que vieron los maravillosos actos de Dios y fueron bendecidas por Él a consecuencia de su fe. Moisés tenía fe en Dios y, guiado por Él, pudo superar el sinfín de obstáculos y limitaciones de Faraón y comandar con éxito el éxodo de los israelitas desde Egipto. Abraham tenía fe en Dios, estaba dispuesto a ofrecerle en sacrificio a su único hijo, Isaac, y finalmente Dios lo bendijo permitiendo que su descendencia se multiplicara y formara grandes naciones. Job tenía fe en Dios y supo mantenerse firme dando testimonio de Él en el transcurso de dos pruebas; Dios lo bendijo más aún, se le apareció y le habló desde una tempestad. En Mateo, la mujer cananita tenía fe en el Señor Jesús y creía que Él podía expulsar el espíritu maligno de su hija; se lo pidió y Él sanó la enfermedad de su hija. Como cristianos, es imprescindible que entendamos la verdad de lo que significa la auténtica fe para que, sean cuales sean las penurias que experimentemos en la vida —fracasos en los negocios, reveses, desgracias familiares—, podamos ampararnos en la fe y seguir a Dios sin vacilar, dando así rotundo testimonio de Él y recibiendo finalmente Su aprobación.

¿Tenemos auténtica fe en el Señor?

Tal vez algunos hermanos y hermanas, al oír hablar de la fe, declaren con confianza que ellos sí la tienen. “Tengo fe en Dios al 100 %. Reconozco a Dios en todo momento, lo que demuestra que soy una persona de fe”. “Creo que el Señor Jesús es nuestro Salvador y que fue crucificado para redimirnos de nuestros pecados. Siempre que oremos y nos confesemos ante el Señor, Él nos perdonará los pecados. ¿Eso no es tener fe en el Señor?”. “Hace años que creo; he dejado mi profesión, mi familia y mi empleo para entregarme al Señor y trabajar para Él. He fundado iglesias por todas partes y sufrido mucho sin quejarme jamás. Todas estas son manifestaciones de que tengo fe en Dios”. Es innegable que creemos en la existencia de Dios, que trabajamos y nos entregamos al Señor con entusiasmo y que sufrimos y pagamos las consecuencias por Él. No obstante, ¿significan estas cosas que tenemos auténtica fe en Dios? Merece la pena que todos nosotros, hermanos y hermanas que sinceramente creemos en el Señor y tenemos sed de la verdad, analicemos y hablemos de este asunto.

Veamos mi ejemplo. Desde que me hice cristiana, siempre he participado activamente en reuniones, he compartido el evangelio con otras personas y he ofrecido apoyo a hermanos y hermanas que estaban pasando por debilidades. Jamás una dificultad me ha impedido hacer estas cosas. Estoy más que dispuesta a dejar de lado mis comodidades humanas para servir al Señor con entusiasmo, por lo que me considero una persona amante y devota del Señor y que tiene fe en Él. Sin embargo, cuando mis familia y yo enfermamos y nuestro estado no mejoraba ni siquiera tras haber orado durante un tiempo, me desanimé, me sentí decepcionada por Dios y llegué a quejarme de que no nos protegía ni a mí familia ni a mí. La cruda realidad me reveló que yo carecía por completo de auténtica fe y que únicamente la basaba en la armonía familiar y en que estuviéramos libres de enfermedades físicas o catástrofes. No obstante, mi verdadera estatura se reveló en el momento en que sucedió algo indeseado. Fue entonces cuando comprendí que mi fe en Dios era tan pobre que daba pena, que no era nada de lo que realmente pudiera alardear. Al observar a los hermanos y hermanas de mi entorno, la mayoría estaban igual. Algunos, por lo general, dejan de asistir a los servicios religiosos cuando sus horarios les coinciden con asuntos domésticos o profesionales, con el fin de que no se vean afectados sus propios intereses. Puede que otros oren al Señor para pedirle una salida la primera vez que se bloquean buscando empleo o en otros aspectos, pero si el problema sigue sin resolverse, le guardan rencor al Señor y hasta se desaniman y desmotivan. Pasan a confiar en los amigos de su entorno que parecen tener poder y autoridad o es posible que actúen en función de sus propios esquemas. También hay hermanos y hermanas que participan con entusiasmo en todos los aspectos del trabajo de la iglesia cuando reciben bendiciones del Señor, pero cuando sucede algo terrible en casa o afrontan un fracaso en los negocios, viven en la incomprensión y las quejas hacia el Señor o incluso se alejan de Él.

Por lo que expresamos y vivimos diariamente, vemos que nuestra fe, sencillamente, no resiste las pruebas de la realidad. Simplemente reconocemos que el Señor Jesús es el Dios verdadero y creemos que es nuestro Salvador, lo que no implica que tengamos auténtica fe en Él. Sobre todo, no implica que nunca vayamos a negar ni a abandonar a Dios sea cual sea el entorno en que nos hallemos. Eso se debe a que nuestra fe no se fundamenta en una verdadera comprensión de Dios, sino en si podemos o no recibir Sus bendiciones y promesas y sacar algún provecho. Por eso nuestra fe en Dios no tiene nada de auténtica. Entonces, ¿qué es la auténtica fe y cómo se expresa?¡Disfrutadlo!

Película cristiana «La fe en Dios»: ¿Qué significa la verdadera fe en Dios?

Qué es realmente la auténtica fe

Dicen las palabras de Dios: “No importa cómo obre Dios y tampoco importa tu entorno, eres capaz de buscar la vida y la verdad, y buscas el conocimiento de la obra de Dios, y posees un entendimiento de Sus acciones y eres capaz de actuar según la verdad. Hacer esto es tener fe verdadera, y hacer esto muestra que no has perdido la fe en Dios. Solo puedes tener auténtica fe en Dios si eres capaz de insistir en buscar la verdad a través del refinamiento, si eres capaz de amar verdaderamente a Dios y no desarrollas dudas sobre Él; si independientemente de lo que Él haga, sigues practicando la verdad para satisfacerlo y si eres capaz de buscar en las profundidades de Su voluntad y ser considerado con esta” (‘Los que serán hechos perfectos deben someterse al refinamiento’ en “La Palabra manifestada en carne”). Con las palabras de Dios entendemos que la auténtica fe es la capacidad de conservar un corazón que venere a Dios y se someta a Él en cualquier entorno al que hagamos frente, aunque nos topemos con dificultades y refinaciones, reveses y fracasos, y con independencia de cuánto sea nuestro sufrimiento carnal o espiritual. Debemos ser capaces de buscar la verdad, comprender la voluntad de Dios y seguir dedicándonos a Él en el entorno que Él haya dispuesto. Sólo una persona así puede considerarse una persona de auténtica fe. Veamos ahora las experiencias de Abraham y Job para entender mejor qué es la auténtica fe.

1. La fe de Abraham

Cuando Abraham tenía cien años, Dios le prometió que le concedería un hijo, Isaac. Sin embargo, cuando Isaac creció, Dios le dijo a Abraham que tenía que ofrecerlo en sacrificio. Es probable que a muchas personas les parezca que esta forma de obrar de Dios se aleja demasiado de las nociones humanas o incluso que, si nos sobreviniera esa clase de prueba, sin duda trataríamos de rebatir a Dios. Sin embargo, ante esto, la reacción de Abraham fue justo la contraria a la que esperaríamos. No sólo no rebatió a Dios, sino que fue capaz de someterse verdaderamente a Él y de devolverle a Isaac sincera y fielmente. Tal como relata la Biblia: “Abraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus mozos y a su hijo Isaac; y partió leña para el holocausto, y se levantó y fue al lugar que Dios le había dicho. […] Llegaron al lugar que Dios le había dicho y Abraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña. Entonces Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo” (Génesis 22:3, 9-10). Todos los seres humanos son de la carne: somos sensibles y, ante algo así, seguro que sufrimos y nos duele. En cambio, Abraham se abstuvo de intentar negociar con Dios y fue capaz de obedecer Su mandato porque sabía que Dios primero le había concedido a Isaac y que después se lo iba a quitar. Obedeció correctamente: así era la fe de Abraham en Dios. Creía verdaderamente en Dios y se sometió totalmente a Él; incluso si aquello le suponía separarse de su mayor tesoro, se ofreció a devolverle a Isaac a Dios. Al final, la fe y obediencia auténticas de Abraham a Dios le granjearon Su aprobación y Sus bendiciones. Dios permitió que fuera precursor de muchas naciones; su descendencia ha prosperado, se ha multiplicado y ha formado grandes naciones.

2. La fe de Job

La Biblia nos cuenta que Job tenía una familia muy próspera, así como diez hijos y muchos sirvientes; sus semejantes le tenían gran respeto y consideración. Sin embargo, tentado y atacado por Satanás, Job perdió todas sus posesiones y a sus hijos en un solo día, tras lo cual todo su cuerpo quedó llagado. Con aquella prueba, Job pasó de ser el más grande hombre a la persona más desvalida de Oriente, y además fue juzgado y atacado por su familia y sus amigos. Ni siquiera ante semejante prueba profirió Job una sola palabra de queja a Dios y hasta se postró a adorarlo, diciendo: “Salí desnudo del vientre de mi madre y desnudo regresaré a él; Jehová dio y Jehová quitó; bendito sea el nombre de Jehová” (Job 1:21);* y “¿Aceptaremos el bien de Dios y no aceptaremos el mal?” (Job 2:10). Gracias a esta prueba, Job pudo abstenerse de pecar de palabra y presentarse ante Dios en oración. Esto demostró que llevaba a Dios en su corazón, que tenía auténtica fe en Él, que creía que todas las circunstancias y cosas estaban en las manos de Dios y que todas aquellas situaciones que afrontaba tenían la aprobación de Dios y no eran obra del hombre. Asimismo, a lo largo de sus décadas de vida, Job había experimentado profundamente que todo cuanto tenía provenía de la soberanía y las disposiciones de Dios; Él le había otorgado todas sus riquezas, que no eran fruto de su labor. Así pues, si Dios quería quitarle lo que previamente le había dado, era natural y correcto y él, como ser creado, debía someterse a que Dios le quitara esas cosas. No debía rebatir a Dios y, sobre todo, no debía quejarse de Él; aunque le arrebatara la propia vida, sabía que no debía proferir ni una sola queja. El testimonio de Job humilló del todo a Satanás y después Dios se apareció a Job en medio de una tempestad para otorgarle más bendiciones todavía.

Con las experiencias de Abraham y Job vemos que, para lograr una auténtica fe en Dios, primero hemos de comprender de verdad la soberanía de Dios y creer que todas las cosas y circunstancias se encuentran plenamente a Su alcance. También debemos conocer realmente nuestro lugar como seres creados y estar en posesión del razonamiento propio de las criaturas humanas. Por grandes que sean nuestras pruebas y dificultades, no podemos culpar ni abandonar a Dios, sino que debemos seguir siendo capaces de buscar Su voluntad, permanecer de Su lado y seguirlo sin vacilar. Por grande que sea el sufrimiento que soportemos, tenemos que ser capaces de mantenernos firmes en el testimonio de Dios. Sólo aquellos que pueden hacerlo están en posesión de una auténtica fe en Dios. Simplemente piensa en esos hermanos y hermanas detenidos y perseguidos por el Partido Comunista de China, ateo, que incluso han sufrido brutales torturas y han sido condenados a varios años de cárcel, pero que jamás han negado ni abandonado a Dios: esa es una auténtica fe en Dios. Hay hermanos y hermanas rechazados por sus familias y amigos tras hacerse creyentes o a cuyas familias se les presenta una desgracia, pero que nunca se quejan a Dios y son capaces de continuar siguiéndolo y entregándose a Él: también esta es una manifestación de auténtica fe en Dios. Comparándonos con estos testimonios, ¿podemos afirmar realmente que en verdad tenemos auténtica fe en Dios? La mayoría de nosotros basa su fe en reconocer inequívocamente que hay un Dios y en la posibilidad de sufrir un poco y apenas pagar las consecuencias de trabajar para el Señor difundiendo el evangelio. Ahora bien, eso no se considera auténtica fe.

Cómo forjar una auténtica fe en Dios

Si deseamos tener auténtica fe, debemos aspirar a reconocer la soberanía de Dios en todas las personas, circunstancias y cosas que nos encontremos a diario y, tanto si los entornos dispuestos por Dios están en consonancia con nuestras nociones como si no, sean o no superficialmente beneficiosos para nosotros, tenemos que conocer nuestro lugar como seres creados y buscar la voluntad de Dios venerándolo de corazón. Hemos de entender las meticulosas y sinceras intenciones de Dios en los ambientes que dispone para nosotros, de modo que aprendamos algo de todo cuanto vivimos y veamos los actos de Dios en todo cuanto Él orquesta. Entonces, poco a poco, nuestra fe en Dios será cada vez más auténtica, como la de Job: no era innata a él, sino que fue creciendo mientras experimentaba la soberanía de Dios en todo lo que le sucedía en la vida y a medida que buscaba el conocimiento de Dios. Solamente si somos capaces de seguir el ejemplo de Job, centrándonos en experimentar y entender realmente la soberanía de Dios en nuestra vida para así alcanzar un verdadero conocimiento de Dios, podemos cultivar una auténtica fe en Él. Posteriormente, sean cuales sean las penurias o pruebas que nos sobrevengan y por grande que sea nuestro sufrimiento carnal o espiritual, podremos afrontarlos equilibradamente con nuestra fe, buscar activamente la voluntad y las exigencias de Dios para con nosotros, someternos a Su soberanía y Sus disposiciones y mantenernos firmes dando testimonio de Él.

Gracias a Dios por Su esclarecimiento y guía. ¡Amén!

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Unas citas bíblicas son tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Las señales antes del fin del mundo han aparecido, ¿cómo recibir el regreso del Señor?

En estos últimos años, los desastres como la plaga, la guerra, el terremoto, la hambruna y la inundación, etc, se suceden con frecuencia en todo el mundo, esto cumple precisamente las profecías bíblicas del regreso de Cristo,

En estos últimos años, los desastres como la plaga, la guerra, el terremoto, la hambruna y la inundación, etc, se suceden con frecuencia en todo el mundo, esto cumple precisamente las profecías bíblicas del regreso de Cristo, tales como: “Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares. Y todas estas cosas, principio de dolores” (Mateo 24:7-8). ¿Indica esto que ha vuelto el Señor? puede descubrirlas leyendo el siguiente artículo.

Lee el texto completo:

Las 5 señales de las profecías bíblicas de la segunda venida de Cristo han aparecido

Ahora nos encontramos al final de los últimos días y muchos hermanos y hermanas que creen sinceramente en el Señor y esperan Su regreso seguramente deben estar pensando en esta cuestión. En el capítulo 22, versículo 12 del Apocalipsis, el Señor Jesús profetizó: “He aquí, yo vengo pronto”. El Señor nos prometió que vendría de nuevo en los últimos días; así pues ¿ya ha vuelto? Esta pregunta es muy importante para nosotros los cristianos, así que, ¿cómo sabemos exactamente si el Señor ha regresado o no? En realidad, el Señor Jesús ya nos lo ha dicho a través de las profecías bíblicas y, si reunimos todos los datos y los ponderamos seriamente, entonces encontraremos la respuesta.

1. Primera señal de la segunda venida de Cristo: La aparición de la guerra, de la hambruna y del terremoto

En Mateo, capítulo 24, versículos del 6 al 8, dice: “Y habréis de oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No os alarméis, porque es necesario que todo esto suceda; pero todavía no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos. Pero todo esto es solo el comienzo de dolores”. Los desastres que se han producido en todo el mundo en los últimos años son cada vez más graves y, para horror del hombre, los terremotos, las inundaciones, las sequías, los incendios forestales, las hambrunas y los brotes de enfermedades son frecuentes y están muy extendidos. El mundo se encuentra en un estado cambiante y turbulento, y la guerra, los actos violentos, los conflictos regionales y los atentados terroristas se producen con frecuencia y siguen agravándose. Por ejemplo, en abril de 2015, dieciséis estados de Estados Unidos descubrieron que tenían el virus de la gripe aviar y los expertos dictaminaron que aquel era el peor brote de gripe aviar en Estados Unidos en 30 años. El 25 de abril de 2015, un terremoto de 8,1 grados en la escala de Richter tuvo lugar en el centro de Nepal, causando alrededor de 9.000 muertos y 22.000 heridos. Fue el mayor desastre natural que ha golpeado a Nepal en más de 80 años. Entre noviembre de 2015 y julio de 2016, París, Bruselas y Niza sufrieron varios atentados terroristas que causaron la muerte de al menos 200 personas y más de 700 heridos. En abril de 2016, la India experimentó su peor sequía en 40 años, lo que provocó que más de 300 millones de personas tuvieran problemas para encontrar agua suficiente para beber. Del 4 al 6 de febrero de 2017, debido a las fuertes nevadas, se produjeron una serie de avalanchas a lo largo de la frontera entre Afganistán y Pakistán que causaron la muerte de más de 100 personas y afectaron a 2.617 familias, lo cual dio un total de 15.702 personas. Al amanecer del 1 de abril de 2017, las inundaciones y los deslizamientos de tierra causados por las fuertes lluvias afectaron a Mocoa, Colombia, causando al menos 316 muertos, 332 heridos y 103 desaparecidos. Fue el tercer desastre relacionado con el clima en la historia de Colombia y es considerado el peor que haya afectado a Mocoa. Es precisamente la frecuencia de estos desastres lo que sirve como un recordatorio a la humanidad por parte de Dios y a partir de ellos vemos que esta profecía bíblica se cumplió ya hace mucho y que el Señor ha regresado.

2. Segunda señal de la segunda venida de Cristo: La restauración de Israel

En Mateo, capítulo 24, versículos del 32 al 33, dice: “Y de la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que Él está cerca, a las puertas”. Como todos sabemos, se habla de la higuera que extiende sus hojas en referencia a la restauración de Israel. Israel fue restaurado el 14 de mayo de 1948. Estas escrituras nos dicen que cuando veamos a Israel restaurado, el Hijo del Hombre está a la puerta. Ya han pasado 70 años desde que Israel fue restaurado; hace 70 años, el Señor estaba a la puerta, entonces ¿no ha regresado ya hace mucho? Está muy claro que esta profecía del regreso del Señor Jesús también se ha cumplido.

3. Tercera señal de la segunda venida de Cristo: La expansión del evangelio hasta el extremo del mundo

En Mateo, capítulo 24, versículos 14, dice: “Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin” “Este evangelio […] se predicará en todo el mundo” significa que cuando en todo el mundo se haya escuchado el evangelio del Señor Jesús, Cristo vendrá. (No significa que todas las personas del mundo hayan escuchado el evangelio o crean en Cristo). Cuando el Señor Jesús fue clavado en la cruz y completó Su obra de redención, el Espíritu Santo comenzó a guiar a los discípulos y apóstoles para que dieran nio del Señor Jesús. Desde entonces, el evangelio del Señor se ha difundido gradualmente a través de todo tipo de canales, como la radio, Internet, los libros, los folletos del evangelio o la evangelización de los creyentes. El cristianismo se ha establecido en todo el mundo y muchos países incluso tienen al cristianismo como su religión nacional. Los cristianos también se han extendido por todo el mundo desde hace mucho tiempo, e incluso hay muchos que aceptan el Evangelio del Señor Jesús en China, que está gobernada por un partido político ateo. El Evangelio de la redención del Señor Jesús se ha extendido desde hace mucho tiempo hasta los confines del mundo. Queridos hermanos y hermanas, pensadlo un momento: ¿Qué nación o región del mundo nunca ha escuchado el evangelio del Señor Jesús?

4. Cuarta señal de la segunda venida de Cristo: El aumento de iniquidad y el enfriamiento del amor de creyentes

En Mateo, capítulo 24, versículos 12, dice: “Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará”. La maldad está aumentando ahora en el mundo de la religión, que ya no tiene la obra del Espíritu Santo ni la presencia de Dios. Aunque algunos parezcan tener una creencia ferviente, todavía caminan por la senda de lo mundano. La codicia de la riqueza es la tónica general entre los creyentes; algunos venden todo tipo de bienes en sus iglesias, otros se dedican a los negocios y otros dirigen fábricas y se dedican a hacer dinero. No se preocupan por trabajar para el Señor y viven inmersos en los enredos mundanos. Cuando los pastores y ancianos predican, se enfocan solamente en explicar el conocimiento bíblico y las teorías teológicas en vez de predicar las palabras del Señor; no dan testimonio del Señor ni lo exaltan, no conducen a los creyentes a buscar entender la voluntad del Señor. Y, así, terminan llevando a sus oyentes al conocimiento bíblico y su rebaño se aleja cada vez más de Dios. Algunos pastores y ancianos compiten entre sí y se involucran en disputas por celos, hasta tal punto que incluso forman camarillas, se dividen en diferentes facciones y pandillas, roban ofrendas, se involucran en conductas sexuales inapropiadas y no tienen en absoluto un corazón temeroso de Dios. Esos actos malvados están ocurriendo con cada vez mayor frecuencia en el mundo religioso y las iglesias están cada vez más desoladas. Estas cosas inevitablemente nos recuerdan al fin de la Era de la Ley, cuando el templo que antes había estado lleno de la gloria de Jehová parecía desolado, los sacerdotes hacían pobres sacrificios y el templo se convirtió en un mercado. ¿Hay alguna diferencia entre las iglesias de hoy y el templo del final de la Era de la Ley? Esto nos hace darnos cuenta de que esta profecía bíblica se ha cumplido totalmente y el Señor ha regresado.

5. Quinta señal de la segunda venida de Cristo: La aparición de falsos Cristos y profetas

Dice en Marcos capítulo 13, versículo 6, que cuando los discípulos preguntaron al Señor Jesús qué presagios habría para Su segunda venida en los últimos días, el Señor Jesús dijo: “Muchos vendrán en mi nombre diciendo: ‘Yo soy el Cristo’, y engañarán a muchos”. Y está registrado en Mateo capítulo 24, versículo 24, “Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos”.

El Señor Jesús profetizó que cuando regresara en los últimos días, aparecerían falsos Cristos y falsos profetas. En los últimos años, falsos Cristos y falsos profetas han aparecido uno tras otro en países como China, Corea del Sur y Japón. Se llaman Cristo a sí mismos y no sólo usurpan el nombre de Jesús, sino que también tratan de imitar las señales y maravillas del Señor Jesús, sanando a los enfermos, expulsando demonios, etc. Con la aparición de tantos falsos Cristos, podemos ver que esta profecía concerniente al regreso del Señor Jesús se ha cumplido, pues si aparecen falsos Cristos es que el verdadero Cristo ya ha venido. En este momento, con mayor razón debemos tomar la iniciativa y buscar la apariencia y la obra de Dios. Tal vez algunos hermanos y hermanas puedan decir: “Ahora han aparecido muchos falsos Cristos y falsos profetas. Si tomamos la iniciativa de buscarlos e investigarlos, ¿qué haremos si nos engañan?”. Pero si no buscamos e investigamos la aparición y la obra de Dios porque tenemos miedo de ser engañados, no sabremos si el Señor ha regresado y ¿acaso no nos haría eso aún más propensos a ser abandonados? ¿No estaríamos dejando de comer por miedo a atragantarnos y perdiendo mucho por querer salvar un poco? Con esto nos damos cuenta de que adoptar una actitud de no escuchar nada, no ver nada y no tocar nada hacia todos los que predican la venida del Señor por temor a ser engañados es una tontería. Si queremos darle la bienvenida al regreso del Señor Jesús, entonces es crucial poder diferenciar entre los falsos Cristos y el verdadero Cristo. Sólo así podemos darle la bienvenida al Señor y no dejarnos engañar. Entonces, ¿cuáles son las características de un falso Cristo? El Señor Jesús dijo, “Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios”. A partir de las palabras del Señor, podemos reconocer los rasgos principales de los falsos Cristos: sólo pueden realizar algunas señales y maravillas sencillas y predican falacias que parecen verdaderas pero que en realidad son falsas para engañar a la gente; son completamente incapaces de expresar cualquier verdad que resuelva el problema de la humanidad respecto al pecado y la confesión, y tampoco pueden salvar a la humanidad de su propia corrupción. Esto se debe a que la esencia de los falsos Cristos es la misma de los espíritus malignos extremadamente malvados y están completamente desprovistos de verdad. Sólo Cristo es la verdad, el camino y la vida; sólo Cristo puede expresar la verdad, mostrarnos el camino y darnos la vida. Todos aquellos que no pueden expresar la verdad para proveernos de ella y sólo pueden mostrar algunas señales y maravillas simples son falsos Cristos; ese es el principio fundamental de cómo diferenciar a los falsos Cristos del verdadero Cristo. Teniendo como base las palabras del Señor no debemos preocuparnos de ser engañados. Para saber diferenciar más concretamente entre los falsos Cristos y el verdadero Cristo, podéis ver este maravilloso video, Cómo diferenciar entre el Cristo verdadero y los falsos Cristos.

A partir de los hechos arriba mencionados, nos damos cuenta de que todas las profecías concernientes al regreso del Señor Jesús se han cumplido: el Señor ha regresado. Sin embargo, mucha gente seguramente se preguntará: “Si el Señor ha regresado, ¿por qué no le hemos dado todavía la bienvenida?”. ¿Alguna vez has pensado que podría haber algo equivocado en la manera en que practicamos la bienvenida al regreso del Señor Jesús? Cuando se trata del regreso del Señor Jesús, muchas personas hacen de la protección contra los falsos Cristos su prioridad número uno. Se aferran a sus conceptos e imaginaciones y creen que todos los que dan testimonio del regreso del Señor son falsos, y no se preocupan de cómo ser una virgen prudente y escuchar la voz de Dios. Algunas personas se centran en observar y esperar, en aferrarse al nombre del Señor Jesús y mantener Su senda. Pero eso no es más que una espera pasiva y nunca toman la iniciativa ni salen a buscar e investigar, no se preocupan de escuchar la voz del Señor. ¿Cómo podemos darle la bienvenida al Señor practicando de esa manera? El Señor Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27). “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Lucas 11:9). “Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos. […] Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios” (Mateo 5:3, 8). El Señor es fiel, y mientras alberguemos un corazón que busque, investiguemos activamente la aparición y obra del Señor en los últimos días, escuchemos con atención la voz del Señor y veamos si ese camino tiene alguna expresión de la verdad y si puede o no proporcionarnos vida, ¡entonces el Señor seguramente nos guiará para reconocer Su segunda venida!

Nota del editor: Tras leer este artículo entendemos que se han cumplido todas las profecías concernientes al regreso del Señor Jesús. Entonces, ¿cómo debemos dar la bienvenida al regreso del Señor Jesús? Recomendamos la página del evangelio El Señor ha regresado, para así poder continuar buscando e investigando este aspecto de la verdad. Si tienes alguna otra luz, esclarecimiento o dificultad respecto a este artículo, deja un comentario o comunícate online con nosotros a través del chat en vivo de nuestra página web.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

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Cuando participa en una representación coral de la iglesia, al principio la protagonista está muy entusiasmada y lo da todo en los ensayos. Sin embargo, cuando la destinan a la última fila, donde no la verán, empieza a hacer nada más que lo mínimo sin darse cuenta y ensaya por inercia sin volcarse en ello. Cuando termina la grabación, comprueba que no ha aprendido nada para entrar en la vida, comienza a inquietarse y hace introspección. Con el juicio de las palabras de Dios adquiere cierta comprensión de su carácter corrupto y entonces siente remordimiento y culpa por no haber cumplido correctamente con el deber. Unos meses después, hizo falta grabar más. ¿Cómo se plantea los ensayos en ese momento? ¿Qué aprende al final?

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Música cristiana 2021 | Concéntrate en practicar la verdad para ser perfeccionado

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I
Si eres simple, abierto, y estás dispuesto a conocerte
y practicar la verdad, Dios sin duda te bendecirá.
Cuando te sientas negativo y débil,
Él te iluminará más, te ayudará a conocerte más,
a que puedas arrepentirte, a practicar lo que debes practicar.
Solo así tu corazón estará tranquilo y en paz.
Cuando Dios te perfecciona, te ilumina
al usar la parte deseable de ti,
para que tengas un camino para practicar,
te apartes de todo lo negativo, liberes tu espíritu
y seas más capaz de amarlo.
Esta es la forma de desechar la corrupción de Satanás.
II
Quien se concentra en su práctica,
en conocer a Dios y conocerse a sí mismo,
podrá con frecuencia recibir la obra,
guía y esclarecimiento de Dios.
Aunque una persona así pueda estar en estado negativo,
puede cambiar las cosas de inmediato
por conciencia o por la palabra de Dios.
El cambio de carácter se consigue
cuando uno conoce su estado real
y conoce el carácter y la obra del Creador.
Una persona dispuesta a abrirse
y conocerse, puede practicar la verdad.
Entiende a Dios y es leal,
sea poco o mucho lo que entienda.
Esta es la justicia de Dios y la ganancia del hombre.
Cuando Dios te perfecciona, te ilumina
al usar la parte deseable de ti,
para que tengas un camino para practicar,
te apartes de todo lo negativo, liberes tu espíritu
y seas más capaz de amarlo.
Esta es la forma de desechar la corrupción de Satanás.
III
Quien tiene conocimiento de Dios
tiene una base y una visión.
Está seguro de la carne, la obra y la palabra de Dios.
No importa cómo obre o hable Dios,
o si otros causan molestias,
podrá mantenerse firme y ser testigo de Dios.
Cuando Dios te perfecciona, te ilumina
al usar la parte deseable de ti,
para que tengas un camino para practicar,
te apartes de todo lo negativo, liberes tu espíritu
y seas más capaz de amarlo.
Esta es la forma de desechar la corrupción de Satanás.
Cuanto más conozca una persona a Dios,
más podrá practicar la verdad que entiende.
Como siempre practica la palabra de Dios, lo conoce más
y desea ser un testigo de Dios, siempre, por siempre.
De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

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Las 6 señales del fin del mundo profetizadas en la Biblia han aparecido

Las 6 señales del fin del mundo profetizadas en la Biblia han aparecido

Por Zheng Xun

Hace dos mil años, el Señor Jesús nos prometió: “He aquí, yo vengo pronto” (Apocalipsis 22:12). Ya han aparecido toda clase de señales de Su regreso y muchos hermanos y hermanas han tenido premoniciones de que se acerca el día del Señor. ¿Ya ha regresado el Señor? ¿Qué podemos hacer para recibirlo? Vamos a abordarlo ahora analizando las profecías de la Biblia.

Primera señal del fin del mundo: El suceso frecuente de terremotos, hambrunas, epidemias y guerras

En Mateo, capítulo 24, versículos del 6 al 8, dice: “Y habréis de oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No os alarméis, porque es necesario que todo esto suceda; pero todavía no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos. Pero todo esto es solo el comienzo de dolores”. En los últimos años, con frecuencia han estallado guerras, como el derrocamiento del régimen talibán en Afganistán, el conflicto entre India y Pakistán, la invasión de Estados Unidos sobre Irak y la continua escalada bélica entre Israel y Palestina. También se ven por doquier epidemias, incendios, inundaciones y terremotos. Cabe destacar en particular el “nuevo coronavirus”, que se declaró en Wuhan (China) en 2019 y desde entonces se ha extendido por todo el mundo. También se produjeron fuertes incendios forestales en Australia en septiembre de 2019, mientras que en África Oriental, al otro lado del planeta, tuvo lugar un grave brote de langostas y muchos países se enfrentan ahora a la hambruna. En enero de 2020, Indonesia sufrió una inundación y Terranova, en Canadá, se vio afectada por el mayor temporal de nieve en un siglo. Ha habido terremotos en Elazig (Turquía), en el sur de Cuba, en el Caribe, y otros lugares. Estas señales evidencian que esta profecía se ha cumplido.

Segunda señal del fin del mundo: La aparición de anomalías celestes

Apocalipsis 6:12 dice: “Vi cuando el Cordero abrió el sexto sello, y hubo un gran terremoto, y el sol se puso negro como cilicio hecho de cerda, y toda la luna se volvió como sangre”. Joel 2: 30-31 dice: “Y mostraré maravillas en los cielos y en la tierra, sangre y fuego, y columnas de humo. El sol será convertido en oscuridad y la luna en sangre, antes de que llegue el gran y terrible día de Jehová”.* En los últimos años, en muchas ocasiones la luna se ha vuelto roja como la sangre. Por ejemplo, durante el bienio 2014-2015 tuvo lugar una serie de cuatro “lunas de sangre”, y el 31 de enero de 2018 hubo una “superluna azul de sangre”, que solamente aparece una vez cada 150 años. Después salió una “superluna de sangre de lobo” en enero de 2019. También ha aparecido el fenómeno profetizado del sol negro y, de hecho, ha habido muchos eclipses totales de sol, como el de Singapur el 26 de diciembre de 2019 y el de Chile el 2 de julio del mismo año. Con estos fenómenos queda patente el cumplimiento de esta profecía.

Tercera señal del fin del mundo: La desolación de las iglesias están desoladas y el enfriamiento del amor de los creyentes

Mateo 24:12 dice: “Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará”. La desolación se extiende por todo el mundo religioso. La predicación de los pastores y ancianos repite tópicos hasta la saciedad y no provee a los creyentes. En su lucha por el estatus, algunos pastores forman grupúsculos y facciones en las iglesias, y algunos hasta han hecho negocios poniendo en marcha fábricas para llevar a los creyentes por el camino secular; entre los creyentes, mientras tanto, la confianza está en general debilitada, hay renuencia a separarse del mundo y viven inmersos en sus tediosas intrigas. Algunas iglesias parecen concurridas y animadas desde fuera, pero mucha gente va a la iglesia solo para ampliar su red y vender productos: la iglesia como lugar de comercio. ¿Cuál es la diferencia entre una iglesia de hoy en día y un templo de finales de la Era de la Ley? Estas cosas dejan patente el pleno cumplimiento de esta profecía del regreso del Señor.

Cuarta señal del fin del mundo: La aparición de falsos cristos

Mateo 24:4-5 dice: “Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo: ‘Yo soy el Cristo’, y engañarán a muchos”. En la profecía del Señor podemos apreciar que, cuando el Señor regrese, aparecerán falsos Cristos que engañarán a la gente. En los últimos años han aparecido falsos Cristos que han engañado a la gente en países como China, Corea del Sur y Japón. Estos falsos Cristos no poseen la esencia de Cristo ni pueden proclamar la verdad, pero afirman ser Cristo. Aquí queda patente el cumplimiento de esta profecía.

Quinta señal del fin del mundo: La restauración de Israel

Mateo 24:32-33 dice: “Y de la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que Él está cerca, a las puertas”. Muchos creyentes en el Señor saben que las tiernas ramas y hojas de la higuera se refieren a la restauración de Israel. Cuando se restaure Israel, el día del Señor estará cerca, e Israel se restauró el 14 de mayo de 1948. Es obvio que esta profecía del regreso del Señor se ha cumplido íntegramente.

Sexta señal del fin del mundo: La difusión del evangelio hasta los confines de la tierra

Mateo 24:14 apunta lo siguiente: “Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin”. En Marcos 16:15, el Señor Jesús les dijo a Sus discípulos tras resucitar: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”. Cuando el Señor Jesús resucitó y ascendió a los cielos, el Espíritu Santo comenzó a guiar a Sus seguidores para que dieran testimonio de Él. Hoy en día, los cristianos se han extendido por todo el mundo y muchos países democráticos han adoptado el cristianismo como religión de Estado. Incluso en China, donde el partido gobernante es ateo, decenas de millones de personas han aceptado el evangelio del Señor Jesús, lo que evidencia la difusión a nivel mundial del evangelio de la redención de la humanidad por medio del Señor Jesús. Con esto queda patente el cumplimiento de la profecía del regreso del Señor.

¿Cómo debemos recibir el regreso del Señor?

A partir de los hechos enumerados podemos comprobar que ya han aparecido seis señales de la venida del Señor. Ahora es el momento clave para recibir la venida del Señor. ¿Qué debemos hacer para poder recibir el regreso del Señor? Él nos dio la respuesta a esta pregunta hace mucho tiempo.

En Juan 16:12-13, el Señor Jesús dijo: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir”. Apocalipsis 3:20 dice: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo”. También hay muchas profecías en los capítulos 2 y 3 del Apocalipsis: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”. Como se aprecia en estos versículos, cuando el Señor regrese emitirá declaraciones y hablará a las iglesias para decirnos todas las verdades que antes no entendíamos. Aquellos que, tras oír la alocución de Dios y reconocer Su voz, lo acepten y se sometan a Él podrán recibir al Señor y asistir a la fiesta del Cordero; los que no reconozcan la voz de Dios, en cambio, de ninguna manera serán ovejas de Dios, que los desenmascarará y descartará. Esto deja patente que, al aguardar la venida del Señor, es crucial que busquemos las palabras del Espíritu Santo a las iglesias y aprendamos a escuchar la voz de Dios. Como dice Dios Todopoderoso: “Ya que estamos buscando las huellas de Dios, nos corresponde a nosotros buscar la voluntad de Dios, Sus palabras y declaraciones; porque dondequiera que haya nuevas palabras dichas por Dios, allí está la voz de Dios, y donde están las huellas de Dios, ahí están Sus hechos. Donde está la expresión de Dios, ahí aparece, y cuando aparece, ahí existe la verdad, el camino y la vida” (‘La aparición de Dios ha dado lugar a una nueva era’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Al oír esto, puede que algunas personas pregunten: “Entonces, ¿dónde buscamos la voz de Dios?”. En Mateo 25:6, el Señor Jesús dijo: “Pero a medianoche se oyó un clamor: ‘¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo’”. Dado que el Señor llama a Sus ovejas con Sus declaraciones y Su alocución, seguro que algunas personas serán las primeras en oír la voz del Señor y seguir las huellas del Cordero, y luego pregonarán por todas partes “Aquí está el novio” para correr la voz del regreso del Señor y de las palabras de Su segunda venida, a fin de que todos tengan ocasión de oír la voz de Dios. Por eso se dice que nuestra capacidad o no de ir al compás de las huellas del Cordero depende de si nuestro corazón ansía buscarlo y de si sabemos reconocer la voz de Dios. Es igual que cuando el Señor Jesús apareció por primera vez, comenzó a obrar y Pedro, María y otros lo reconocieron como el Mesías por Su obra y Sus alocuciones, lo siguieron y empezaron a dar testimonio de Su evangelio. Quienes oyen la obra y las palabras del Señor Jesús y reconocen la voz de Dios son las vírgenes prudentes, mientras que aquellos sacerdotes, escribas y fariseos que no amaban la verdad oyeron la autoridad y el poder de las palabras del Señor Jesús, pero no las investigaron. Por el contrario, se atuvieron obstinadamente a sus nociones y fantasías creyendo que “aquel a quien no llaman Mesías no es Dios” y esperando que el Mesías se les apareciera. Incluso condenaron la obra del Señor Jesús, blasfemaron contra ella y acabaron perdiendo la salvación de Dios. También están los creyentes judíos que, haciendo caso a los fariseos, no distinguieron la voz de Dios en la obra y las palabras del Señor Jesús, que obedecieron ciegamente a los sacerdotes, escribas y fariseos y rechazaron la salvación del Señor. Esas personas se convirtieron en las vírgenes insensatas abandonadas por el Señor. Tal vez algunas personas pregunten “¿cómo se distingue la voz de Dios?” cuando, en realidad, no es difícil. Las declaraciones y alocuciones de Dios deben ser inexpresables para el hombre. Deben ser especialmente autoritativas y poderosas. Podrán revelar los misterios del reino de los cielos, la corrupción del hombre y cosas por el estilo. Todas estas palabras son verdades y pueden ser la vida del hombre. Cualquiera con alma y corazón lo notará al oír la palabra de Dios y confirmará en su interior que el Creador nos habla y emite Sus declaraciones a los seres humanos. Las ovejas de Dios escuchan Su voz. Si estamos seguros de que estas palabras son la voz de Dios, debemos aceptarlas y obedecerlas a poco que se adecúen a nuestras nociones. Esa es la única manera que tenemos de recibir el regreso del Señor.

En el mundo actual, solo la Iglesia de Dios Todopoderoso da testimonio de que el Señor, Dios Todopoderoso encarnado, ya ha regresado. Dios Todopoderoso ya ha expresado millones de palabras, que están publicadas en Internet para que las examine gente de todo país y condición social. Una por una, las muchas personas de cada nación que anhelan la verdad vienen con la esperanza de oír la voz de Dios y recibir al Señor. Como dice la Biblia, “¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo”. Si simplemente leemos más palabras de Dios Todopoderoso mientras escuchamos para discernir si son la voz de Dios, podremos determinar si el Señor ha regresado o no. Como afirmó el Señor Jesús en Juan 10:27, “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen”. Creo que, mientras tengamos un corazón de humilde búsqueda, podremos reconocer la voz de Dios y recibir el regreso del Señor.

Unas citas bíblicas son tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

¿A qué se refiere lo que dijo el Señor Jesús “Pero de aquel día y hora nadie sabe […]” (Mateo 24:36)?

¿A qué se refiere lo que dijo el Señor Jesús “Pero de aquel día y hora nadie sabe […]” (Mateo 24:36)?

Hoy en día, los desastres son cada vez más graves, las profecías de la venida del Señor se han cumplido básicamente, y muchos testifican que Él ha regresado. Sin embargo, según la Biblia: “Pero de aquel día o de aquella hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre” (Marcos 13:32), algunos consideran que cuando venga el Señor nadie lo sabrá, así que no creen que el Señor ha vuelto. Pero, ¿concuerda este punto de vista con la voluntad de Dios? Pensemos en esto: El objetivo de que el Señor viene de nuevo en los últimos días es para salvarnos y llevarnos al reino de los cielos. Si Él no permite a la gente saber Su venida, ¿cómo puede salvarnos? Si nos aferramos a este versículo, podremos recibir el regreso del Señor para siempre, ¿no?

Entonces, ¿a qué se refiere este versículo? La Palabra de Dios dice: “Al amanecer, sin que las multitudes lo supieran, Dios vino a la tierra e inició Su vida en la carne. Las personas no fueron conscientes de la llegada de este momento. Quizás todas estaban dormidas; tal vez muchos de los que estaban despiertos y vigilantes esperaban, y es posible que muchos estuvieran orando en silencio a Dios en el cielo. Sin embargo, entre todas estas personas, ni una sola supo que Dios ya había llegado a la tierra”.

Extracto de “La Palabra manifestada en carne

De las palabras de Dios, entendemos que la expresión “Pero de aquel día o de aquella hora nadie sabe” significa que salvo el Espíritu del cielo, nadie sabe el momento exacto en que Dios se hará carne como el Hijo del hombre y vendrá a la tierra, ni el Hijo del hombre. Pero cuando Dios encarnado comience a obrar, definitivamente habrá algunas personas que primero conocerán Su venida, y luego darán testimonio de la buena noticia de Su regreso, tal como el Señor Jesús predijo: “Pero a medianoche se oyó un clamor: «¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo.»” (Mateo 25:6).

Recomendación: Cómo leer la Biblia

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Himno cristiano | El hombre no puede vivir sin la soberanía de Dios

Himno cristiano | El hombre no puede vivir sin la soberanía de Dios

Ningún hombre, nada puede existir sin el dominio de Dios.
La vida del hombre en la carne no existiría
sin el dominio y provisión de Dios.
Por eso es importante que Dios cree
entornos para que el hombre sobreviva.
I
Todo lo que hace Dios por la vida del hombre
y su multiplicación es importante.
Todo lo que hace, cada cosa que hace
es vital para la existencia humana.
No importa tu raza ni dónde tú vivas,
en Oriente u Occidente, no te puedes apartar
de los entornos que Dios ha creado
para la supervivencia de la humanidad.
Ningún hombre, nada puede existir sin el dominio de Dios.
La vida del hombre en la carne no existiría
sin el dominio y provisión de Dios.
Por eso es importante que Dios cree
entornos para que el hombre sobreviva.
II
Nunca te puedes apartar
de los cuidados y provisiones de Dios.
Él sigue proveyéndote con los entornos
que ha establecido para la supervivencia humana.
Ningún hombre, nada puede existir sin el dominio de Dios.
La vida del hombre en la carne no existiría
sin el dominio y provisión de Dios.
Por eso es importante que Dios cree
entornos para que el hombre sobreviva.
III
No importa tu ocupación, cómo te ganes la vida,
no importa cómo sustentas tu vida en la carne,
no te puedes apartar del dominio de Dios,
no te puedes apartar de la gestión de Dios.
Ningún hombre, nada puede existir sin el dominio de Dios.
La vida del hombre en la carne no existiría
sin el dominio y provisión de Dios.
Por eso es importante que Dios cree
entornos para que el hombre sobreviva.
De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Ver más: Escuchar musica cristiana gratis

Testimonio cristiano 2021 | Así rectifiqué mis motivaciones en el deber

Testimonio cristiano 2021 | Así rectifiqué mis motivaciones en el deber

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¿Está el reino de los cielos en el cielo o en la tierra?

Para saber más detalles, mira película cristiana “El anhelo” Escena 4 – ¿Está el reino de los cielos en el cielo o en la tierra?

Hace 2000 años, el Señor Jesús prometió a Sus seguidores: “[…] Yo voy a preparar lugar para vosotros. Y cuando haya ido, y os haya preparado lugar, vendré otra vez, y os llevaré conmigo, para que donde yo estoy, estéis también vosotros” (Juan 14:2-3). Algunos creen que ya que el Señor ascendió al cielo después de Se resurrección, entonces el lugar donde nos preparó también estaría en el cielo. Por lo que están anhelando obsesivamente que serán arrebatados al aire para encontrarse con el Señor y entrar en el reino de los cielos cuando venga. Sin embargo, en el Padre Nuestro se dice: “[…] padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra, como en el cielo” (Mateo 6:9-10). En Apocalipsis también se profetiza “El reino de este mundo ha venido a ser reino de nuestro Señor y de su Cristo, […] reinará por los siglos de los siglos. Amén” (Apocalipsis 11:14). “Ved aquí el Tabernáculo de Dios entre los hombres, y el Señor morará con ellos. Y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios habitando en medio de ellos será su Dios” (Apocalipsis 21:3). De estos versículos podemos ver que Dios establecerá Su reino en la tierra y estará juntos con Sus pueblos en la tierra.

Para conocer más: Donde esta el reino de Dios

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¿Qué es el reino de Dios? ¿Dónde está el reino de Dios?

Todavía no hemos determinado si el reino de Dios está en la tierra o en el cielo. El Señor Jesús habló una vez de que “el reino de los cielos está cerca” y de “la venida del reino de los cielos”. Si es el reino de los cielos, debería estar en los cielos. ¿Cómo puede estar en la tierra?

Respuesta: Todos debemos tener claro que el “Cielo” siempre se refiere a Dios. El “reino celestial” obviamente se refiere al reino de Dios. El Apocalipsis dice: “el tabernáculo de Dios está entre los hombres”, “El reino del mundo ha venido a ser el reino de nuestro Señor y de su Cristo”. Esto significa que el reino de Dios será establecido en la tierra. Al final, los reinos de la tierra se convertirán en el reino de Dios. Después de que el viejo mundo sea destruido por los grandes desastres, el Reino Milenario aparecerá. Los reinos de la tierra serán los reinos de nuestro Señor y de Su Cristo. Entonces la voluntad de Dios se hará tanto en la tierra como en el cielo. Esto cumplirá por completo la profecía: la Nueva Jerusalén vendrá a la tierra. Dios se ha hecho carne y hace la obra de juicio en los últimos días para terminar con esta oscura y malvada generación. Todos los que escuchen la voz de Dios y sean arrebatados ante Su trono serán perfeccionados para convertirse en vencedores. Entonces comenzarán los grandes desastres. Sólo sobrevivirán aquellos que hayan sido purificados y salvados por la obra de Dios en los últimos días. Se convertirán en el pueblo del reino de Dios. Hoy somos los más bendecidos por poder aceptar la obra de Dios en los últimos días. Nosotros, los que tengamos la suerte de escuchar la voz de Dios y ser alzados delante de Su trono, seremos purificados por el juicio y el castigo de Sus palabras, y seremos vencedores ante los desastres, las primicias que son obtenidas por Dios. Entonces Dios enviará los grandes desastres. Todos los que se resisten a Dios, así como todos los diabólicos incrédulos, serán destruidos durante el gran desastre. Los que sean purificados y hechos perfectos recibirán la protección de Dios durante el desastre; sólo ellos sobrevivirán. Cuando el Señor descienda sobre una nube y se aparezca ante todos, Dios vendrá a Su reino en la tierra. Esto es lo que Dios hará pronto. Si nosotros los creyentes no podemos tener esta visión, ¿acaso no estamos ciegos? Aquellos que simplemente miran al cielo y esperan a que el Señor venga con las nubes, llorarán y crujirán los dientes cuando Él regrese realmente sobre las nubes. Es como decían las profecías del Apocalipsis: “He aquí, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por Él; sí. Amén” (Apocalipsis 1:7). Las personas que no escuchen la voz de Dios antes de los desastres y no logren ser arrebatados ante Su trono, caerán en esos desastres y en ellos serán castigados, entre llantos y crujir de dientes.

Primero Dios creó al hombre en la tierra. Luego Satanás corrompió a la humanidad en ella. Finalmente, Dios salvó a la humanidad, también en la tierra. Todo esto se hizo en la tierra hasta la aparición en ella del reino de Cristo. Por tanto, el reino de Dios será construido en la tierra en los últimos días. El destino final de la humanidad estará en la tierra, no en el cielo. Esto ha sido ordenado por Dios. Leamos algunas de las palabras de Dios Todopoderoso: “Dios regresará a Su lugar original y cada persona regresará a su lugar correspondiente. Estos son los destinos en los que Dios y los humanos residirán cuando toda la gestión de Dios se haya terminado. Dios tiene el destino de Dios y la humanidad tiene el destino de la humanidad. Mientras reposa, Dios seguirá guiando a todos los humanos en sus vidas sobre la tierra, y mientras están en Su luz, adorarán al único Dios verdadero que está en el cielo. […] Cuando los humanos entren en el reposo, esto querrá decir que se han convertido en verdaderos objetos de la creación; adorarán a Dios desde la tierra y vivirán vidas humanas normales. La gente ya no será desobediente a Dios ni se resistirá a Él y regresará a la vida original de Adán y Eva. Estas serán las respectivas vidas y destinos de Dios los humanos después de que entren en el reposo. La derrota de Satanás es una tendencia inevitable en la guerra con Dios. De esta manera, la entrada de Dios en el reposo después de que se complete Su obra de gestión y la salvación completa de la humanidad y su entrada en el reposo se han convertido igualmente en tendencias inevitables. El lugar de reposo de la humanidad está en la tierra y el lugar de reposo de Dios está en el cielo. Mientras los humanos adoran a Dios en reposo vivirán sobre la tierra, y mientras Dios guía al resto de la humanidad al reposo” (‘Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo’ en “La Palabra manifestada en carne”). Dios Todopoderoso nos ha dicho claramente que cuando Su obra de gestión esté completa, tanto Dios como el hombre descansarán. El lugar de descanso de Dios está en el cielo, mientras que el lugar de descanso de nosotros los humanos está todavía en la tierra. Este es el hermoso destino que Dios ha preparado para nosotros los humanos. Es también el reino de Dios cumplido en la tierra. Si creemos en Dios durante muchos años, pero seguimos sin ver esto, ¿no significa eso que no entendemos la verdad o las palabras del Señor?

Extracto del guion de la película de “El despertar del sueño”

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